María Alemán - Punto y Coma

La silla holgada – María Alemán

¿Qué son las calificadoras y por qué sí importa lo que digan? En palabras simples, una calificadora es como el buró de crédito pero a escala internacional, últimamente hemos escuchado hablar principalmente de tres: Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch. Las calificadoras se encargan de evaluar y calificar la probabilidad de que un deudor (en este caso México a cualquier nivel de gobierno: federal, estatal o municipal) pague su deuda. ¿Cómo se calcula la capacidad de pago? de la misma forma en que lo hace buró de crédito tomando en cuenta los ingresos y egresos, presentes y futuros.

Las calificadoras pueden cambiar la perspectiva o bajar la calificación, el cambio de perspectiva es tan sólo una advertencia, de no atenderse viene la reducción en la calificación. La calificación es un parámetro que toman en cuenta los inversionistas y las instituciones crediticias, cuando la calificación baja, los primeros dejan de ver a nuestro país como un lugar seguro para invertir, las segundas pueden aumentar la tasa de interés, así mismo la adquisición de créditos se vuelve más difícil.

¿Qué sucedió? El 1 de marzo la calificadora Standard & Poor’s redujo la perspectiva de calificación crediticia de nuestro país de estable a negativa a consecuencia de las políticas públicas adoptadas por el nuevo gobierno, la cancelación del NAIM también fue un punto a tomar en cuenta. Dos paraestatales, CFE y Pemex, también se vieron afectadas ante la calificación impuesta por S&P, la opaca –por no decir fallida– lucha contra el huachicoleo que ha dejado pérdidas millonarias a Pemex sumado a la deuda de más de 100 mil millones de dólares. Y que esto no se malentienda, no es una crítica a las buenas intenciones del gobierno de AMLO para combatir el huachicoleo y la corrupción, el problema es que no se tienen datos precisos de si las acciones implementadas arrojan el resultado esperado, mucho se dice que personajes de la vida política de nuestro país están involucrados en el robo de combustible, bueno, pues si ya se tienen detectados a los responsables que se aplique la ley y se les castigue, hacer esto en lugar de presentar una iniciativa que revoque los permisos de operación de las calificadoras sería lo más prudente, mejor aún; que se atiendan las recomendaciones y las señales de alerta que emiten los órganos calificadores.

Y esto es sólo el inicio; los primeros 100 días de administración que saben a improvisación, sumémosle tres periodistas asesinados y 135 personas más, tras la explosión en Tlahuelilpan, Hidalgo, la construcción de una planta termoeléctrica en Huexa, Morelos aun con el rechazo total de los pobladores a los que el presidente llamó conservadores por oponerse a la construcción. ¡No al fracking! eso se decía en campaña, sin embargo, el gobierno de López Obrador hizo una inversión de tres mil 351 millones de pesos para esta práctica. ¡Sí a la cultura! pero con un recorte de más de 500 millones de pesos y por si fuera poco, de acuerdo con datos del IMSS la tasa anual de crecimiento de empleo entre enero y febrero es la más baja desde 2014. 100 días de gobierno: los dichos de AMLO vs los hechos una publicación de Animal Político contiene un análisis puntual de lo que han sido los primeros 100 días de esta administración, todo lo expuesto arriba no son invenciones, los hechos ahí están.

Ahora, lo importante no es haber ganado una elección con una mayoría aplastante, lo importante es saber gobernar, y en esto, al menos en sus primeros 100 días, se están quedando muy cortos.

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