María Pérez Rojas - Una Mirada

México violento – María Pérez Rojas

“Para educar a un niño hace falta la tribu entera”.
(proverbio africano)

Un niño de 11 años mata a su maestra, hiere a algunos de sus compañeros y luego termina con su vida; La madre murió degollada, el padre estuvo preso en EU por narcotráfico, e investigado por lavado y fraude fiscal. Los abuelos son investigados por lavado y fraude fiscal, así el contexto del niño de sexto grado que mató a su maestra, hirió a 6 compañeros y luego terminó con su vida.

Estamos inmersos en una crisis de valores, niños creciendo en una sociedad de padres ausentes, incompetentes para educar a nuestros hijos.

Según la UNICEF, en México 7 de cada 10 niños son víctimas de violencia, niños que están sufriendo castigos físicos, violencia sexual, humillaciones, falta de atención y cuidados. El país de la OCDE con el ranking más alto.

Por otro lado este hecho no deja de ser otro feminicidio, un problema que estamos viviendo en el país es la expresión más negativa de la masculinidad, 9 mujeres son asesinadas a diario, el 91% de los homicidios mundiales los cometen los hombres, en México el 99.6% de los agresores sexuales son hombres.

Es evidente el descuido en la educación que estamos teniendo los padres, las instituciones educativas y el Estado. Somos todos, hemos sido cómplices, nos hemos callado por muchos años, no hemos exigido, hemos sido una sociedad apática, egoísta y conformista, ahí los resultados.

Estamos inmersos en una sociedad de confusión de roles, en una sociedad consumista y muy influenciada por la cultura del tener en lugar de ser. Los educadores, los padres, los maestros, las iglesias, por todos lados se han perdido referentes morales, ni a quien irle…

Por eso la necesidad de atender desde todas sus aristas el problema de la violencia, tenemos que aprender a educar sin violencia a comunicarnos sin violencia a evitar su naturalización. Golpear, abofetear, dar nalgadas, cinturonazos, castigos físicos, humillaciones, gritos, groserías, insultos, etc., NO ES EDUCAR, ESO ES PRACTICAR Y ENSEÑAR LA VIOLENCIA. Se tiene que legislar ya para regular y atender a los padres violentos, la omisión de amor, atención, y cuidados a un niño también es violencia.

Hemos perdido la conciencia de lo importante que es conocer como educadores las etapas del desarrollo, las necesidades básicas de los niños, por ejemplo, en su primer periodo de vida, de 1 a 2 años, son las fisiológicas, la seguridad y la pertenecía a través del amor. El aprendizaje esperado en esta primera etapa es la confianza básica y el aprendizaje no esperado es la desconfianza, la angustia de la separación, cuando a un bebé no se le dan los cuidados necesarios va a crecer con estas deficiencias y con ellas va a aprender a vivir el resto de sus días.

En la segunda etapa, de 1.5 a 4 años, las necesidades básicas son el sentirse estimado, apreciado, respetado y reconocido. El aprendizaje esperado es la autonomía y el no esperado son sentimientos de vergüenza y duda y así en cada etapa como educadores tenemos una gran responsabilidad de cubrir esas necesidades básicas para generar a nuestra sociedad adultos sanos, responsables, es decir con la “habilidad de responder” que sepan relacionarse sin violencia. Con los datos expuestos, es inequívoco que los educadores estamos haciendo mal las cosas.

.

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas noticias

To Top