Eric Rosas - La onda plana

Inteligencia Artificial al rescate – Eric Rosas

La crisis de salud con la que el Covid-19 ha enfrentado al mundo parece que será de proporciones mayúsculas. Esta semana la Organización Mundial de la Salud (WHO por sus siglas para World Health Organization), no pudo seguir retrasando el anuncio de que este coronavirus está causando una nueva pandemia; es decir, una afectación que terminará infectando a la población de todo el mundo.

Sin embargo, a diferencia de las muchas otras pandemias que la humanidad ha enfrentado a lo largo de sus varios milenios y civilizaciones, el Covid-19 ahora encuentra un mundo muy distinto al que las anteriores enfermedades pudieron atacar. En el aspecto negativo, este Covid-19 se propaga en una sociedad globalizada como ninguna anterior, en la que la apertura de las fronteras posibilita los viajes entre individuos de las antípodas mismas; en el que fenómenos como las grandes migraciones incontroladas también suponen un reto enorme para algunas regiones del planeta; y en el que la inmediatez de la información puede ayudar a transmitir mensajes positivos, como las buenas prácticas de higiene, principal defensa en contra de la transmisión del coronavirus, pero también negativas, como la invitación a usar innecesariamente los cubrebocas.

El contra-ataque cibernético

Respecto al lado favorable para la humanidad, que ninguna otra pandemia ha enfrentado, está la utilización que el gobierno de China, el del Reino Unido y el de los Estados Unidos de América, han comenzado a hacer de las nuevas técnicas de Inteligencia Artificial (IA).

Luego de que el virus tomó por sorpresa a Wuhan, los científicos orientales iniciaron un contra-ataque cibernético que parece haber contribuido a la contención y relativamente pronta mitigación del brote en China. Producto de esta experiencia tecnológica puesta a prueba en el país asiático, tanto Londres como Washington han convocado a los gigantes tecnológicos del mundo, entre ellos Amazon, Apple, Facebook, Google y Microsoft, además de algunos británicos como la novel Exscienta, para coordinar el uso de las poderosas herramientas de la IA en contra del Covid-19.

En reuniones separadas llevadas a cabo entre las firmas tecnológicas y los gobiernos de Downing Street y de la Casa Blanca, la “armada” conformada por la nueva unidad de IA de los aliados, puso sobre la mesa todo el arsenal con el que cuenta para combatir al Covid-19. Se discutió su papel y capacidades para el modelado y seguimiento de datos, aspectos en los que la IA juega ya un rol fundamental, pues tiene una capacidad única para analizar grandes cantidades de información en tiempos muy cortos.

En la lucha contra la propagación del Covid-19, compartir información anónima resulta esencial para conocer los patrones de movilidad de la población y usarlos en conjunto con los mapas de densidad poblacional de alta resolución con los que se cuenta, para ayudar a predecir la dispersión del virus.

También permite conocer aquellos tópicos relacionados con el Covid-19 acerca de los que se conversa en redes sociales; ayudar a las personas a vigilar su estado de salud y transmitir permanentemente su temperatura corporal al centro de colección de información.

La “infodemia”, el nuevo reto

Combatir la desinformación – o “infodemia”, como ha comenzado a llamarse a esta mala práctica alimentada por las noticias falsas –, es muy importante para combatir al Covid-19. En este sentido la IA permite identificar aquella información incorrecta que deambula por las redes sociales y demás plataformas como Google o Facebook, para eliminarla y sustituirla con información fidedigna.

YouTube, por ejemplo, ya direcciona a los usuarios que buscan información acerca del Covid-19 al portal de internet de la WHO. Pero además de evitar la propagación de fake news, la IA también ayuda a identificar y eliminar mensajes de phishing – fraudes perpetrados a través de enganches con hipervínculos maliciosos –, como los que han comenzado a proliferar bajo artimañas como la solicitud de donativos, la venta de medicamentos milagrosos contra el Covid-19, etc.

La IA no sólo facilita el uso de robots en hospitales para evitar el contacto entre médicos y enfermos, sino que también ayudará a reducir significativamente el tiempo en el que se podrá disponer de una vacuna contra el Covid-19, simulando millones de moléculas de fármacos en tiempo récord para encontrar a la que pueda neutralizar al virus.

Lo anterior, dicho sin aberraciones.

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