Héctor Parra - Análisis y Reflexiones

Mujeres no apoyan a políticas progresistas del aborto – Héctor Parra Rodríguez

No es lo mismo feminismo que protección y derechos igualitarios a las mujeres. Es fácil caer en el engaño del “feminismo”, que se trata de un movimiento que algunos califican despectivamente como “feminazi”, por la violencia que encierra, promotora de la política denominada “progresista”, que pugna, entre otros, por el derecho al aborto indiscriminado. Por eso personajes como el Obispo Emérito de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, promueve ante su feligresía un no rotundo al movimiento de los pañuelos verdes, inmiscuidos en el “El Nueve, nadie se mueve”. El movimiento de hoy nada tiene que ver con la promoción del aborto, nada. Tiene una connotación mucho más amplia, nada que ver con la promoción de derechos progresistas.

Lo cierto es que por eso millones de mujeres y hombres apoyan el movimiento que se llevará a cabo, que conlleva el repudio a la violencia y la irresponsabilidad de un Gobierno Federal inepto que hace caso omiso a la extrema violencia que sufren muchas mujeres, la inseguridad pública, la disminución de derechos, la eliminación de la cultura del patriarcado; vamos, que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ha hecho caso omiso a esa serie de violencias, ejerce una política de Estado, de dejar hacer, dejar pasar, olvidándose de proteger y ayudar a las mujeres.

En lugar de ello, de un plumazo desapareció muchos programas de apoyo a las féminas. La semana pasada dejó en claro el Presidente de la República, que no es gobierno feminista, más bien se dijo humanista. Pero, ese humanismo no se ve reflejado en el apoyo a las mujeres con programas y presupuestos que desvelen ese propósito humanista a las y los hombres de bien. En contrario a lo dicho por López Obrador, su grupo de mujeres incrustadas en el gabinete dijeron que el gobierno de la 4T es feminista. ¡Cuidado, no se confundan!

Bien sabido es que los gobiernos de izquierda presumen ser progresistas, por eso el gobierno del DF, hoy de la Ciudad de México, siempre ha ido a la cabeza en la creación de derechos progresistas, como el aborto gratuito a cargo del Estado, los matrimonios entre personas del mismo sexo, la adopción de menores entre matrimonios de personas del mismo sexo, entre otros. De ahí que gobiernos de derecha o de centro no apoyen sendas políticas y se resistan a reformar sus leyes, creando derechos “innovadores” de carácter progresista. El feminismo encierra esos “derechos”.

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer tuvo una connotación mucho más amplia

Sin embargo, la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que concitó a miles y miles de mujeres en la capital de muchos Estados, se dieron cita algunas corrientes de féminas distintas, desde grupos de conservadoras como de grupos progresistas de los pañuelos verdes y las totalmente independientes, mas no las unió el objetivo de impulsar como derecho plasmado en la legislación el aborto, claro que no, es mucho más significativo.

El Día internacional de la Mujer, tiene, incluso su origen en casos como aquel acto repugnable en donde fueron encerradas obreras para que murieran en un incendio, acto tolerado por empresarios y autoridades de su tiempo; quienes piensen que fue en pro del aborto, están tremendamente equivocados o equivocadas, no se confundan. De ahí que no tenga la razón el Obispo emérito de Guadalajara, Juan Sandoval, quien promovió el no apoyo a las marchas de este día y a los “brazos caídos” de mañana en el movimiento de “El Nueve, nadie se mueve”.

En este segundo caso, incluso muchos grupos denominados conservadores apoyan el movimiento; pero, por otras razones mucho muy distintas. El Obispo se radicaliza creyendo que el movimiento es en pro del aborto, de las mujeres de los pañuelos verdes, suposición falsa. Si así fuese, poco apoyo hubiese tenido; sin embargo, la respuesta en pro del movimiento ha sido todo un éxito.

El movimiento va encaminado a fustigar pacíficamente al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, principalmente porque en más de un año de gobierno lopista, ha puesto en práctica la política de los “brazos caídos”; ése sí ha dejado en el desamparo a las mujeres.

Circula por redes sociales una pequeña videoconferencia del español Agustín Laje, quien de manera clara hace la disección de los movimientos “progresistas” en su país, en Argentina y en México, relacionadas medidas progresistas, con la violencia y las enormes diferencias que existen entre estos tres países.

Por supuesto el movimiento de las feministas de los pañuelos verdes, por aquello de las confusiones, féminas que promueven de forma violenta, agresiva divisiones entre hombre y mujeres, cuyos objetivos son, entre otros, el aborto indiscriminado consagrado en la ley, con cargo al Estado. Y es que, el supuesto fundamento de la violencia por cuestiones de feminicidios o femicidios, nada tienen que ver, considerando que la mayor violencia en el caso de la privación de la vida, es mucho más grave en contra de los hombres, porcentualmente hablando; refiere el conferencista las enormes diferencias en la comisión de esos delitos entre los tres países, resaltando México como país ultra violento y el Estado mexicano no tiene políticas de Estado que conlleven la contención de la violencia, así como evitar la impunidad, a la cual lastimosamente se refiere, México, país en donde reina la impunidad y la delincuencia hace de las suyas; ése es el problema, advierte.

Por eso hay que diferenciar y no caer en la confusión, nada de apoyo a quienes promueven políticas “progresistas”, nada de división entre géneros, por el contrario hay que resaltar la necesidad de la coexistencia entre ambos, se necesitan y se complementan, deben apoyarse mutuamente, sin detrimento de derechos, sin regateos de derechos hacia las mujeres. El gran problema es el gobierno de López Obrador, quien, incluso, ha generado división y odio, lo que ha sido aprovechado por las llamadas “feminazis” y la delincuencia se ha desbordado, creciendo sin parangón los delitos de feminicidio y homicidios. Por eso en necesario no caer en confusiones. Todos los extremos son malos.

Apoyo total a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, sí; apoyo al movimiento de “El Nueve, nadie se mueve”, sí. Mas nada de pro aborto, nada por el estilo; son dos cosas totalmente diferentes, el movimiento de hoy nada tiene que ver, no hay conexión alguna.

El gobierno de López Obrador ha dejado en total desprotección a las mujeres

La exigencia, sin entrar en políticas de partido, es que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, genere políticas de apoyo, incluso proteccionistas, hacia las mujeres; combatir de frente la violencia y no con burlas de abrazos a la delincuencia. Que regrese los programas sociales que arbitrariamente eliminó (la CNDH dictó recomendación en ese sentido y el humanista se burló) por supuesta corrupción que nunca ha probado, todo por generar “políticas sociales” denominadas “dinero en mano” cuyo objetivo es de carácter eminentemente electoral, busca el voto para las elecciones en favor de su partido; dejando, a contrario sensu, en total desprotección a mujeres que requieren el apoyo del Estado, quien a su vez, está obligado a darlo y López Obrador lo regatea. Así es la enorme diferencia.

Esa política del feminsmo, de pretender (incluso), cambiar el lenguaje para deformarlo y en todo haya artículos femeninos y masculinos, como jóvenes y jóvanas, miembros y miembras, gabinete y gabineta; eso es el aberrante extremo al que no debe llegar México, en el cual grupos de extrema izquierda pretenden derrumbar instituciones milenarias a cambio de una nueva cultura de enfrentamiento entre géneros, eso no debe permitirse. ¡Qué no se confundan!

Héctor Parra Rodríguez

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