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Mujer vs Mujer – Juan Carlos Aranáz

Lamentablemente seguimos viviendo en una sociedad machista y el deporte es un claro ejemplo de la disparidad de géneros, no en la capacidad por supuesto, sino en la diferencia de trato que se da a las atletas en éste, nuestro México.

Aunque merecidamente las mujeres han destacado en diversos espacios de la vida profesional y cotidiana, el deporte en los países latinoamericanos, sigue sufriendo de la misoginia de políticos, directivos y sobre todas las cosas, de los –que se dicen- periodistas y medios de comunicación.

Hablar del menosprecio actual que existe en el futbol “profesional” femenil y en otros deportes de conjunto e individuales en nuestro país, describe claramente la inequidad mental de géneros de muchos y de muchas.

Hoy tras más de un siglo de participar en Juegos Olímpicos y 52 medallas obtenidas, 17 son por mujeres; dejando a un lado la enorme proporción de participación por unos y otras.
Hoy dolorosamente, el deporte mexicano está en manos de una atleta que como tal, es incuestionable. Desafortunadamente, y desde hace ya muchos años, a ella lo único que le ha importado ya no es correr, si no brincar como chapulín.

Hoy a Ana Gabriela Guevara, se le olvidó que su talento trascendió en la Olimpiada Nacional Juvenil de México, y hoy al margen de que “olvido” describir sus estudios académicos, hoy quiere eliminar las olimpiadas nacionales; que sin duda han sido el semillero, de los pocos o muchos logros deportivos a nivel nacional y mundial.

Que lamentable es, que el deporte mexicano esté en manos de una mujer mentirosa y de memoria corta, a la que hoy solamente le interesa su ego y servilismo. A título personal, el deporte mexicano debe de estar en manos de una mujer, pero una mujer que anteponga el esfuerzo que le costó llegar hasta ahí. No sé cuánto permanezca en el cargo Ana Gabriela, pero al paso que vamos, podría candidatear de una vez, a triunfadoras honestas que día a día continúan transmitiendo su legado, como Iridia Salazar, Paola Longoria o María del Rosario Espinoza, entre muchas otras.

Hoy particularmente, deseo que esto cambie; hoy en particular, mi reconocimiento y admiración a todas las mujeres honestas y sinceras… en el deporte o en la trinchera que les toque defender.

Simplemente como padre de una atleta, me quedo corta en decirles a todas: Gracias totales.

Juan Carlos Aranáz

Periodista deportiva

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