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Su vida pende de un hilo por una doble negligencia médica en el ISSSTE

Historia: Patricia López Núñez/ Enlalupa.com

En menos de un año, Arturo Esponda Ordóñez fue víctima de dos casos de negligencia médica por parte del personal del Hospital General del ISSSTE en Querétaro: el primero, a mediados de 2018, cuando acudió a ese centro de salud por un fuerte dolor en el abdomen, pero un mal diagnóstico lo hizo estar diez días con estallamiento de apéndice sin recibir atención. La responsable de confundir un estallamiento de apéndice con gastritis fue la médico María Paz Herrera Reyes (con cédula profesional 3155700 y clave de registro en el ISSSTE 00903142). El segundo caso fue la semana pasada, cuando una hernia, que los médicos confundieron con oclusión estomacal, causó que necrosara parte de su intestino.

Sergio Esponda Vargas, hijo del jubilado afectado por el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), presentó una queja el pasado 10 de diciembre ante la Defensoría Estatal de Derechos Humanos para denunciar el trato que recibió su padre, en aquel momento de 67 años de edad, en la que responsabilizó al personal del ISSSTE de los daños a la salud del adulto mayor. La queja fue turnada a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) con el siguiente número de expediente: 20191401/primeravisitaduría. La encargada del caso es la licenciada Ana Laura Medina Reséndiz.

Antes de la mala atención médica, aseguró Esponda Vargas, su padre tenía muy buena salud, pero el 7 de junio de 2018 acudió al área de urgencias del ISSSTE por un dolor abdominal severo, que el personal del instituto diagnosticó como gastrocolitis y se le declaró el alta.

Como el dolor no cedía, el 12 de junio de ese año acudió a un hospital privado donde lo internaron. El 13 de junio se hicieron varios estudios y lo diagnosticaron con insuficiencia renal, diabetes mellitus descompensada y un absceso en el apéndice, por lo que lo internó en el Hospital General de Querétaro.

Fue en ese hospital estatal donde operaron a su padre para hacerle una limpieza del abdomen, debido a que sufrió estallamiento de apéndice, porque “el residuo (fecal) se diseminó por el organismo”. A partir de esa situación, Arturo Esponda se volvió dependiente y requiere apoyo y vigilancia constante, pues sufrió daño neurológico. Hasta ahora no hay respuesta por parte del ISSSTE ni de la CNDH.

La semana pasada ocurrió una situación similar. Sergio llevó a su padre al Hospital General del ISSSTE por un fuerte dolor estomacal. “Ahora lo llevo primero a una clínica privada y termino en el ISSSTE el martes, me dijeron que no era necesaria una operación, que tenía una oclusión estomacal, eso a las 9 de la noche. El miércoles a las 11:30 tengo la primer visita y el cirujano me dice que no hay necesidad de hacer intervención, que era un tema de lavado por medio de edemas y sondas para eliminar la oclusión”.

Sergio confió en los médicos y el viernes de la semana pasada, “lo subieron a piso” dentro del mismo hospital, pero el sábado el médico en turno de fin de semana le avisó que era necesario operar a su padre de urgencia, por lo que el domingo procedieron a realizar la intervención quirúrgica, precisamente el día en que menos personal labora y la atención es aún más ineficiente.

“El cirujano que lo operó me informó que el intestino estaba comprometido por una hernia, lo cual generó que un tramo del intestino se gangrenara, por lo que tuvieron que cortarlo y unirlo. Sin embargo, si hubieran actuado desde que él ingreso, es decir casi una semana antes, el intestino se hubiera salvado, como me lo comentaron los propios médicos”.

Resaltó que ésta es su segunda experiencia de negligencia en ese hospital en menos de un año y no que tiene que ver con una crisis por falta de medicamentos, porque su padre podría haber mejorado con una atención oportuna, pero tardaron una semana hasta que la intervención era impostergable.

“Es falta de decisión, no tiene que ver con la crisis que tienen, todo lo tenían disponible. Había médicos, cirujanos y la gente en turno responsable del área de urgencias”

Sergio demandó una investigación a fondo de lo qué pasó, del por qué tanta negligencia, y del por qué los malos diagnósticos. “La primera vez mi papá entró al ISSSTE por su propio pie, y un mal diagnóstico le ocasionó una incapacidad por la cual depende de apoyo de terceros para poder seguir su vida. Mi padre no tenía enfermedades, nunca había estado hospitalizado, hoy, su vida pende de un hilo. Exijo que los responsables paguen las consecuencias”, demandó Esponda Vargas.

Desde hace varias semanas hay quejas continuas por las lamentables condiciones en las que opera el Hospital General del ISSSTE en Querétaro, la falta de personal y las fallas en las instalaciones.

Video? El hospital general del ISSSTE, al borde del colapso

PATRICIA LÓPEZ NÚÑEZ /ENLALUPA.COM Personal de la delegación local del ISSSTE confirmó que durante algunos días no se contó con el servicio de los dos elevadores internos del Hospital General, en los que los camilleros trasladaban a los pacientes de hospitalización, aunque nunca dejaron de funciona

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