Niels Rosas Valdez - Procesos del Poder

El gran acierto iraní – Niels Rosas Valdez

Hace unos días todo parecía un tremendo caos en donde muchos anunciaban la inminente llegada de la Tercera Guerra Mundial entre Estados Unidos de América (EUA) e Irán, desde luego junto con los aliados de ambas partes. Esto ha traído al presidente estadounidense, Donald Trump, en la mira de todo el mundo, pero sobre todo de su país. Ha desarrollado una narrativa que influye en la base de su partido, manteniéndolos, pero también otros han salido en su contra por una posible guerra. ¿Cuál es el estado actual de la situación entre EUA e Irán, y la del mismo mandatario republicano?

Las tensiones entre los dos países llegaron a su punto mayor cuando Trump decidió mandar asesinar al jefe militar de los Quds, QasemSoleimani, de nacionalidad iraní en un aeropuerto de Bagdad, Irak. Ante tan situación, el líder supremo de la República Islámica de Irán, Ali Khamenei, enfatizó que habría represalia inminente en contra del país de las barras y las estrellas. Dicho y hecho. Primero el poder legislativo iraní votó por unanimidad cerrar las bases militares estadounidenses y expulsar a sus integrantes. Luego se presentaron varios ataques a estas bases en la región.

Pero hasta ahora no ha habido algún evento de ninguna de las dos partes que ha significado escalar las acciones de atacar la embajada de EUA en Irak, y de asesinar a Soleimani. Desde luego que ha habido otras acciones, como se mencionó arriba, pero son deuna naturaleza diferente. Se trata de acciones de acompañamiento de las hostilidades estadounidenses e iraníes para desescalar el presente escenario, es decir, si Irán se hubiese quedado de brazos cruzados ante el ataque hacia Soleimani el mensaje que quedaría en el panorama internacional sería que Trump puede atacar severamente y salirse con la suya. Si la república islámica hubiese, por el contrario, atacado con repercusiones similares significaría un tercer ataque de suma relevancia (pues el primero habría sido el ataque a la embajada estadounidense en Bagdad), dando pie a una respuesta quizá más fuerte de EUA. Por ello lo sensato era no quedarse sin hacer nada, pero hacer algo que permitiera escalar las tensiones.

Ahora, aquí el gran perdedor es Trump. Ante el escenario que está viviendo en casa, su apuesta para subir su apoyo y aprobación era una guerra, como ha sucedido en la serie de recientes reelecciones presidenciales en EUA. Por una parte, la guerra incentiva una parte sustancial de la economía estadounidense, y por otra representa ganar intereses estratégicos, en este caso, en un espacio de enorme relevancia comercial, geopolítica y de recursos naturales. Aunque hay mucha crítica local e internacional para hacer la guerra, lo cierto es que hay también muchos intereses económicos, más que políticos, por hacerla.

Calmar la situación ha sido lo más inteligente por parte de Irán, pero seguramente no fue sólo decisión de Ali Khamenei, sino de Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa, y quizá aún más de Xi Jinping, secretario general del Partido Comunista Chino, o sea, para fines prácticos, presidente de China.Una guerra en donde se vieran involucradas las actuales potencias mundiales sería un caos total por innumerables cosas, como el desbalance económico global, situación que no conviene a las principales economías mundiales. Además, esto le quitaría la posibilidad a Trump de poder reemerger para noviembre de este año, que marcará las elecciones presidenciales de EUA, y dejarlo que se hunda solo en el proceso de impeachment que mañana Nancy Pelosi, lideresa demócrata de la Cámara de los Representantes, entregaría al Senado. Que se apruebe, ese es otro cantar, y muchas cosas podrían pasar, como el apoyo leal de los republicanos a Trump, como una “traición” como mal necesario para el país y la política estadounidense.

Por ello, reducir las tensiones entre Irán y EUA fue una acción muy inteligente por parte de los iraníes y sus aliados, planchando una vereda que no le conviene Trump, y en cambio sí le favorece a China y Rusia, pues los beneficios en la región seguirían siendo para ellos, y ante la encaminada salida del republicano, la guerra comercial podría girarse hacia un lado.

Escritor, historiador e internacionalista
@NielsRosasV (Twitter)
[email protected]

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