Entrevistas

No todo es cuestión de la autoridad, el ciudadano también está obligado a cumplir con la ley: Roxana Ávalos Vázquez

Entrevista Jesús Arriaga / Enlalupa.com
Fotos: Guillermo González / Enlalupa.com

Con resultados en materia de capacitación y promoción de los derechos humanos, Roxana de Jesús Ávalos Vázquez, defensora de Derechos Humanos del Estado de Querétaro, rindió su informe de actividades hace días ante la Comisión de Igualdad de Género y Derechos Humanos de la LIX Legislatura Local.

En entrevista con Enlalupa.com, apuntó que las denuncias ante la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro (DDHQ) durante 2018 aumentaron en relación a las presentadas en 2017, lo que demuestra la confianza que se tiene en la institución.

Dos puntos sustanciales del trabajo, dijo, son la promoción y la protección de los derechos humanos de la ciudadanía, aunque ésta también debe de ser consciente de cuáles son sus obligaciones en el respeto de la ley.

¿Cuáles son los puntos más destacables de su informe?

Destacaría dos cosas: Esencialmente el trabajo de la defensoría en la promoción y la protección de derechos humanos. En materia de promoción lo que se hizo fue tener un alcance mucho mayor al que se tuvo en 2017.

En ese año, aproximadamente 30 mil personas fueron capacitadas, entre servidores públicos, profesores, niños, padres de familia. Este 2018 se abarcaron hasta 60 mil personas, en la cuestión de la promoción.

En la protección de derechos humanos, en el 2017, se habían atendido a dos mil 800 personas, aproximadamente. En 2018, se atendieron tres mil 600. En 2017 hubo 407 quejas, en 2018 657 quejas. Aumentó mucho el trabajo, en el sentido de promoción y protección de derechos humanos.

En la parte de protección y en consecuencia, hubo aquí cuatro recomendaciones, 58 acuerdos de responsabilidad, y como consecuencia de los acuerdos de responsabilidad se iniciaron procedimientos ante los órganos internos de control de las instituciones respectivas y se impusieron 32 sanciones.

¿A qué dependencias fueron las recomendaciones?

Una fue al sistema penitenciario, otra fue a la presidencia de la Junta de Conciliación y Arbitraje y dos a la presidencia municipal de San Juan de Río.

¿Por qué caso fue la recomendación al sistema penitenciario?

Fue por el deceso de dos personas privadas de la libertad. Se privaron de la vida a sí mismos. Se inició la investigación y se llegó a la recomendación de que estaba siendo falta reforzar las áreas interdisciplinarias.

¿En el caso de la presidencia de San Juan del Río?

Una fue porque la policía (de ese municipio) reprimió una manifestación y detuvo de manera arbitraria a dos periodistas. En el caso de la Junta de Conciliación fue por dilación en la administración de justicia. Tenían casi tres años un expediente sin que se hubiese citado para audiencia. Se recomendó que se hiciera todo lo necesario para que se movieran los expedientes, si esto incluía el solicitar más presupuesto para que se contratara más personal.

¿Es muy duro ser defensora de derechos humanos?

Sí y no. Uno tiene la vocación de servicio. Ahí no es tan complicado el asunto de ser ombudsperson, porque al final de cuentas cuando se tiene la vocación a uno le gusta servir, y es lo que hacemos.

Es difícil desde el momento en el que con el trabajo que realizamos nadie queda satisfecho, ni la ciudadanía a veces, ni los servidores públicos. Pero creo que aquí es más bien por el hecho que desconocen cuál es la naturaleza de lo que es un ombudsman.

Es el hecho de recibir quejas, de investigar, de formar los expedientes y determinar si existe una violación de derechos humanos o no. Si se determina que no hubo violación de derechos humanos, el ciudadano se enoja, no todos, pero se da la situación de que se enoja porque no sólo es lo que dicen, hay que probar la situación, y aunque nosotros hagamos todas las investigaciones necesarias, no siempre se prueba la violación.

En el caso de que sí se pruebe la violación (de derechos humanos) el servidor público luego se siente enojado, porque se llama la atención sobre una actuación que no estuvo apegada a la ley. Entonces sí es complicado.

Aquí lo importante y es lo que hemos hecho, es concientizar, tanto a la ciudadanía como a los servidores públicos de cuál es el trabajo real que hace la Defensoría, para que no se queden con una imagen equivocada, o una idea equivocada de que vamos a hacer algo que no.

Hablaba de la capacitación en derechos humanos. ¿En dónde han sido estas capacitaciones?

Ha sido variado el asunto. En las escuelas, a niñas, niños y adolescentes, se les ha capacitado dependiendo de la edad y dependiendo de la edad se hace trabajo diverso, pero todos en cuestión de cuáles son sus derechos y sus obligaciones también.

A los padres de familia, cuáles son los derechos de los niños y la protección y cuidado de los niños, por ejemplo, en el cyberbullying, como qué hace un menor de ocho años con un teléfono con internet y sin que nadie lo controle, porque vienen luego todos estos problemas.

En el caso de servidores públicos, hemos capacitado a policía municipal y estatal. De policía municipal hemos capacitado a elementos de Querétaro y otras localidades. Hemos capacitado a los policías porque son los que, al ser el primer contacto con la ciudadanía, es en donde muchas veces se ve el maltrato, y si no es el maltrato es el abuso.

Entonces, al capacitarlos, se les indica lo qué pueden hacer o no como policías para mantener la ley, de acuerdo a su protocolo, de acuerdo al uso de la fuerza y qué es lo que no pueden hacer porque es violatorio de derechos humanos.

¿Contra qué dependencias son las quejas que más reciben en la Defensoría?

De las dependencias estatales, la que más quejas tiene es la Fiscalía General de Estado, que se presentaron las personas a hablar en relación a una acción por parte de la Fiscalía.

También la Unidad de Servicios para la Educación Básica del Estado de Querétaro, la USEBEQ, que fueron 83. Además, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, 28; la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario, 96; la Secretaría de Salud, 19, y Comisión Estatal de Aguas, 10.

Ahora, que se presente todo esto en número, no quiere decir que necesariamente se probó una violación de derechos humanos contra ellos, que sí las hay, pero no todas, las 153.

En lo municipal, el municipio de Querétaro fue el que tuvo mayor número de personas que se quejaron. Fueron 107 en el municipio de Querétaro; en el municipio de Corregidora, 21, El Marqués, 23; Jalpan de Serra, 12, y San Juan del Río, 16.

¿Cuáles son las quejas en los municipios?

La actuación de la policía, o muchas veces también en aspectos administrativos. Puede ser que no les hayan dado respuesta, que lo hayan tratado mal. Puede ser que pidió un servicio y no se dieron.

En el caso de haber sido detenidos sin ninguna orden de aprehensión. Si por alguna causa, una falta administrativa los llevaron al juzgado cívico y éste no reunía las condiciones dignas para estar en el lugar, puede variar.

¿Cuáles son los retos que enfrenta la Defensoría este año?

Continuar haciendo este trabajo de promoción y protección, realizar las visitas que se tenemos previstas conforme a la Ley de Derechos Humanos, el 17 fracción XI, y sobre todo, realmente generar confianza en la ciudadanía sobre el trabajo imparcial que hace la Defensoría.

Creo que la prueba es que se multiplicó la atención de personas de 2017 a 2018, una diferencia cercana a las 800 personas. Eso habla de la cultura de denuncia y en la confianza en la institución.

El reto sería seguir generando esa confianza, seguir trabajando en la promoción de derechos humanos, eso es fundamental y, sobre todo, en la concientización de la ciudadanía, en el sentido de que también tiene que cumplir con la ley, no todo es cuestión de la autoridad, también la ciudadanía incumple con sus obligaciones y también debe de aprender las consecuencias de sus actos.

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