Héctor Parra - Análisis y Reflexiones

Oposición en el Senado a la Iniciativa presidencial – Héctor Parra

Ante la desesperación de la bancada de Morena en el Senado, al no reunir la votación calificada para aprobar la minuta de decreto, las comisiones encargadas de dictaminar la iniciativa presidencial sobre la llamada Guardia Nacional la enviaron directamente al Pleno para que en ese espacio de deliberación aprueben o modifiquen esa minuta mañana jueves. La disputa mediática no se hizo esperar y las fuerzas gubernamentales también empezaron a operar y a presionar para que sea aprobada la iniciativa de reformas a la Constitución, para dar cabida a esa nueva corporación policial.

La esencia de la reforma es crear una corporación amorfa en la que van a conjugar una amalgama de elementos policiales con diferente formación técnica y profesional en materia de seguridad pública; unos serían soldados, otros policías federales y novatos que serán contratados para incorporar una fuerza de 50 mil neófitos dedicados a las actividades de la seguridad pública en todo el territorio nacional.

Las bancadas de la oposición (PAN, PRD, MC y PRI) por primera vez se unieron en contra de la bancada morenista, que sin la oposición no podrá alcanzar la mayoría calificada y aprobar la minuta proyecto de decreto. El gobierno federal empezó la cirugía mayor invitando a la mesa a los gobernadores priístas, reunión presidida por la novata e inexperta en política Secretaria de Gobernación; de inmediato echaron a andar el enorme aparato publicitario del gobierno, dando a conocer que los gobernadores estaban de acuerdo con la formación de la Guardia Nacional, lo cual es sólo una verdad a medias.

Me explico: como suele suceder con el gobierno de la cuarta transformación; sí están de acuerdo esos serviles gobernadores, pero no en los términos de la minuta, pues piden que no sea militarizada la policía de seguridad pública ciudadana y una garantía, al menos legal, de observar el respeto irrestricto a los derechos fundamentales de los gobernados. Pretendiendo dividir al alicaído PRI, para sumar los votos de los senadores de ese partido a la bancada de Morena, mediáticamente se ha presionado a los escuálidos priistas para que acepten las reformas ¿A cambio de qué? Los senadores priístas se han mantenido hasta ahora a favor de los cambios a la minuta y argumentan que los gobernadores no aceptaron tal cual lo dijeron los medios después de la reunión.

Sin embargo, si logran romper el “bloque opositor” que ha criticado el Presidente de la República (pronto olvidó lo que es ser oposición política), será aprobado el capricho presidencial. Algo contranatura, pues los legisladores de todos los partidos, como principio fundamental de representación popular, deben velar por la seguridad de los gobernados, generando leyes nobles, no creando leyes a modo que sirvan a torvos propósitos del gobernante en turno. Es claro que esa acción legislativa no es en beneficio del pueblo, sería un instrumento al servicio del gobierno con facultades para reprimir. Hay respeto absoluto al Ejército Nacional, mas su función no es la seguridad pública, ello desnaturaliza sus atribuciones.

Toda la oposición política al gobierno, más el pueblo de México, está en contra de la reforma presidencial. Debe entonces modificarse la minuta y recomponerse para el fortalecimiento de la seguridad pública que ha sido destruida por la delincuencia, malos policías y malos gobiernos ¡La seguridad pública debe estar a cargo de civiles, no de militares!

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