Jorge Luis Montes - Psique Parlamentaria

Pemex, sin huachicol, sin corrupción y sin la carga sindical – Jorge Luis Montes

De pronto, aparecen protestas por la construcción de una refinería en nuestro país, asegurando que se trata de una obra inviable técnica y financieramente; debería apostarse por energías limpias; que su precio puede ser superior a lo que se estima actualmente; que las calificadoras han bajado la calificación crediticia internacional de Pemex, etcétera, etcétera, etcétera.

Extrañamente, cuando en el sexenio de Felipe Calderón, hace apenas diez años, nadie impidió el proyecto de la construcción de una barda perimetral que costó 620 millones de dólares (9 mil 600 millones de pesos) en el estado de Hidalgo, que no solo implicó el gasto del presupuesto federal por el costo de la barda, sino la inversión que realizó el gobierno de ese Estado para la adquisición de 700 hectáreas de terreno ejidal.

Dicho lo anterior, hay que agregar el daño patrimonial ocasionado a los pobladores del municipio de Atitalaquia Hidalgo, a quienes para convencerlos de vender sus terrenos, prometieron trabajo en la construcción de la obra de la refinería Bicentenario. Confiados en esa promesa de empleo se aventuraron a la compra de camiones y maquinaria con la esperanza de ser contratados durante los trabajos de construcción de la refinería, lo cual nunca ocurrió.

Si en verdad el negocio del refinamiento de combustibles no es rentable entonces ¿cuál fue la necedad de reformar la Constitución para dar paso a la inversión privada y extranjera en la exploración y explotación de pozos petroleros?

Dadas las condiciones en las que los gobiernos anteriores administraron la empresa productiva del Estado, es natural encontrar a Pemex con problemas financieros, la compra de una empresa chatarra con un sobreprecio de 93 millones de dólares, además de los 760 millones de dólares para “reactivarla”, es sólo un botón de muestra del tamaño de corrupción que imperaba en la petrolera mexicana.

La ordeña de los ductos de Pemex, al amparo de la complicidad de los líderes sindicales, contratistas y funcionarios públicos, generó pérdidas incalculables que frenaron el crecimiento de la empresa nacional, sólo para dar cuenta de la dimensión de esta actividad, a mediados del sexenio de Calderón las tomas clandestinas eran ya 691 llegando a las 14 mil 894 al final del sexenio de Peña Nieto.

Es por ello que aunado a la inversión en una nueva refinería la actual administración ha combatido el huachicoleo, así como el saneamiento en la administración de Pemex, el combate a la corrupción tiene que ser contundente, como en el caso Lozoya; dichas medidas permitirán hacer de nuestra petrolera, nuevamente, un orgullo nacional.

Diputado Federal
Twitter: @jorgeluismn

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