Rocío Benítez - Zona de la Visión Perpetua

Baltazar Reséndiz: filósofo, poeta y sacerdote – Rocío Benítez

“Puedo abrir mis brazos y ser/ un dirigible para los ciegos/ como en Canterbury/puedo coronarme y ser el martirio de la pasión de estrellas fugaces”… escribe en Pseudogénesis (Viaje baldío) el filósofo, poeta y sacerdote Baltazar Reséndiz Espínola (Querétaro, 1977). Baltazar cursó estudios de filosofía y teología en el seminario de los hermanos maristas, ha participado en diversos talleres de poesía y narrativa.

En junio de 2018 fue nombrado párroco de la iglesia de San Francisco de Asís en Colón, Querétaro; divide sus horas en las tareas propias de su labor sacerdotal, con el estudio y la escritura. Su obra está enriquecida por el conocimiento filosófico y teológico, profundiza en los significados, pero también tiene una mirada amorosa y contemplativa.

Es autor de los libros Kénosis, Hébel, Silencio/palabras y II Pesquisas poéticas, para este cuarto capítulo de “Zona de visión”, presentamos poemas de Viaje baldío, libro que inicia con el descubrimiento de la propia existencia, el camino continúa en la Katarsis hasta culminar en la experiencia del amor.

Rocío Benítez

FANUM

Lejos más allá de lo lejos
me encuentro
me descubro
autónomo
sin raíz
sin invierno
lejos
más allá de la lejanía
donde los ángeles aún no duermen
y la luz se acurruca en los ojos de Dios
allá donde el frenesí taladrante de la luz
abre la piel mía como ventana
la desprende ciudades, palabras
caminos, amuletos, silencios
la desprende un reclamo: en algún lugar
se quedan los hombres que soy. Soy el
pasado de él, el presente de mí
siempre engendrados en la verdad del amor.

CONCIENCIA

Somos un ser transitivo
que se evapora en el sueño de la historia
donde nuestra sepultura es el silencio

no necesitamos de la muerte
ella somos
explosión iracunda de agobio y negrura

es la boca de Dios
a la que llegamos como si fuera un útero,
a volver a nacer.

VIAJE BALDÍO

Escupe fuego el corazón
calcinando océanos y montañas
sobre poblado deja el silencio
en tu boca
nace un nuevo año
que nos lava
en la playa como
en el cenáculo

y sobreviene la demolición
la luz hecha cenizas

cae y los ángeles la pronuncian
como ungüento de resurrección
te edificas como sonido de mar
a cada instante, paso,
tiempo, lento morir
en un otoño cercano
tiempo abierto
ojo único del sol.

ESTUDIO

Esa cruz es
un plano cartesiano que
suda sangre
es
una soga de golpes sus brazos y piernas
donde los nudillos
de los huesos son parusías de nubes fragmentadas
un hormiguero
deshabitado
es
su boca, calcinada por el polvo
un bosque arrasado
por plagas, su barba

esos sus ojos
dos piedras empañadas
de silencio
su pecho
un sarcófago de gusanos que brindan
con su sangre
su vientre
un hilacho negro
de olor negro,
cueva de la muerte.

Fotos: Presentación de “Silencio/palabras” en la FIL de Minería 2017 y Diócesis de Querétaro

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