Mundo

Investigadora afirma haber resuelto el misterio de más de un siglo al hallar la tumba del ‘Hombre Elefante’

Una biógrafa del británico Joseph Merrick, conocido a finales del siglo XIX como ‘el Hombre Elefante’ –debido a sus enormes malformaciones–, dice haber detectado la semana pasada su sepultura. Documentos de la época victoriana determinan como «99 % seguro» que sus restos están sepultados en un cementerio londinense situado junto al bosque de Epping, dijo a los medios la investigadora, Jo Vigor-Mungovin.

La sola posibilidad de que hubiese un lugar donde yaciera parte de los restos mortales de ese personaje permaneció en el misterio durante más de un siglo.

Ahora, además, el hallazgo cobra importancia dentro de una disputa adicional sobre el posible entierro de su esqueleto, que los médicos separaron del tejido blando después de su prematura muerte en 1890 y retuvieron para supuestos fines científicos.

Actualmente los huesos forman parte de una colección de piezas de anatomía histórica que se encuentran en la Escuela de Medicina de la Queen Mary University, de Londres. Una campaña pública que aboga por el traslado de los restos de Merrick a su ciudad natal de Leicester, y su entierro allí, comenzó en el 2016. La impulsó una nieta del empresario que hace más de un siglo expuso a ese hombre enfermo y deforme a la mirada del público, en una tienda, y cobraba por el ‘espectáculo’.

Aquel episodio en la breve vida de Merrick no es el único que gran parte de la sociedad considera hoy como vergonzoso, incluso en términos de la época. Después del cierre de la tienda donde lo exponían, fue contratado por un circo y llevado a protagonizar funciones en suelo británico y en el extranjero.

La fama que había adquirido llegó a su cúspide en 1887, cuando recibió una visita de la princesa Alexandra de Gales, quien luego le envió tarjetas de Navidad. Poco a poco, las múltiples deformidades que desfiguraban su rostro, su espalda y sus extremidades, seguían progresando y finalmente provocaron su muerte por asfixia mientras estaba durmiendo.

Las causas de su patología nunca han sido confirmadas por la medicina moderna, pero la versión principal es que se trató de una enfermedad congénita, conocida como síndrome de Proteus. Las mutaciones que implica afectan el ADN de sólo parte de las células del cuerpo humano, pero el gen alterado provoca un crecimiento descontrolado y desordenado de tejidos, tanto blandos como óseos.

Vigor-Mungovin consiguió precisar que el entierro tuvo lugar en Londres el 24 de abril de 1890, menos de dos semanas después de la muerte de Merrick. La tumba que señaló no estaba identificada con nombre alguno y solo guardaba los tejidos blandos, diseccionados del esqueleto.

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top