Betsabé Guzmán - Visión de mujer

Las mujeres de la tercera edad – Betsabé Guzmán

Un día después de que concluyó el descanso escolar, con motivo de la Semana Santa, escuché –sin proponérmelo– la conversación de una señora de edad avanzada que le platicó a una joven empleada lo cansada que había terminado la noche del domingo. Ambas mujeres laboran en una conocida plaza comercial, en el municipio de Querétaro.

Rato después, volví a ver a la señora que limpió las mesas del área de comida rápida, acomodó las sillas, devolvió las charolas a los locales. Llamó mi atención porque anduvo muy activa: caminó de un lado para otro con una franela en mano, hasta se dio tiempo para sonreír si se topaba con alguien.

Cuando vi la oportunidad, me acerqué a ella sólo para expresarle mi deseo que su día no fuera tan pesado como el del domingo. Bastó para que me contara:

-Ay señito, es que ayer ya no aguantaba mis pies; sentía que me reventaban. No veía la hora en que pudiera ir a mi casa, ya estaba muy cansada. Mire, lo que más me pesa es cargar las bolsas de basura porque tengo que llevarlas al contenedor que está afuera. Por eso les digo a mis nietos: estudien, para que tengan una carrera y no les pase lo que a mí.

-¿Cuál es su horario de trabajo?, le pregunté.

-De 1:30 a 9:00 de la noche, con una hora para comer.

-La veo muy activa, le dije. Y me respondió:

-Mientras me alcancen las fuerzas, aquí sigo trabajando, qué le vamos hacer, la situación está muy difícil. Bueno, por aquí la veo, ¡cuídese!

Y retomó su actividad. No pude preguntarle más, porque podían llamarle la atención, pero me quedé con una batería de preguntas para satisfacer mi curiosidad periodística.

A raíz de esta conversación, busqué algunos datos, pues para empezar esta persona no debería trabajar por su avanzada edad. Si lo hace, es porque quizá no cuenta con una pensión, o si la tiene, no le alcanza.

De acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en el segundo trimestre de 2018, el porcentaje de Población Económicamente Activa (PEA) de 60 años o más es de 34.1%.

Según esta misma encuesta, las condiciones laborales de las personas de edad que se ocupan de manera subordinada y remunerada son las más desfavorables respecto a otros grupos de edad. Es el grupo que tiene el menor porcentaje de trabajadores con prestaciones (50%), el más bajo acceso a los servicios de salud (38%) y con contrato laboral (38.6%).

Respecto a la escolaridad, la población ocupada de 60 años o más es la que muestra menor nivel educativo, 42.3% tiene primaria incompleta y sólo 15.4% cuenta con educación media superior y superior.

En 2016, 61.1% de las mujeres de 65 años o más no recibían pensiones contributivas o no contributivas, de acuerdo al Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)

Sólo por curiosidad, los invito a que ingresen a las páginas web de las instituciones que cuentan con programas para atender a los adultos mayores. Inician con definiciones de lo que significa la vejez, el por qué la importancia de mantenerlos ocupados hasta las condiciones óptimas en que debe vivir un hombre o una mujer de 65 años o más.

La intención es buena, pero la realidad que enfrentamos es otra.

De ésta señora que les platiqué al principio de mi columna, pertenece al servicio de limpieza. Como estarán enterados, las empresas y las instituciones de gobierno contratan una outsourcing para realizar dicho servicio. No es un secreto cómo se manejan, además de que reclutan en su mayoría mujeres de 60 años en adelante; en opinión de Oscar Barrera (e-consulta) es un modo de recortar prestaciones.

El mes pasado, Rogelio Valera (Heraldo de México) reveló que los trabajadores reciben sólo 102.7 pesos diarios, de los cuales le son descontados los uniformes que utilizan. Esto a propósito de la sugerencia que hace el columnista, de investigar a las empresas inscritas en la Asociación Mexicana de Empresas de Limpieza (AMEL) debido a las denuncias en las que se habla de que acaparan un 80% del mercado mexicano.

Para concluir, les comparto los datos del Consejo Nacional de Población (Conapo) respecto a las proyecciones demográficas para México en 2050. Hay una clara tendencia al envejecimiento progresivo de la población durante los próximos 30 años.

Estiman que habitarán en el país 32.4 millones de personas, que tendrán 60 años en adelante. La mayor parte serán mujeres con el 56.1% en contraste con los hombre con el 43.9%.

Ojalá pudiéramos seguir el consejo de Carlos Kasuga Osaka, presidente del Consejo Directivo de Yakult, que desde el primer ingreso que tengamos en nuestra vida, ahorremos un 10% y así cuando lleguemos a la vejez no tendríamos de qué preocuparnos.

Pero desafortunadamente, como él mismo explicó, nadie nos enseña a que todos llegaremos al invierno de la vida (la etapa de los 60 años en adelante) y para ello debimos haber guardado ese 10% del salario.

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