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A sus 16 años, Dulce Natalia diseñó una red que dignifica el trabajo de las artesanas

Historia: Patricia López Núñez/EnLaLupa.com

Fotos: Guillermo González/EnLaLupa.com

Familias de artesanos de la comunidad de Santiago Mexquititlán, municipio de Amealco, integraron la red “Juanitas, muñecas artesanales”, que les permite producir a gran escala y vender sin salir de su lugar de origen. La red, que dignifica el trabajo de las indígenas, fue una idea de Dulce Natalia González Cano, de apenas 16 años de edad.

Ganadora del Premio Estatal de la Juventud 2019 en la categoría A en Ingenio Emprendedor, Dulce diseñó la red “Juanitas, muñecas artesanales”, en un intento por colocar ventas de muñecas indígenas en “congresos y eventos grandes”, sin que las artesanas tuvieran que exponerse a vender en la calle, donde llegan a ser víctimas de discriminación y de malos tratos en las ciudades.

“Tienen que dormir en la calle, exponerse a discriminación y no es un trabajo digno ni justo, esta es una manera de que ellos se dediquen nada más a producir, sin la preocupación de si se vende o no la muñeca, porque cuando la producen es porque ya está vendida. La red se conforma por familias y toda la familia ayuda para elaborar la muñeca: la mamá la elabora, el papá cose los botones  y los niños ayudan en el proceso”, detalló.

Juanitas, marca artesana indígena

La red “Juanitas, muñecas artesanales” es una marca que le pertenece a las artesanas. Dulce sólo asume las funciones de ser promotora y el primer contacto con los posibles compradores.

Sin embargo, son las mujeres indígenas quienes determinan el costo de las muñecas, a partir del diseño personalizado que puede encargar cualquier empresa o comprador.

“Es un ganar-ganar, tanto para el comprador, como para las artesanas. Sólo soy el contacto para que ellas vendan el contacto al mayoreo y no se preocupen por salir o por las ventas. Las artesanas deciden el precio y ese es el que damos, los ponemos en contacto directo, y no se permite el regateo en esto, con las empresas no se puede regatear, porque compras a gran escala y se da el valor a la artesanía”, añadió.

A través de la red se ofrecen tres tamaños diferentes de las muñecas, pero los compradores pueden señalar las características siempre que estén dispuestos a pagar por el producto.

Uno de los elementos que se cuidaron al integrar la red, fue que las familias realmente necesitaran mantenerse en sus casas y quisieran dignificar su trabajo sin exponerse a dormir en las calles de las ciudades grandes.

Cuando Dulce proyectó la idea, se encontraba “frustrada” por los malos tratos que recibían los artesanos indígenas en las ciudades, pero no se imaginó que podría llegar tan lejos.

“No me di cuenta de la capacidad que tenía para cambiar mi entorno, se me ocurrió el proyecto y hablé con una familia de artesanos que aceptó y llamaron a otras familias,  entre varios conocidos se armó la red de artesanas y artesanos y ahora es bastante conocida la muñeca Juanitas”, recordó.

El premio de la Juventud, reconocimiento al esfuerzo social

Dulce se dijo satisfecha por recibir el Premio Estatal de la Juventud porque es una manera de incentivar las ideas y el esfuerzo de los jóvenes para resolver los problemas sociales de Querétaro.

Aunque es originaria del centro de Amealco, conoce varias comunidades de ese municipio y tiene contacto con los habitantes de las zonas indígenas. “Nací aquí, estudio la preparatoria en San Juan del Río, pero siempre estoy en Amealco, porque si quiero ayudar a alguien, pues tiene que ser aquí, al municipio que me dio identidad”.

Confió en que Juanitas crecerá, por el impulso de las familias de las artesanas, que cada vez ganan más reconocimiento a nivel nacional y se mantendrá cerca del proyecto “por el gusto de ayudar a los demás”.

“Todos los días me veo ayudando, si esto es lo que me gusta ahora, ayudar con todo mi esfuerzo, en diez años me veo trabajando para ayudar a los demás, no estoy segura de lo que voy a estudiar, pero quiero trabajar todos los días porque se haga más justo el mundo y que se sepa reconocer a los jóvenes”, confesó.

Su empeño también motiva a otros estudiantes, que se acercan a conocer su trabajo, al saber que desde hace 6 meses es representante de la agenda 2030 por el municipio de Amealco y cada mes debe cumplir ciertos objetivos de desarrollo sostenible, así que elabora diferentes proyectos.

A todas las personas que a veces no creen que pueden ayudar a la sociedad, las invita a acercarse a las agrupaciones que traten temas que les llamen la atención, porque todos tienen cualidades y son capaces de aportar.

“Yo soy un empuje, trabajo aquí para cumplir con los objetivos de la agenda 2030, como fin de la pobreza, hambre cero y muchos más que se tienen que lograr para el año 2030. Hemos trabajado con salud y bienestar y para eso hicimos una rodada, que tuvo el donativo de alimentos no perecederos para poderse inscribir”, explicó.

De manera adicional, es la única mujer de zonas municipales que trabaja en la organización “Ser líder Querétaro”, lo que la hace acudir a la ciudad capital de manera constante, pero es un espacio que le permite formarse para mantener la elaboración de proyectos en favor de las comunidades.

Por ahora, su mayor meta es consolidar a Juanitas, para que las familias de Amealco cuenten con ingresos fijos y dignos, en los que se reconozca el verdadero valor de su trabajo.

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