Josué Quino - Bitácora de VIHda

Bitácora de VIHda – Josué Quino

La historia ha cambiado.

Ha llegado el momento en que el VIH

 ha dejado de ser un referente de muerte y

se ha convertido en una afortunada oportunidad

de vida, emergiendo en nosotros lo positivo de ser positivo.

 

 

Febrero 20

Querido diario:

 

A principios de los 70´s el mundo entero quedó impactado con la película Naranja mecánica, de la cual las nuevas generaciones portan playeras con sus imágenes orgullosamente, sin imaginarse que cuando se estrenó en el Reino Unido fue prohibida; en Veracruz nunca la programaron, y yo la vi en la Cineteca Nacional, justo un par de semanas antes de que se quemara, en 1982.

Cuando preguntaba a quien ya la había visto, cual era “la escena, rememoran el momento en que a Alex, el protagonista, le aplican la técnica Ludovico, la cual consistía en abrirle los ojos con unos aparatos metálicos que le impidía cerrarlos, forzándolo a mirar en una pantalla escenas sexuales y ultra violencia, mientras escucha música clásica, logrando al final del tratamiento volverlo “normal”.

El nuevo Alex “normal”, no podía defenderse de ninguna agresión, porque se generaba un terrible dolor físico tan fuerte que lo hacía doblarse, vomitar y hasta desmayarse. Esta técnica irreal, pudo estar basada en la teoría conductista: provocar una respuesta condicionada a un estímulo determinado, rompiendo así con la humanidad, negando la identidad y violando los derechos humanos del enfermo.

A partir de esa premisa, considerando que todo mecanismo puede reprogramarse para realizar determinadas tareas y modificar cualquiera de las acciones que consideren “infuncionales”, grupos de ultraderecha e iglesia, crean y financian los ECOSIG*, con la aberrante intención de crear un/a Hombre/Naranja Mecánico/a.

Querido diario, los ECOSIG son las llamadas terapias de reconversión, a través de las cuales tratan de eliminar la naturaleza de las personas elegebetianas tratando de adoctrinarles a su entera voluntad, controlando sus instintos para que se vuelvan personas “normales y se casen, trabajen, tengan hijos, vayan a misa, se confiesen y comulguen, den su limosna y agachen la cabeza cada vez que su jefe abuse de estas personas.

Tratan de lavarles el cerebro para que se vuelvan espejo de esa sociedad, cuyas esposas ignoran que sus maridos en su propio auto o en un taxi, suben a un adolescente o jovencito, los llevan a un motel, desfogan sus frustraciones desahogándose sexualmente, les pagan y les prometen volver dentro de 15 días.

Habiéndose puesto de moda este castigo ejemplar, secuestraron a docenas de adolescentes y jóvenes, en estas granjas o clínicas clandestinas, haciéndolos víctimas de todo tipo de vejaciones, mientras sus familiares pagan a estas “instituciones” sin ningún tipo de registro, permiso o autorización, para romper y hacer explotar en mil pedazos, tanto por dentro como por fuera, a sus familiares gays, lesbianas, bisexuales o trans.

Afortunadamente tenemos en el Senado a mujeres como Patricia Mercado, quienes han promovido la iniciativa para modificar el Código Penal Federal y la Ley General de Salud, para que se establezcan penas de cárcel hasta de tres años a quienes realicen acciones para “curar la homosexualidad”. Esa iniciativa será dictaminada en estos días. Estaremos al pendiente.

 

Anormalmente feliz, Josué.

 

 

 Domingo 24.

Querido Diario:

 

¡Aún no lo puedo creer! Y el Oscar fue para… ¡UN GAY Y UNA LESBIANA!

Ahora mismo que te escribo, aún no logro estabilizar mi respiración. El Oscar de este año rompió con muchas formalidades: ¡Hablaron en español! Cuarón al final de su discurso habló en español, y previamente Dieguito Luna había presentado un “cachito” de Roma.

Lady Gaga ganó el Oscar de la misma manera que en 1976 lo lograra Barbra Streisand: escribiendo la letra de la “Mejor Canción”, por la misma película, en diferentes versiones: Nace una estrella.

Por cierto, cuando vi y escuché cantar a Bette Midler la canción de cuna de El regreso de Mary Poppins, casi me infarto, ¡hacía siglos que no la veía! Así que ya te puedes imaginar que cuando Barbra apareció, de plano ¡me infarté! Fue muy emocionante ver como todo el público se puso de pie cuando ambas aparecieron en escena. Por cierto, el médico facial de la Midler de 73 años, resultó mejor que el de la Streisand, de 76.

Otra cosa que me emocionó muchísimo fue que Alfonso Cuarón, ganó ¡tres Oscar!: Mejor Fotografía, Mejor Película Extranjera y ¡Mejor Director!, y ahora si con una película mexicana. Cuarón, orgullosamente tuvo siempre a sus dos hijos con él. El menor, Olmo, padece autismo. Y que decir de Yalitza, quien también estuvo muy feliz con su mami a su lado, todo el tiempo.

Y finalmente querido Diario, antes de dormirme, le doy gracias a Dios, por haberme permitido vivir la entrega del Oscar a quienes interpretaron dos personajes socialmente repudiados.

Olivia Colman interpretó magistralmente a mujer inteligente, fuerte, valerosa y amorosa: la reina lesbiana, Ana Estuardo, en “La favorita”.

Y Rami Malek, al recibir su Oscar por haber sido absolutamente Freddie Mercury, dijo: –“Hay que contar historias de quienes buscan su identidad”, yo suscribo esa frase y le sumo: “sin importar su orientación sexual ni sus enfermedades, sino lo que esas personas brinden al mundo”.

Mis amigos gays y mis ex novios muertos por Sida, por fin están sublimados.

Premiadamente, Josué.

 

(*) Esfuerzos por Corregir la Orientación

Sexual e Identidad de Género.

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