Arturo Maximiliano - Caleidoscopio

¿No te preocupes, Enrique? – Arturo Maximiliano

La política y su agenda mediática es vertiginosa, más hoy que las mañaneras del Presidente son capaces de mover completamente la inercia del debate nacional. Esto ha hecho que nos olvidemos un poco del juicio que se sigue contra Rosario Robles, hoy presa en Santa Martha Acatitla. Ya pocos hablan de si hubo o no excesos en el procedimiento, sino de qué sigue y particularmente de cuántos más están siendo investigados. De entrada el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera no descarta ni al propio Enrique Peña Nieto, quien en su momento pudo haber permitido, algunos de los temas más escandalosos que marcaron su administración y el declive de su partido.

El tema de la “Estafa Maestra” vista con otra lupa, la de un gobierno diferente a quien la perdonó, con la controvertida frase de “no te preocupes Rosario”, es algo positivo, sin que esto deba jamás dar pie a irregularidades en el proceso o inventar culpables. El fondo del juicio debe ser, la responsabilidad, o no, de Rosario Robles y otros con respecto a la autoría intelectual y ejecución de la llamada “Estafa Maestra”. Las declaraciones de Juan Manuel Portal, ex Auditor Superior de la Federación, en referencia a que la entonces secretaria fue advertida dejan poco lugar a duda sobre que ella conocía el caso: “Se lo expliqué todo el tiempo” señaló Portal, “cada vez que nos veíamos, le seguía argumentando cuando le decía yo que no era procedente la forma en cómo entregaban el dinero, cómo contrataban y cómo desviaban el dinero, y ella me decía, es que por eso contratamos a las universidades, son las más respetadas del país, para que ellas se encargaran de comprarnos las computadoras, comprar artículos de aseo, comprar mugre y media” A lo que le dijo: “ señora secretaria, las universidades no están para esto”. ¿Así o más claro?

Hoy no se acusa a Robles de delitos que la hayan llevado a incrementar su patrimonio personal producto de la “Estafa Maestra”, pero sí, por lo menos, de haberla consentido, en detrimento del erario público, lo cual es en sí mismo muy grave además de inaceptable. Si fue idea de ella, se convierte en autora intelectual, si recibió ordenes pudo haber renunciado para no involucrarse, si mal entendió la lealtad siguiendo las instrucciones de algo ilegal entonces encubre. Si Rosario Robles no es más que un chivo expiatorio, como lo afirma el presidente Andrés Manuel López Obrador, entonces las investigaciones, averiguación y el juicio mismo que se le sigue a la ex secretaria de Estado deberá darnos luz a los mexicanos sobre lo que nos importa y las preguntas que deberán tener respuesta. ¿Quiénes más participaron que no han sido llamados ante la justicia?¿Qué participación tuvo el presidente Peña Nieto? ¿Fue él quien ordenó ejecutar, tan solo dio visto bueno o lo ignoraba? ¿Quiénes encubrieron y encubren la “Estafa Maestra”, sin haber sido necesariamente operadores? Tomando en cuenta que el dinero no se esfuma habría dos preguntas más: ¿Quiénes se beneficiaron personalmente con los recursos? ¿Campañas políticas y/o patrimonios personales? Follow the money dirían los clásicos, estrategia que hoy parece sí aplicarse en el gobierno federal y particularmente en la UIF, donde el rastro del dinero está evidenciando a muchos.

La “Estafa Maestra” puede salir de las primeras planas, pero su seguimiento y resolución, dentro del marco de la justicia y la estricta aplicación del derecho son fundamentales para el país y su futuro, su imagen y la erradicación o no de prácticas de corrupción aborrecidas por millones de mexicanos. Se trata del precedente para que se piense dos veces antes de que se vuelva a llevar a cabo un acto de corrupción de estas magnitudes, de los cuales lamentablemente hay muchos sin una sola consecuencia en la historia de México, basta recordar simplemente el Pemex Gate. ¿Deberá preocuparse Enrique Peña Nieto? Sin morbo ni mucho menos hacer leña del árbol caído, me parece que sí, que todo apunta hacia allá, mientras que los cercanos callan y se esconden, nadie, absolutamente nadie sale a la defensa, quizá porque para sacar la cabeza hay que tener la cola limpia.

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas noticias

To Top