Jorge Luis Montes - Psique Parlamentaria

La reforma educativa que viene – Jorge Luis Montes Nieves

En mi columna anterior hablaba del cómo la llegada de una nueva generación de legisladores al Congreso de la Unión ha dado paso al modelo de Parlamento Abierto, permitiendo con ello la participación de los ciudadanos en la construcción del marco jurídico nacional.

Sin duda abrir el proceso parlamentario a la sociedad, no solo redunda en la transparencia legislativa, nos ha permitido además, en el corto plazo, escuchar la voz de expertos en los diferentes temas abordados para una mejor toma de decisiones. Como referencia está el foro que la Cámara de Diputados convocó para analizar la iniciativa de reforma educativa, que presentó el Titular del Poder Ejecutivo, 210 ponentes expusieron a los diputados de la Comisión de Educación sus diferentes puntos de vista de lo que el país requiere en materia educativa.

No bastaría sólo con escuchar, se requiere de buena voluntad política para aceptar las críticas e incluir las aportaciones que enriquezcan los trabajos legislativos. La Comisión de Educación ya trabaja un dictamen de reforma educativa fortalecida con los puntos de vista de profesores, padres de familia, organizaciones, funcionarios, así como de expertos en la materia, lo que significa un éxito a las audiencias públicas.

La naturaleza del quehacer político exigía en tiempos pasados la habilidad de encontrar los acuerdos al interior de los grupos parlamentarios, para lograr las mayorías necesarias, ya fuera para una reforma constitucional o una reforma secundaria.

La actual transformación política nacional exige realmente un acuerdo no sólo con los partidos políticos representados en las cámaras, sino de un consenso con la sociedad misma. No es cosa menor cuando este modelo de gobernanza rompe con el monopolio que ejercían los partidos políticos en las decisiones públicas.

El foro en materia educativa permitió ampliar los alcances de la iniciativa educativa que se discute en la Cámara Baja, considerando que en un inicio la propuesta versaba únicamente en la eliminación de la acción punitiva de la reforma educativa del peñismo. Después de amplios debates en los que los legisladores fuimos únicamente el auditorio, permitió incluir al dictamen conceptos como el interés superior de niñas, niños y adolescentes.

Es de destacar la adopción de los principios de equidad y de universalidad para lograr una educación incluyente que se adapte a la realidad pluricultural de la nación mexicana, que soporte la diversidad cultural y étnica, que definitivamente fueron olvidados en aquella “reforma estructural”.

Uno de los componentes más ambiciosos de la reforma educativa que viene es la obligatoriedad de la educación superior.

La legitimidad de la norma no la da más, la mayoría de los representantes populares en el Congreso, esta se construye por el largo camino del diálogo con la sociedad, con todos y cada uno de los sectores involucrados, de eso se trata hoy por hoy el trabajo parlamentario.

Jorge Luis Montes Nieves
Diputado Federal.
Twitter: @jorgeluismn

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