Jorge Luis Montes - Psique Parlamentaria

La agenda legislativa aplazada – Jorge Luis Montes

Por muy polémico que pudiera resultar el simple hecho de poner en la mesa algunos temas, no debe ser pretexto para evadir la responsabilidad que se tiene desde el poder público de abordar con madurez y alejado de prejuicios morales o de intereses estrictamente electorales los temas de interés colectivo.

Uno de las primeras barreras que debe superar un legislador al intentar proponer una iniciativa controvertida es la natural resistencia de la razón a la incertidumbre de si la propuesta será bien o mal recibida por el electorado, máxime en momentos en donde el fantasma de la reelección ronda en los corazones de la mayoría de congresistas.

A consideración de un servidor no deben ser esos el motor o el freno en la tarea de un hombre público; no me refiero a ignorar al ciudadano o crear normas en perjuicio de él, por el contrario, el impulsor en la toma de decisiones, debe ser el arrojo de abordar cuestiones que no necesariamente sean contrarias al interés colectivo, pero sí a determinados grupos de poder o de presión.

Por ejemplo, en la pasada legislatura quedó pendiente la discusión de una iniciativa que pretendía modificar el esquema de donación de órganos, que planteaba pasar de una aprobación de voluntad expresa a una aprobación tácita; es decir, actualmente los donantes de órganos llevan consigo una tarjeta que los identifica como donadores de órganos. La propuesta que pasó en la comisión de salud, en ese entonces, proyectaba lo contrario, quienes no deseaban ser donadores de órganos deberían dejar asentada su negativa en un documento, de lo contrario serían considerados como donadores.

Se acercaban las elecciones presidenciales y muy posiblemente la discusión de ese dictamen en el pleno de la Cámara Baja hubiese encendido las pasiones de ciertos grupos;en el ánimo de los políticos calculadores de votos era innecesario un desgaste político en esos momentos y así, el grupo mayoritario de entonces, decidió mandarla a la congeladora.

Creo firmemente que la sociedad mexicana ha madurado a pasos agigantados, pese a que el Congreso se ha mostrado paralizado en momentos decisivos al no asumir el adeudo político electoral de sus decisiones, no importando dejar de lado asuntos que deben ser asumidos, contrario a como ocurre en otros países que sí se han atrevido a debatir temas tabú.

En el panorama inmediato aparece en la agenda aplazada, la legalización de uso lúdico de la mariguana, la adopción de parejas monoparentales, la interrupción legal del embarazo y otros tantos; no hay la menor duda, serán iniciativas que en su momento se debatirán y discutirán con verdaderas pasiones, sin embargo, si el Estado no asume su responsabilidad de llevar estas discusiones al ámbito público puede que esas pasiones se desborden de manera natural en otros cauces.

Por otro lado, paralizar los trabajos legislativos por mero capricho o egoísmo con la única finalidad de fastidiar una agenda legislativa es señal de mezquindad, así se hacen ver los partidos de oposición en San Lázaro cuando por todas las vías, impiden la discusión del desafuero, de la revocación de mandato, consulta popular o la Ley de Austeridad Republicana. Sin otro argumento, más que el cinismo de decir simplemente no, porque no queremos.

Como decimos en Ezequiel Montes entrémosle al debate y agarremos al toro por los cuernos.

Diputado Federal
Twitter: @jorgeluismn

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top