Andrea Sosa - Navegando entre Letras

Guardando la cafeína, de Lily Morales – Andrea Sosa

“Navegando en el abecedario” se ha convertido en un lugar donde se puede expresar lo que sea, hemos leído a diferentes escritores con distintas formas de ser y escribir, pero lo más importante es que cada uno de ellos ha sido recibido muy bien, y esto es gracias a ustedes y al tiempo que se toman para descubrir una milésima parte de los que hacen esta subsección, ¡gracias!

Hoy, nos acompaña Lily Morales, una joven originaria de Querétaro; de madre queretano y de padre hidalguense, actualmente tiene 17 años de edad y está a punto de terminar la preparatoria.

Su acercamiento a la escritura fue la manera en la que ella encontró su forma de expresar sentimientos, pensamientos y todo aquello que no puede decir abiertamente, es por eso que generalmente escribe en el anonimato, para que la gente se sienta identificada de sus obras independientemente si ella lo escribió o no, como es el caso de este escrito lleno de ideas que creo que más de uno de nosotros ha guardado en la media noche.

Andrea Sosa

 

G

Guardando la cafeína de media noche

Hace mucho no estaba tan noche sin poder dormir y es triste porque es una de las cosas que me gustan y disfruto, me pongo a pensar en las cosas que no tienen, o en su defecto, que tienen mucha importancia para mí.

Hoy que no puedo dormir, me he puesto a pensar en tantas pero tantas cosas; cuando todo comenzó sin poder dormir, tomando un libro viejo que me he propuesto leer desde hace bastante, porque creo que esconde mucho a pesar de tener aspecto simple, al comenzar a leerlo mi concentración o mi falta de ella me hacía vagar, sobre todo por el hecho de que no estoy en el lugar ni en el momento y ni en la situación que esperaba estar a esta hora, creo que también me consume la preocupación que me causa no poder dormir justo ahora.

Al resignarme por no poder concentrarme en mi lectura, decidí ver redes sociales y vaya que fue una mala decisión: vi algo que hubiera querido no ver, pues me ha puesta mas inquieta que antes. Entonces la desesperación me invadió y me puse a buscar en mi teléfono algo que hacer, algo que consumiera mi tiempo y mi mente para dejar de pensar, para dormir y olvidar, pero no lo he conseguido.

Y cuando volví a resignarme, resultó ser que me puse a disfrutar del aire frío de media noche y así se empezaron a dar las cosas; recordé que hace un tiempo, casi un año ,que no paraba a disfrutar la noche y mis pensamientos cuando antes lo hacia constantemente, ahora me he puesto a pensar en que la vida ha seguido su curso y en vez de parar como solía hacer y disfruta los pequeños placeres decidí dejarme llevar por la vida, olvidando las pequeñas maravillas que le quitan lo cotidiano a los días.

Ya no me detengo, sólo sigo la corriente, no me doy un descanso del mundo, sólo sigo y sigo y sigo pero ¿para qué?, cuál es la prisa de alcanzar al mundo y olvidar la vida; la vida real, esa donde disfrutamos de nuestros seres queridos sin tener de por medio algo que celebrar o alguna mala noticia que nos reúna a todos, dónde quedó disfrutar a nuestros amigos sin tener de promedio el alcohol y vicios, donde quedó la diversión que era genuina y natural, donde quedaron las ganas de vivir.

Tal vez lo que me hace pensar esto sea la hora, la soledad que me acompaña frecuentemente en estos días, el aire de media noche o la frustración que siento por dejar de apreciar lo que importa, porque deje de buscarle un motivo a la vida, porque hay veces que no se ni quién soy quizá solo sea la noche que me ha traído nostalgia.

Un sabio me hizo comprender un día que no seré la misma que soy ahora en un minuto y que deje de ser la persona que fui hace un segundo, es complicado de entender pero para mí tiene sentido; también me explico que la vida es como un río, pasa y no es el mismo nunca porque está en constante movimiento, creo que la persona que paraba y veía lo bueno y lo mágico en las cosas simples ha cambiado, pero la persona que ahora escribe esto anhela los días en lo que lo simple era una forma de vida, ¿qué me convirtió en la persona que soy ahora? , ¿qué me hizo valorar lo hueco y sin chiste?

Creo que debería dejar de anhelar las cosas y volver a lo que me hacia feliz pero complementarlo con lo que soy ahora, quién sabe talvez se me han subido las ideas a la cabeza y no tenga sentido lo que digo.

Lily Olvera

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top