Rocío Benítez - Zona de la Visión Perpetua

Poetas que escriben a Ayotzinapa (I) – Rocío Benítez

Está por terminar el 2019 y con este año una década también, lapso marcado por situaciones inolvidables. Una de ellas, dolorosa e incompresible aún, es la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. De este suceso, además de investigaciones periodísticas, surgieron diversas manifestaciones artísticas, recuerdo ahora el documental “Ayotzinapa. El paso de la tortuga”, de Enrique García Meza.

En Querétaro se presentó el documental en la gira Ambulante 2018, la proyección fue en el Jardín Guerrero y en su explanada se dispusieron sillas para el público, las primeras 43 ocupaban las fotografías de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos,esas fotografías y ese vacío de cuerpos en las silla serán un doliente recordatorio de lo que no se debe olvidar (nunca/jamás).

También hay un libro de poesía dedicado a los 43, que se titula: Los 43 poetas por Ayotzinapa, edición de Ana Matías Rendón, primera edición 2015. Armando Alanís Pulido, David Huerta, Rocío Cerón, Roxana Elvridge-Thomas, Víctor Argüelles, Marc Delcan, Sixto Cabrera González, Katy Parra, Ángel Padilla y Antonio Praena son algunos de los poetas (mexicanos y españoles, en su mayoría) convocados a esta antología de doliente canto.

“Este libro tiene el propósito de unirse a las voces de dolor de las familias de los estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, Guerrero. Unirse a los millones de personas que han hecho suyo el movimiento para exigir justicia. (…) Esto no es sólo México. Es España, Argentina, Perú, Uruguay, San Salvador, Francia y Estados Unidos de América. Igualmente, debemos recordar que como la mayor parte de los jóvenes desaparecidos eran de origen indígena –una verdad que lacera, aniquila-, poetas de nuestras lenguas originarias no podían estar exentos. Por ello, están presentes los idiomas mixteco, maya, náhuatl, zapoteco y mixe. Allende la política, nos unimos por el dolor que nos hermana”, escribió como prólogo de esta antología Ana Matías Rendón, el 27 de febrero de 2015.

Fragmentos del libro están disponibles para su lectura en internet, también hay un PDF que se comparte casi a escondidas (así fue que llegó a mis manos). En una edición pasada de esta misma columna, compartimos el poema que David Huerta escribió para este libro de Ayotzinapa. Doliente, sí, mucho. Como igual de doliente es el libro completo, pero muy necesario leerlo. Aquí, algunos poemas de esta antología.

Ana María Manceda (Argentina)

PLUMAS BLANCAS SOBRE LAS JÓVENES VIDAS
Con la cabeza inclinada
Diviso la lluvia de blancas plumas.
Las lágrimas nítidas aún
Exhalan el joven perfume que grita
¡Quisimos ser educadores, piadosos, justos,
Solidarios, libres!
Las blancas plumas se van posando sobre
Los recuerdos; risas, pieles tersas, brillo
En los ojos, amores, libros, despedidas.
Muertos, nuestros queridos muertos…
Se van pasando las plumas blancas.
Pero no sepultarán la memoria.
Eso no***

——-
Irma Pineda Santiago (Zapoteca, México)

CÁNDIDA
Jñaabichiánezalua’
ni rini’ cabeleguíca
Gudaandaani’ diagariuundabinnizá
Bilui í’ naaca lana ni ricálula’ya’
bisiidinaaguiquiiñe’ ajuluguendaró
cuaabia’ya’ ni nanaxhine canela
quigahua ni naí’ pacacayetendaane’
quiguidxibe’ paxidxilaaiqueyoodexa
ragacaxu
Laaberului’benaa ni quiganna’
Xisiquiñuu dxi ninabadiidxa’ jñaa
xi naca guendanabani
ora dxuguiiba’ chiné xheelalu’
Xi naca gudxiilulu’ ca dxi ca
nexizaanandacañeelu’ racanazou’
Xi nediidxa’ gabilu’ caxhiiñilu’
xiinga “binni que guidxela”
Xi nexigaba’ riuubia’ ni que guinni
ca dxi nacahuica
guira’ gui’chi’ ni nucabicabe
Xi gandaguzeeteneu’ guirá la
caguidxi ni guzalu’ cuyubilu’ ti lu
guirácabinniguendaguni’neu’ ti gului’ca lii
paraaguidxelabinninezinecabelaa

CÁNDIDA
Mi madre descifró para mis ojos
el lenguaje de las estrellas
Depositó en mis oídos los cantos de la gente nube
Me enseñó los signos de mi nombre
A usar el ajo en la comida
a medir el dulce y la canela
a evitar el limón cuando viene la regla
a no temer el crujido del techo de madera y teja
cuando la tierra tiembla
Ella resolvía las dudas
Pero nunca le pregunté a mi madre
cómo transcurre la vida
cuando los soldados se llevan al marido
Cómo se enfrenta lo cotidiano
con la incertidumbre tras los pies a cada paso
Con qué palabras se explica a los hijos
qué es “un desaparecido”
Con qué unidad se mide la ausencia
los días oscuros
los oficios sin respuesta
Cómo nombrar de un solo golpe
las ciudades recorridas buscando un rostro
los espíritus consultados para tener indicios
de dónde encontrar un desaparecido.

—–
David González (España)
EL PRESTIDIGITADOR

Era del tiempo de mis abuelos.
El general. El prestidigitador.
Tenía artritis. En las manos.
Y le dolían.
Le dolían como un hijo a una madre.
Las manos.
Porque las tenía llenas de cadáveres.
El general, el prestidigitador.
Y ya no podía hacerlos
desaparecer.

——
José Valenzuela (Perú)

La desaparición rompe el silencio,
hace trizas la oscuridad perpetua,
el abandono,
el no saber por qué.
El espanto desordena las lágrimas,
ha perdido esta tregua,
enmudece la música
a manos del sicario,
los libros, las palabras
se quedaron sin voz.
¿Dónde la complicidad
de este viaje a ninguna parte?
¿Dónde sus asuntos pendientes y sus manos?
La libertad también
podría encañonarse con el olvido.

——-
Sixto Cabrera González (Náhuatl, México)
LUIS ÁNGEL
Tlajtlanijtleka amo nitlajtoua
Tlajtlanijtleka amo nimitstlajtlanimamitstemaktikan
Tlajtlanijtlekaiuannisalitoktekiuajkayotl
Nochitsinnechiluiaj
Nejnoselti. Ninamitlajnechtsakuilia
Techkokouasatekitl, kemioksekitokniuankimixpolouaj
Techkokoua, keminokninikchia
Nikmatok, tlennimitsitastiualejkosiluikatlkuajyoj
Xikmatiijtikkuitlatl
Yalanikitakpatlanisayolin. Otlachakaluij
Chakalimejoksekichakalimejkinkuaj…
Iuanijkuak, nikanikanotlajkuilolistlinimitstlajtlani. Mamitstemaktikan
Yoltokualikakan
Amiltzingo, tetlasojtlaya
Iuankitemouayakichiuaskemitemachtiani Lucio Cabañas
Ayotzinapa, kinyolchokilia
Nouianipantlaltikpaktlikinyolchokiliaj
Axkantichanchiuaitechnotlajtolxochitl

LUIS ÁNGEL
Me reclaman porque no me pronuncio
Me reclaman por que no te exijo
Me reclaman porque estoy con el sistema
Me reclaman todo
Pero no estoy con nadie. Ni nada me detiene
Me dueles tanto, como me duelen otras desapariciones
Me dueles, como me duele el hermano que espero su regreso
Sé, que puedo ser testigo de tu llegada en el bosque celestial
Fíjate que de la mierda
Ayer vi volar una mosca. Pero ha dejado un criadero
Varias larvas se están comiendo a otras larvas…
Y mientras, desde mi pluma te reclamo. Te exijo
Regrésenlo vivo
Amiltzingo, es cariñoso
Y sólo buscaba imitar a Lucio Cabañas
Ayotzinapa, les llora
El mundo les llora
Ahora anidas en mi verso.

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