Entrevistas

El régimen chileno está fabricando a muchos futuros discapacitados: Palomo Arriagada

Entrevista: Rocío G. Benítez/EnLaLupa.com
Fotos: Guillermo González/EnLalupa.com

Palomo Arriagada, poeta chileno, es uno de los invitados del Festival de Arte desde la (dis)capacidad: Oxímoron 2019, y en entrevista con EnLaLupa.com habla de lo que vive su país y cómo las agresiones militares están convirtiendo, principalmente a los jóvenes, en futuros discapacitados

Con el corazón apretado Palomo dejó Chile, su país, para venir a México, a Querétaro especialmente, y participar en el Festival Internacional de Arte y Cultura desde la (dis)capacidad: Oxímoron 2019. Y cuando el poeta dice, “llegué acá con el corazón apretado”, hace una pausa larga, mientras pasa saliva y entrecierra los ojos, luego añade: “y todavía tengo el corazón apretado”.

Palomo Arriagada está ahora en tierras queretanas y responde a esta entrevista de EnLaLupa.com porque una bala que iba destinada a él, no lo alcanzó, como otros disparos han alcanzado a más compañeros, principalmente jóvenes, “Chile hoy en día está fabricando a muchos futuros discapacitados”, dice, porque los ha visto caer a su lado y sangrar de las piernas, de la cabeza, de los ojos.

Es un activista que inició en la adolescencia, conoce de amenazas y persecuciones desde entonces, y en las manifestaciones que ahora vive el pueblo chileno se ha sumado a la primera línea, y ahí, cuenta, cada día es un enfrentamiento con la muerte.

Aunque en realidad Palomo comenzó a verle la cara a la muerte desde su nacimiento. Una asfixia le produjo parálisis cerebral, los médicos dijeron que no iba a sobrevivir, pero vive, los médicos aseguraron que quedaría como un vegetal y se mueve, el Palomo hasta vuela, tiene “una telúrica expresión” en sus manos, dice su propio manifiesto, un ligero trastabillar en el paso y voz, que impiden el olvido de aquella falta de aire en su alumbramiento, pero le sobra energía, fuerza y corazón, mucho corazón y eso se nota en sus palabras.

Vienes llegando de Chile, ¿en qué situación dejaste a tu país?

– Hice todo lo posible para poder postergar este viaje y quedarme en mi país, porque desde el primer día de este estallido social yo he estado en la calle y he sido también víctima de la represión, voy a presentar una querella porque un militar puso su fusil en mi cabeza, estando yo en el suelo, y pasó bala como si fuera un simulacro de fusilamiento, y hoy en día, justo a esta hora, muchos compañeros míos, amigos, familiares, están siendo presionados, torturados, yo mismo he sido testigo de cómo caen jóvenes heridos a lado mío en las manifestaciones. Pero toda mi gente, todos mis compañeros de Derechos Humanos, me dijeron: Palomo, vuela a México y cuenta lo que pasa en Chile. La lucha ha sido ardua frente a un gobierno que yo acusé ante la Comisión de Observadores de Derechos Humanos de la ONU, y lo acusé de terrorismo de Estado, porque también soy testigo de cómo muchos discapacitados han sido víctimas de represión, la policía no ha tenido ningún miramiento de reprimir niños, ancianos, se han metido hasta en los hospitales disparando, y eso es muy grave, yo llegué acá con el corazón apretado… y todavía tengo el corazón apretado.

¿Estuviste a punto de morir en estas manifestaciones?

– Todos los que estamos en la calle hemos estado amenazados de muerte constantemente. Yo soy activista desde mi adolescencia, de la Comisión de los Derechos Humanos de Chile, y también he sufrido persecución. Hoy puedo estar acá sin ningún balazo porque no me llegó, le tocó al compañero que estaba a lado. En medio de eso también pasa algo importante, en lo que llaman la primera línea, ocurre un fenómeno, que es cuando el compañero que está delante de ti te está cuidando y al compañero que está detrás tuyo, tú lo cuidas, al final nos abrazamos todos, es un compañerismos muy grande que está surgiendo en Chile al enfrentarnos a la muerte.

En redes se comparten casos de compañeros, sobre todo jóvenes, que han perdido un ojo, porque la policía les está disparando directamente a los ojos. Los están cegando.

– Sí. Los carabineros de Chile, la policía de investigación, los militares están saliendo a matar. Dicen que no están usando balas de pólvora sino balines que ellos dicen son de gomas, pero por un estudio que hizo la Universidad de Chile, que es la más emblemática del país, se descubrió que estos balines son 20% de goma y 80% de otros compuestos, entre ellos plomo, porque si fueran balines de goma, la goma rebota, no se incrusta al cuerpo, y yo he sido testigo, tengo videos en mi Facebook de cómo caen jóvenes a lado mío heridos de la cabeza, de los ojos, y son heridas de bala. Lo que está pasando con estos jóvenes, y yo quisiera, ahora que estamos en un festival de arte desde la discapacidad, denunciar que en Chile hoy en día está fabricando a muchos futuros discapacitados por el gobierno, no porque sean discapacitados.

Tú eres activista y poeta, con todo esto que estás viviendo hay mucho por escribir

– Sí, un poeta es una barricada y los que trabajamos con la palabra, el lenguaje, somos responsables del sentimiento del otro, porque la poesía, como lo dijo Neruda, no es de quien la escribe sino de quien la necesita. Y yo creo que nosotros como poetas no podemos estar sentados escribiendo lo que pasa afuera, lo más importante y primero es estar afuera y después escribir la poesía, porque la poesía está en la calle, está en el pueblo. No existe poeta que no tenga una cicatriz en su alma, en su cuerpo, y creo que hay cicatrices que nuevamente se están volviendo heridas, como lo que está viviendo Chile, yo soy hijo de una dictadura militar como fue la dictadura de Pinochet, me tocó nacer y ser niño en una dictadura, me robó la infancia, y a la vez también me robó a mi abuelo, porque la dictadura militar mató a mi abuelo, exilió y torturó a muchos tíos míos. Por eso digo que el poeta nace del dolor y nace para enfrentar esa opresión.

¿Cómo naciste, poéticamente?

– Yo escribo poesía desde los 13 años de edad y como dije, el poeta nace del dolor. Yo cuando nací tuve una asfixia que me produjo una parálisis cerebral, los doctores dijeron que yo me iba a morir, cuando vieron que no me moría dijeron que yo iba a ser vegetal y cuando no fui vegetal dijeron que yo no le iba a ganar a la vida, o sea que no iba a estar ahora sentado contigo aquí, en Querétaro, la vida te pone muchas barreras, muchos fierros y claro, empecé a crecer con eso, crecí viéndome distinto, sintiéndome diferente a mis padres, a mis amigos, a mis compañeros de colegio, y siendo rechazado en el amor, pero ahí está la clave, cuando yo descubro el desahogo en un papel en blanco y en un lápiz, encuentro la verdadera libertad, porque puedo hacer callar a gente o la gente me puede hacer callar a mí, pero un papel en blanco nunca te va a hacer callar. Desde mi adolescencia empecé a expresarme con mis dolores, mis desafíos, como si fuera una Frida Kahlo.

Tu primera actividad en el Festival Oxímoron fue la presentación de un mural afuera de la Galería Municipal, con uno de tus poemas

– Con el Manifiesto inconcluso, que es mi propio manifiesto, es como la presentación a los demás de quién es el Palomo, ese que ha andado en malos pasos desde que nació o ese Palomo que camina, que vuela a México para hablar de su sentir, el poema es una expresión de protesta y crítica social. Este poema nace desde la asfixia, hablando de mi nacimiento, pero con todo lo que está pasando en Chile, queda muy bien ahora, está muy vigente, porque también nos están asfixiando.

¿Hasta cuándo vas a estar en México?

– Hasta el 30 de noviembre. Estoy invitado a hacer una gira a Puebla y a dar una conferencia en la UNAM, en la Ciudad de México, pero con la contingencia que está pasando en Chile tuve que cancelar lo que tenía después de este festival para volver lo antes posible a mi país.

¿Después de este viaje, cómo regresas a Chile, qué te llevas de México?

– Llevó sólo unos días acá y ya me siento lleno de energía, de emoción, por la solidaridad, y me voy con eso, me voy con toda la solidaridad de este país al pueblo chileno, me siento con la misión cumplida, mis compañeros me decían: ¡Anda a México y cuenta lo que está pasando! Y se hizo. Y se va a seguir haciendo durante todos estos días.

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Actividades de Palomo Arriagada en el Festival Oxímoron

— Martes 26 de noviembre, 18:00 horas
Conversatorio en el Centro Cultural Comunitario Carrillo Puerto

— Miércoles 27 de noviembre, 11:00 horas
Casa de Cultura Josefa Vergara

— Miércoles 27 de noviembre, 17:00 horas
Conservatorio y proyección de documentales y cortometrajes sobre arte y (dis)capacidad
Cineteca Rosalío Solano.

— Jueves 28 de noviembre, 11:00 horas
Centro Cultural Ignacio Padilla

— Sábado 30 de noviembre, 17:00 horas
Apropiación de la diversidad improvisada (cierre del festival)
Jardín Guerrero.

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