Andrea Sosa - Navegando entre Letras

Bestias de Arlett Gómez – Andrea Sosa

Para continuar con esta subsección titulada “Navegando en el abecedario”, nos acompaña Arlett Gómez: una chica de 18 años nacida en la Ciudad de México pero que hace más de un año reside en Querétaro. Es perseverante en sus metas y hace todo lo posible para conseguirlas.

Escribe sobre sus experiencias y la forma en que percibe la vida, así mismo le gusta expresar emociones en el papel; en esta ocasión nos comparte un escrito de lo que siente en las noches de insomnio debido a que fueron eventos que marcaron el final del 2019.

Andrea Sosa

B
Bestias

Me encuentro en la rutina del insomnio de esta semana, esta maldita bestia que me tiene despierta a las tres de la mañana y no me deja conciliar el sueño; traigo puesta mi pijama para frio de manchas blancas y negras, doble par de calcetas y aun así siento el frío penetrando mi piel; su visita es constante cuando tengo sentimientos descontrolados de poder y por experiencia sé que me quedaré dormida cerca de las cinco de la mañana…

A esta hora, según la costumbre, ya he meditado lo suficiente para determinar qué bestia decidió salir y qué fue lo que la hizo despertar; frecuentemente es la preocupación innecesaria o la inseguridad personal, en ese caso, esas pocas veces, antes de quedarme dormida busco motivaciones personales y solo así la bestia se duerme y yo puedo dormir; al despertar, intento recordar fragmentos de mis sueños, en los que resuelvo mi conflicto a través de algún recuerdo vago o simplemente una forma creativa de ver la realidad y aceptarla. Cuando despierto asimilo las cosas que pasaron por mi mente para entender como lo resolví inconscientemente, ya que mi subconsciente lo tiene bajo control, inhibiendo a la bestia y que no afecten mi rutina en el día.

Sin embargo, esta vez es la bestia del «Miedo», un miedo que en mucho tiempo lo había evadido, ya que siempre me ha costado mucho enfrentarla, no es un miedo a personas o animales, a las abstracciones que son parte de la vida, a la muerte, a no tener un impacto positivo en las personas, a no tener un motivo en la vida, etcétera… y en este caso es miedo al fracaso: personal, escolar, laboral, familiar y sobre todo en mis metas de vida. El miedo al fracaso era cada vez mayor en diferentes aspectos de mi vida, que ya no veía salida, me sentía encarcelada por la bestia, pero, ahí lo supe; sí, había tenido resultados inconformes en ciertos momentos de mi vida, aun así, son partes responsables de hasta donde he llegado, debo tomarlos, aprender de ellos y seguir cometiendo errores porque, esto se trata de PRUEBA Y ERROR.

Más tarde, al intentar recordar mis sueños, estos se estaban desvaneciendo, pero ese peso ya no lo sentía. Las «BESTIAS» pueden parecer muy intimidantes y hasta inmortales, pero si trabajas en ellas y las tomas como parte de ti serán simples sentimientos controlables.

Arlett Gómez

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