Jorge Luis Montes - Psique Parlamentaria

Justicia social – Jorge Luis Montes Nieves

El país ha entrado en una nueva etapa. Con el triunfo electoral del máximo líder de la izquierda mexicana es inevitable una revolución en la vida pública nacional, en el quehacer de la administración y la política.

La llegada de un luchador social a la silla presidencial tiene un significado profundo, un cambio radical en la toma de decisiones alejada del modelo anterior, en el que se ponderaban los intereses de ciertos grupos de poder por encima del interés colectivo.

Eso incomoda realmente a las clases anteriormente beneficiadas por los gobiernos anteriores, acostumbradas a imponer siempre sus condiciones. El decreto del presidente Andrés Manuel, por el que elimina las condonaciones fiscales a las grandes empresas causará escozor en aquellas anteriormente beneficiarias de tales “políticas públicas”.

Pese a que las características primordiales del impuesto son la proporcionalidad y la equidad, esos perdones fiscales sólo beneficiaban a las empresas con ingresos millonarios cargándole la mano a las medianas y pequeñas empresas, violando así, tales principios tributarios.

Con una visión demócrata el Ejecutivo Federal ha tomado determinaciones que incomodan a ciertos sectores, quienes sin el menor decoro, protestan asegurando ser defensores de los mexicanos agraviados por las actitudes “populistas” del nuevo gobierno.

Que mal puede provocar, por ejemplo, generar las condiciones necesarias con la finalidad de dotar de educación profesional a todos los jóvenes que deseen estudiar la universidad ¿Qué razón tienen para denostar tan noble acción? La respuesta es simple, no es otra cosa que la mezquindad ¿O qué otro motivo pudiera alegarse a estas actitudes de rechazo de dar la oportunidad a los jóvenes de forjar un mejor futuro?

La respuesta no requiere de mayor ciencia, hoy gobierna el país un hombre de origen humilde, forjado en el ambiente que dan las comunidades rurales; sólo viviendo de cerca las condiciones en la que viven la mayoría de nuestras poblaciones podrá entenderse el significado de la falta de oportunidades, contrario a los gobiernos anteriores. No me imagino a Diego Fernández de Ceballos o Javier Lozano viviendo en una comunidad sin los servicios básicos.

El enajenamiento en el que vivían los gobiernos anteriores significaron el ensanchamiento de las desigualdades, quizás es hasta lógico que solamente gobernaban en beneficio de los suyos a costa del abandono de los nuestros; el cambio de paradigmas exige un gobierno para todos, reajustar el gobierno de tal manera que se convierta en un régimen equitativo debe doler a quienes de tajo les disminuyen sus beneficios, mientras que los cientos de miles de mexicanos que hoy reciben apoyos gubernamentales sienten las bocanadas de aire fresco que da la esperanza de que por fin ha llegado la oportunidad de desarrollo. No es populismo, es justicia social.

Diputado federal por Morena
Twitter: @jorgeluismn

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