Betsabé Guzmán - Visión de mujer

La intempestiva llegada de Rosario Piedra Ibarra – Betsabé Guzmán

Contra viento y marea, María del Rosario Piedra Ibarra, hija de la activista, política y fundadora del comité ¡Eureka!, Rosario Ibarra, se convirtió en la segunda mujer presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), para el periodo 2019-2024.

El debate fue intenso porque la terna propuesta estuvo viciada desde su origen. Las Comisiones de Derechos Humanos y de Justicia, debieron proponer a los tres candidat@s, de un total de 57 aspirantes, pero no ocurrió así.

Cuando dichas comisiones tuvieron la sesión extraordinaria –el pasado 29 de octubre– fue para discutir y aprobar a los tres candidat@s por los que se inclinaron los integrantes de la Junta de Coordinación Política, del Senado de la República.

La terna quedó así: José de Jesús Orozco Henríquez, Arturo de Jesús Peimbert Calvo y María del Rosario Piedra Ibarra, y es ella quien generó el punto de discordia. Las objeciones fueron por pertenecer al partido del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y por su cercanía con el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Después de 22 años, una mujer dirigirá los destinos de la CNDH, pero quedará la duda si pesó más el acuerdo político, la trayectoria de su mamá, Rosario Ibarra de Piedra o la decisión del inquilino de Palacio Nacional.

Me atrevo a escribir que no se había pensado en María del Rosario Piedra, es decir, a que se le considerara en la tan cuestionada terna, sino que de pronto a alguien se le ocurrió pedir que la incluyeran. Y es que en política, no hay casualidades.

El 22 de octubre de 2019, Piedra Ibarra acudió a la comparecencia pública de los aspirantes a ocupar la CNDH, en donde, como todos, presentó su plan de trabajo, defendió su idoneidad de su candidatura y respondió a los cuestionamientos de los senadores respecto a su experiencia en la defensa de los derechos humanos.

Al siguiente día –es aquí lo interesante– estuvo con su hermana Claudia, en la Sesión Solemne de la Cámara de Senadores, para recibir a nombre de su mamá, Rosario Ibarra, la medalla Belisario Domínguez, pero que a decisión de la galardonada dejó en custodia al presidente López Obrador, a quien pidió devolvérsela “junto con la verdad sobre el paradero de nuestros queridos y añorados hijos y familiares y con la certeza de que la justicia anhelada por fin los ha cubierto con su velo protector”.

Este acto de devolver la preciada medalla, por parte de la ex candidata presidencial fue muy bien visto, comentado y, reconozco, que hasta sorpresivo. Días después del evento solemne, el senador Ricardo Monreal Ávila tenía una lista de 10 candidatos que su partido veía con buenos ojos, para integrar la terna. Por supuesto que entre los nombres figuraba el de la hija de Rosario Ibarra.

El secretario de la Comisión de Derechos Humanos en el Senado, Emilio Álvarez Icaza Longoria, reconocido también por la defensa de los derechos humanos, cuestionó la terna en la sesión extraordinaria del 29 de octubre. Se basó en una evaluación de idoneidad que realizó la instancia #CDHAutónoma, a los 57 aspirantes e hizo observaciones a nueve, respecto a lo que pudiera ser su autonomía e independencia. En esos nueve estaban Peimbert Calvo y Piedra Ibarra.

Luego en el pleno del 30 de octubre, el Senador Álvarez Icaza insistió ante sus compañeros correligionarios en que dieran un argumento válido, para que la hija de la activista Rosario Ibarra, fuera la próxima presidenta de la CNDH, y así se descartara que el nombramiento era por la cercanía con el presidente AMLO.

Dicho sea de paso, los otros dos candidatos también estaban cuestionados, Orozco Henríquez por haber avalado en 2006 –en calidad de magistrado– el triunfo de Felipe Calderón Hinojosa; y Piembert Calvo, porque grupos de derechos humanos de Oaxaca, informaron de su ineficacia como ombudsman local. (La silla rota.com)

Dada la acalorada sesión de pleno, María del Rosario Piedra no logró las dos terceras partes que se requería, para convertirse en la segunda mujer presidenta de la CNDH –la primera fue Mireille Roccatti Velázquez- porque insisto: la terna estuvo viciada desde su origen.

Pero las cartas ya estaban marcadas, sólo se requirió de ganar tiempo para que el senador Ricardo Monreal terminara de cerrar la pinza. Y lo logró con los votos del Partido Verde Ecologista de México, en una tercera ronda de votación que se llevó a cabo este 7 de noviembre de 2019.

Desde el inicio del proceso de selección, los senadores se aplicaron en realizar la tarea para imponer a la hija de la activista, Rosario Ibarra. Y juzgué por qué: en la reunión extraordinaria de las Comisiones Unidas de Derechos Humanos y de Justicia, el Senador Germán Martínez dejó muy claro que quien ocupara la presidencia de la CNDH, no podía ser un adversario del Presidente (de la República) o de las autoridades.

La senadora Jesús Lucía Trasviña Waldenrath se pronunció por el nombre de Rosario Piedra “como una reivindicación histórica, como luchadora de derechos humanos, como contemporánea de las que murieron, es el mejor perfil”.

Creo que en efecto, le correspondía a una mujer, pero no de forma impuesta como llegó María del Rosario Piedra. El gobierno actual se sintió con el “deber moral” de colocar a la hija de la activista Rosario Ibarra, por lo que la independencia y autonomía que se requiere en estos cargos, pasó a segundo plano.

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas noticias

To Top