Ivonne Olascoaga - Expresiones

Mercados queretanos – Ivonne Olascoaga Correa

Como ya se habrán dado cuenta, tengo varias semanas (casi meses) recorriendo todos los mercados que se encuentran en el municipio de Querétaro. Y es que los mercados públicos, (porque nacieron como mercados públicos) desde la época prehispánica hasta el siglo XXI, son reflejo de la tradición y colorido de los mexicanos.

No sólo eso, también son centros de abasto donde se encuentra una parte de la identidad de México, se refleja en sus verduras, típicas y originales de cada región. En los chiles verdes, rojos, manzano, habanero, de árbol, seco y fresco; poblanos, morita, ancho y pasilla. En los moles, rojo, negro y verde; los pipianes, las carnes de res, de pollo, de ternera, cerdo, el chicharrón; pescado y mariscos; verduras como la calabaza, zanahoria, jitomate, cebollas, papas y berenjenas, así como lechugas, acelgas, verdolagas, quelites y pápalo quelite “para el taco de carnitas”.

Tan es parte de nuestra identidad que los reinos y los señoríos que no fueron sometidos por los españoles en 1521, continuaron celebrando sus tradicionales mercados. Un estudio antropológico sobre la manera de operar socialmente un mercado se llevó a cabo entre 1938 y 1939; ahí quedó demostrado que la compraventa de toda clase de insumos era una necesidad, pero subyacía una mayor, de comunicación y enlace social de toda índole.

Estas líneas que describen brevemente lo que significan los mercados, más allá de ser un lugar donde se satisface la compra de los alimentos, como insumos o preparados. Los mercados son un lugar de convivencia, un punto de reunión y de contacto humano.

Los mercados fortalecen nuestra economía interna, muchos de los locatarios son vecinos de las colonias cercanas, son personas que se han dedicado al comercio local, y en varios casos, son comerciantes de generaciones tras generaciones. Son hijos de los fundadores de los mercados y trabajan con gusto, conocen a sus “marchantes” por su nombre; entre los mismos locatarios se forma una familia… una gran familia con sus diferencias y sus coincidencias.

Son mercados que se organizan mediante una mesa directiva de manera democrática y participativa (en la mayoría de los casos). Este sector es uno de varios puntos importantes que como servidores públicos debemos apoyar, pues es una manera de fortalecer la economía del lugar y su identidad; y si tomamos estas dos líneas, podemos tejer comunidad.

No se puede tejer comunidad si los mercados no son atendidos, si se permite la competencia desleal de las grandes cadenas de autoservicio a pocos metros de los mercados. ¿Por qué desleal? Porque esas grandes tiendas tienen una infraestructura mayor que la de los mercados. Es importante señalar que los mercados públicos son responsabilidad del municipio. Si se quisiera fortalecer la economía local se invertiría en los mercados públicos para que pudieran competir a la par con esas cadenas.

Pero en los recorridos que he realizado, veo mercados olvidados, que tan sólo son visitados en época de campaña electoral y les endulzan el odio con falsas promesas. El Mercado 12 de octubre sigue esperando sus escrituras prometidas hace un año. El Mercado Menchaca está sumido en el olvido. Tan sólo por mencionar dos ejemplos.

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