Jorge Luis Montes - Psique Parlamentaria

Rendición de cuentas – Jorge Luis Montes Nieves

La Cámara de Diputados además de la facultad de iniciar leyes o decretos, la Constitución le dota de otras, ya sea como parte integrante del congreso de la Unión, así como aquellas facultades exclusivas de la Cámara Baja.

Las facultades del Congreso de la Unión son atribuciones compartidas entre la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores, es decir son procesos legislativos que, para su validez, deben necesariamente transitar en ambas cámaras, por ejemplo:

Todo proyecto de ley o decreto que no sea exclusiva de alguna de las cámaras del Congreso, se discute sucesivamente en una y otra.

Por cuanto a las facultades exclusivas de la Cámara de Diputados, quiero referirme a la de revisión de la cuenta Pública.

Siendo que la fracción VI del artículo 74 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece la obligación de la Cámara de Diputados de revisar la Cuenta Pública del año anterior, con el objeto de evaluar los resultados de la gestión financiera y comprobar si se han ajustado a los criterios señalados por el Presupuesto y verificar el cumplimiento de los objetivos contenidos en los programas.

Dicha facultad es, por mucho, una de las herramientas con la que cuanta el nuevo gobierno en el efectivo combate a la corrupción.

Para lo cual, la Constitución creó la Auditoria Superior de la Fiscalización como órgano técnico especializado de la Cámara de Diputados, que se encarga de fiscalizar el uso de los recursos públicos federales en los tres Poderes de la Unión; los órganos constitucionales autónomos; los estados y municipios; y en general cualquier entidad, persona física o moral, pública o privada que haya captado, recaudado, administrado, manejado o ejercido recursos públicos federales.

Uno de los grandes retos para las y los diputados que conforman la presente legislatura es hacer del mecanismo de rendición de cuentas una herramienta eficiente, capaz de contener los intentos de hacer mal uso de los recursos públicos, pasando de una simulación a una efectiva fiscalización.

La ASF fue creada en el año 2002, sin embargo, el mecanismo por el que se nombra al Auditor Superior de la Federación permitía someter a éste al designio de los partidos políticos, lo cual explica la falta de una rendición de cuentas cierta. El caso de la estafa pone de manifiesto la dependencia que existía del órgano auditor a los grupos de poder.

Ante esta realidad, la Cámara de Diputados deberá asumir el compromiso de dar mayor autonomía al órgano fiscalizador en aras de hacer de la fiscalización un instrumento que sirva verdaderamente a la transparencia y rendición de cuentas.

Diputado Federal
Twitter: @jorgeluismn

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