Héctor Parra - Análisis y Reflexiones

Mentira, cinismo e ignorancia, principios del gobierno amloista – Héctor Parra

Mentira, cinismo e ignorancia imperan como principios en el ejercicio del gobierno de la Cuarta Transformación. Como política de Estado, sin duda alguna, resulta el camino directo al régimen autoritario para cualquier gobierno que se aleja de la democracia como fuente directa del abrevadero del ejercicio del poder público que se subordina al Estado de derecho, único mecanismo para contener el autoritarismo; la autoridad sólo puede hacer aquello que le faculta la ley, principio que la alejada de los caprichos personales del gobernante.

Se ha vuelto costumbre del presidente Andrés Manuel López Obrador, incurrir en la mentira como fuente de inspiración en el ejercicio del gobierno de México. En las poco más de 100 “conferencias” de prensa que ha ofrecido a los medios, ha sostenido como premisa fundamental: la mentira. Él manipula sus propios datos, aun en contra de la información dura que emana de las instituciones; más del 50% de sus aseveraciones se basan en la mentira y no hay quien lo convenza de estar equivocado. Una de las últimas falsedades fue afirmar la puesta en marcha de la Guardia Nacional, en el estado de Veracruz, como nuevo cuerpo policial encargado de la seguridad pública. El destacamento de soldados de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina y policías federales, no pueden pertenecer a la corporación de la Guardia Nacional, cuando esta institución jurídicamente no existe; si bien ya se considera en el cuerpo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los legisladores federales no le han dado vida; es un organismo jurídicamente inerte. Las leyes orgánicas son los instrumentos que dan vida a cualquier organismo gubernamental; en ella se crea la estructura de mando, distribución de atribuciones, sanciones internas y lago de importancia fundamental es determinar quién tendrá la facultad para nombrar al personal de la Guardia Nacional; por tratarse de un cuerpo policial, las políticas de control de confianza. Hasta ahora no hay absolutamente nada. Por eso es una mentira que el Presidente de la República, hada dejado el primer destacamento de policías de la Guardia Nacional, en Veracruz. Es falso lo afirmado por Andrés Manuel López Obrador.

El cínico doctor en Derecho Constitucional de Ricardo Monreal Ávila lo secunda; dicen los que saben, para no dejarlo morir solo. El coordinador de la bancada de Morena en el Senado, sin necesidad alguna afirma que el Presidente de la República sí tiene atribuciones para hacer los nombramientos, que la Constitución se lo faculta. Además de cínico y leguleyo es mentiroso. En ningún precepto de los artículos reformados por ellos mismos en la Constitución, vamos ni en los Transitorios está senda atribución. Cuando más, el Artículo Quinto Transitorio, faculta al Presidente de la República hacer uso de las fuerzas armadas para combatir la delincuencia. Eso es todo. Pero el señor senador pretende darle una interpretación más allá de su propio significado, todo con el objeto de que ya no se “vapulee” al Presidente de la República, por el abuso y mentira que cometió, en su visita al municipio de Minatitlán; todo por privilegiar la política antes que el Estado de derecho. Lugar en el cual la semana pasada un comando armado asesinó a 13 personas. Municipio y estado gobernados por Morena, también el gobierno federal se suma al color del partido que gobierna los 3 ámbitos de gobierno. No causó el eco que esperaba la estridente declaración de Ricardo Monreal, más tardó en pretender consolidar como verdad la mentira de López Obrador, que en olvidarse y ello no debe hacerse. Debe quedar en claro que la mentira se ha institucionalizado, pretendiendo torcer el sentido de las leyes y de la misma Constitución.

A falta de quien orqueste las acciones del gobierno federal, Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, aceptó que los elementos que fueron apostados en Minatitlán, Veracruz, son soldados policías del Ejército y la Marina, así como policías federales, pero ello lo permite el Artículo Segundo Transitorio de la Reforma constitucional; incluso la afirmación la subió al twitter. En conferencia de prensa, afirmó que se aplicaría la Ley Orgánica de la Policía Federal, mientras tanto ¡No me ayudes compadre! Dice un viejo dicho mexicano. No puede ser tanta ignorancia y torpeza acumulada. No es posible aplicar la ley orgánica a quien no trabaja en la dependencia de que se trata, en el caso de la Policía Federal; un soldado o un marino no pueden estar sujetos a esa ley orgánica ¿Están comisionados o pidieron permiso? El secretario de Seguridad, para ahondar y confirmar su extrema ignorancia jurídica, dice que están facultados para perseguir delitos y hacer detenciones en flagrancia; esta facultad ya es añeja en la Constitución. Este Transitorio si bien, por las prisas, faculta a trasladar a los policías militares a la Guardia Nacional; y, en tanto se crea las leyes secundarias, el Presidente puede emitir los acuerdos generales respectivos; pero, pero, hasta ahora no ha emitido acuerdo alguno el Presidente de la República, sólo aquel memo de mala memoria que ordena incumplir con la ley y la Constitución.

Todo está en el limbo y “margayate” jurídico. Han generado un caos en la interpretación y operación de la Guardia Nacional. Pongamos cualquier ejemplo. Un soldado, con nombramiento, adscripción y salario en la Defensa Nacional, es trasladado a desempeñar funciones de policía federal, pero sin nombramiento alguno; ese soldado policía, además, lo incorporan al nuevo organismo público denominado Guardia Nacional, institución que no tiene estructura de mando, mucho menos atribuciones a desempeñar. Así las cosas ¿Cuál es la función constitucional y legal del pobre soldado? Si el soldado comete alguna arbitrariedad en el ejercicio de las funciones ¿Será de policía federal o de la Guardia Nacional? ¿Qué legislación se le aplicará? ¿La del Ejército o de la Policía Federal? De la Guardia Nacional no, esa no existe. Dejan en total estado de indefensión al pobre soldado o al elemento de la Marina ¿Qué necesidad tenía el Presidente de semejante atropello de la ley? Simple espectáculo mediático. Lo cierto que México, aún no tiene la Guardia Nacional como institución. Y mientras los políticos literalmente se hacen “bolas”, el índice delictivo ha crecido de manera alarmante, los únicos que sí saben del “margayate” que se trae entre manos los del gobierno de la Cuarta Transformación, son los delincuentes y estos están haciendo de las suyas, tienen todas las de ganar jurídicamente; por eso actúan con tal impunidad. En los primeros 3 meses de este año, van 12 mil 776 homicidios violentos; en Veracruz, 420, informó el Secretariado Ejecutivo del sistema Nacional de Seguridad Pública. Y ni así se ponen en orden los políticos.

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