Nacionales

Esto contaron 3 testigos de la explosión de Tlahuelilpan, Hidalgo

La tarde del pasado 18 de enero la explosión de una toma clandestina de un ducto de Pemex ubicado en Tlahuelilpan, Hidalgo, conmocionó al país, no solo por la magnitud del incendio que se ocasionó sino porque decenas de personas fallecieron y muchas otras que resultaron heridas.

El saldo hasta el momento es de 79 muertos y 81 heridos (con corte de las 7:00 horas de este domingo), estos últimos están siendo atendidos en distintos hospitales del centro del país.

Aunque las imágenes que circulan en redes sociales sobre los hechos muestran el orden en que sucedieron los hechos, aquí te dejamos algunos testimonios de personas que estuvieron en el lugar y que nos ayudan a darnos cuenta de la magnitud de lo ocurrido y, posiblemente, a prevenir tragedias de este tipo en el futuro.

«SOMOS NECIOS»

El primero de los testimonios es de Gerardo Pérez Gutiérrez, quien estuvo presente en la explosión del ducto y relató a AP que tanto él, quien iba acompañado de su hijo, como decenas de personas más ignoraron las advertencias de los soldados que les pedían mantenerse lejos de la toma de combustible.

“Somos necios”, reflexionó Gutiérrez, quien regresó al lugar de los hechos un día después para ver si podía reconocer alguno de los cuerpos del lugar.

Recordó que tanto él como su hijo decidieron ignorar a los soldados, pero conforme se acercaban al chorro de combustible, tuvo un presentimiento que terminaría por salvarle la vida.

«Vámonos. Esto va a explotar»
«Gerardo Pérez»

«EMPEZARON A JUGAR»

Entrevistada por El Universal Jocelyn Sánchez, la reportera del diario AM Hidalgo, relató que antes de que ocurriera la explosión, la gente que se encontraba en el lugar recolectando gasolina «echaba relajo» mientras lo hacían.

«Habían muchas personas que se acercaban con garrafones, había mujeres, niños y adolescentes. De hecho, se acercaban hasta ‘la fuente’ en camionetas para poder cargar. Y empezaron a jugar y a hacer borlote en donde estaba brotando el hidrocarburo; brincaban, se reían y echaban relajo. Se mojaban y les parecía gracioso, mucha gente se estaba mojando con la gasolina», recordó Sánchez.

Tras la explosión no solo la ‘diversión’ terminó para los pobladores, sino que las consecuencias del incidente se hicieron presentes.

Así relató la reportera la gravedad de las quemaduras en la población:

«¿Has visto el mal del pinto? ¿Vitiligo? Así, motas negras en los cuerpos, en la cara, en los brazos, en las piernas, muchos ya no llevaban ropa, se les alcanzaba a ver la piel».

«¿QUÉ PODÍAMOS HACER?»

Un militar entrevistado por El País, y quien no quiso revelar su nombre, explicó que intentaron asegurar la zona pero que eran superados en número por la población que se encontraba en el lugar intentando recolectar gasolina.

Eran «demasiados; eran camiones llenos”, relató el solado, antes de soltar: “¿Qué podíamos hacer? No les puedes impedir el paso”.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador informó que al lugar, en efecto, llegaron 25 militares que intentaron persuadir a la población de no acercarse a la toma clandestina; sin embargo, tras verse rebasados en números, decidieron replegarse.

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top