Niels Rosas Valdez - Procesos del Poder

Y eso no lo decide el Papa – Niels Rosas Valdez

El pasado lunes, la Iglesia católica publicó un texto que abunda de manera precisa en los debates actuales acerca de la identidad de género. Su líder, el Papa Francisco, respaldó lo señalado en dicho texto titulado “Varón y mujer los creó”, que rechaza particularmente la idea de que los individuos pueden libremente elegir su propia identidad de género. ¿Qué implicaciones tiene esto?

Desde antaño, la Iglesia católica ha percibido y señalado a la mujer y al hombre como inalterables en su naturaleza, es decir, que son atraídos por el sexo opuesto y sólo por el sexo opuesto. Este rechazo por aceptar la homosexualidad nunca fue bien visto por los altos oficiales del clero secular, hayan sido obispos, cardenales o hasta los mismos Papas a lo largo de la historia. La influencia católica en las naciones llegó a ser tan profunda que hubo ejemplos en donde ser homosexual era no sólo prohibido, sino criminalizado, como en Reino Unido, Italia y España, entre otros, en donde la medida punitiva podía llegar a ser la muerte. Sin embargo, los avances liberales en vastas porciones de los países, mucho en virtud del comercio cada vez con menos restricciones, han generado muchos cambios sociales y culturales, permitiendo el paso de una sociedad hermética a una más abierta a cambios y nuevas experiencias, alejándose así de los tabús.

Estos cambios se han visto en varios sectores de la sociedad y han traído cambios positivos para la interacción entre los individuos. No obstante, la Iglesia católica se ha mantenido alejada de estos cambios liberales, y en el último par de décadas se ha enfocado en seguir intentando influir fuertemente en lo que es meramente elección de las personas, como lo es la sexualidad, la libertad de género y la decisión de formar, o no, una familia siendo homosexual y de criar un vástago en ella. Paralelamente, en la última década, y más aún en los últimos años, la comunidad LGBT ha crecido en número y en importancia, pero también en influencia política al ser un tema que cada vez cobra más relevancia en materia de igualdad e inclusión social. De crecer más esta comunidad legítima – por si acaso era necesario mencionarlo – sería algo difícil de lidiar para el Vaticano pues perdería fuerza y poder al ver limitada su influencia entre sus seguidores religiosos y en la sociedad en general. Es por ello que no es ninguna coincidencia que la Santa Sede haya publicado el texto ya citado, emitiendo una declaración acerca de la libertad de género, pero más aún, que lo haya publicado en el mes conocidamente relacionado al orgullo de la comunidad LGBT. ¿Por qué lo hizo?

Hay que recordar una cosa: el Papa no sólo es, para los católicos, “el vicario de Cristo en la Tierra”, sino que funge como el líder de la Iglesia católica y un agente político, como lo son también el Dalai Lama, los patriarcas de las varias Iglesias ortodoxas (copta, etíope, malankara, rusa y siria), el Líder Supremo de Irán, los grandes rabinos del judaísmo, los líderes mormones, etc.; para sus propias religiones, así como para las sociedades y países que las siguen. Y justo como pasa con los líderes de Estado, estos líderes religiosos también operan bajo un esquema político en donde otros factores y personajes (como empresarios, políticos y otros líderes religiosos) convergen e influyen en aquello que realicen. Asimismo, el efectuar una acción o declaración que no sea popular entre los empresarios y políticos, o bien, entre la sociedad seguidora de determinada religión, podría repercutir considerablemente en el apoyo económico, político y social hacia esa religión y hacia su líder.

Es por ello que cada acción que realiza el Papa está calculada bajo el costo y beneficio político que existirá después de desarrollarla. Esta declaración de rechazar el hecho de que cada individuo es libre de elegir su género no es la excepción, y podrá ganar y recuperar adeptos religiosos y conservadores tras ello, lo que seguramente así fue; pero no hay ningún problema, es como intentar tapar el Sol con un dedo: ello no elimina el hecho de que cada persona tiene la libertad de elegir su género, así como su orientación sexual, y eso no lo decide el Papa.

Niels Rosas Valdez
Escritor, historiador e internacionalista
niels.rosas@gmail.com
@NielsRosasV (twitter)

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas noticias

To Top