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¿Qué es más sucio: una tarjeta de crédito o las barras del metro de Nueva York?

¿Qué pensarían si les dijeran que su tarjeta de crédito es más sucia que las barras del metro de Nueva York? No se trata de una pregunta retórica, pues un reciente estudio realizado por expertos del portal de educación financiera LendEDU ha revelado que esto puedo ocurrir.

Con el fin de determinar la cantidad de microbios que se esconden en nuestros medios de pago, el equipo de LendEDU examinó 41 tarjetas bancarias, así como dinero en efectivo, incluidos 27 tipos de billetes y 12 monedas diferentes, a los cuales atribuyó ‘puntajes de gérmenes individuales’.

Sorprendentemente, los resultados de la investigación demostraron que las tarjetas son mucho más sucias que el dinero en efectivo.

El medio de pago que resultó ser más limpio fue una moneda de 5 centavos estadounidenses, conocida popularmente como ‘nickel’, que con 25 puntos ocupó el último lugar del ‘ranking’. Mientras, la primera posición fue para una tarjeta de la compañía estadounidense Wells Fargo, que logró unos impactantes 1.206 puntos. Para poder hacerse un idea de lo que esto significa, cabe decir que, para poder ser consideradas higiénicas, las superficies de los establecimientos de comida deben tener un puntaje máximo de 10.

Dos veces más sucias que un pomo de McDonald’s
Los investigadores elaboraron asimismo un gráfico que compara cuán sucios son las monedas y tarjetas en relación con otras fuentes de microorganismos clásicas que enfrentamos diariamente. Así comprobaron que la tarjeta de crédito de Wells Fargo resultó ser casi dos veces más sucia que los puñós de una CitiBike, las bicicletas de intercambio de la ciudad de Nueva York (758), así como el doble de antihigiénica que el pomo de un McDonald’s local (664), que ocupaban el segundo y el tercer lugar de esta clasificación, respectivamente.

Incluso tomando como referencia el puntaje promedio obtenido por las tarjetas (285), estas resultaron ser todavía el doble de sucias que un baño público de Nueva York (163) y superaba en cuatro veces las barras de los vagones de su red de metro (68). Curiosamente, según señalan los autores del proyecto, se descubrió que las tarjetas de crédito son también mucho más sucias que las de débito, tanto en la parte trasera como en la frontal.

«Mantener el dinero limpio va a ser difícil, especialmente cuando se usa a diario. Con las tarjetas, sin embargo, vale la pena limpiarlas a intervalos regulares», aconseja Sean Perry, fundador y director de la compañía proveedora de servicios de limpieza Neat Services, citado en el estudio.

«Pero el mejor consejo es asegurarse de lavarse las manos regularmente durante el día, especialmente antes y después de comer», agrega Perry.

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