Niels Rosas Valdez - Procesos del Poder

Incompetencia y los liderazgos internacionales – Niels Rosas Valdez

Hoy en día nos encontramos en una crisis de gran relevancia y eso está fuera de cualquier duda razonable. Más casos confirmados de Covid-19 y muertes en su consecuencia alrededor del mundo están a la orden del día, pero también encontramos noticias y reportes de cómo los gobiernos batallan para hacerle frente a la pandemia. ¿Qué ha revelado la crisis del coronavirus y qué nuevos desarrollos en las relaciones internacionales ha traído?

En el trabajo de día a día puede haber tropiezos leves y severos, pero también aciertos contundentes y significativos. Sin duda ocurre en los gobiernos. No obstante, en momentos normales es difícil asegurar con claridad si el líder del país es realmente tal y si tiene la capacidad de conducir a la nación hacia un buen puerto. En cambio, es en momentos críticos, como el que hoy aqueja al mundo, en donde puede verse con nitidez su real grado de liderazgo, su capacidad de acción y su verdadera habilidad para tomar decisiones y gobernar.

En este contexto, la crisis global – de una manera u otra – del Covid-19 ha desenmascarado la competencia e incompetencia de los gobiernos alrededor del mundo. Los 375 mil 498 casos reportados hasta hoy martes 24 de marzo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), demuestran varias cosas. Una de ellas es la incapacidad del humano de seguir indicaciones a la primera. Pero otra es justamente la falla abismal de las acciones de innumerables gobiernos por hacerle frente y contener al coronavirus. Ejemplos claros de esto son Italia y España, cuyo primer ministro y presidente, respectivamente, declararon que cayeron en la despreocupación de no tomar en serio este brote.

Ante esta crítica situación, era de esperarse que países sólidos como el Reino Unido y Alemania tomaran cartas en el asunto de inmediato. Pero no fue así y su rapidez de respuesta fue limitada, provocando que el número de contagios aumentara exponencialmente. ¿Por qué siendo fuertes y más competentes que otros no actuaron de manera adecuada? Una posible hipótesis es la intención de salvaguardar la economía, es decir, seguridad económica. Pero otra es la aceptación de generar contagios paulatinos para ir “despachando” a los infectados y así generar inmunidad poco a poco. Estrategias similares se pueden ver en otros gobiernos.

En relación al panorama internacional, lo cierto es que ha habido unos movimientos que indican la intención de cambiar el tablero global. La Unión Europea, que se ha visto críticamente afectada por la pandemia, es, en términos generales, aliada de Estados Unidos de América (EUA). Sin embargo, no ha recibido ayuda por parte del país de las barras y las estrellas. En cambio, en este panorama, Italia, el segundo país más afectado en número de contagios y primero en número de muertes, ha recibido apoyo de Cuba, Rusia y China que mandaron brigadas de médicos y otro tipo de asistencia para superar su terrible situación. Asimismo, el gobierno de Xi Jinping ha brindado ayuda a otros países en esta pandemia, lo que ha puesto a China en una posición inmejorable para sus intereses de sobrepasar a EUA.

En un mundo casi paralizado como el que vemos hoy en día, la mayoría de las acciones de los países se enfocarán en sí mismos. Así, cualquier esfuerzo extra de uno en ayuda de otro será bien recibido y hasta galardonado. En este panorama, EUA y otras potencias mundiales de menor peso han fallado en tomar el estandarte y guiar y ayudar de una forma significativa a otros países.

Por lo tanto, el liderazgo es inexistente en Occidente, y en cambio Rusia y, particularmente, China están asumiendo ese rol internacional que se veía que loostentaba firmemente nuestro vecino del norte. Será interesante ver cómo sigue desarrollándose esto.

En cuanto a México, lo cierto es que el gobierno está acéfalo. Es impresionante el nivel de irresponsabilidad que existe en el presidente al momento en que en vez de respaldar las medidas de sanidad, como cualquier otro líder de Estado ha hecho, invita a la gente a salir.

Desde luego su objetivo es proteger a la economía, pues un segundo año sin crecimiento económico en su administración no sólo representaría desconfianza en los inversionistas (que a raíz de su limitada visión, ya se fueron), sino en la gente, es decir, en los votos. Lo que ofrece ante la pandemia es un mensaje sumamente errado que ya le costó la credibilidad que vendió en 2018, y si sigue sin rectificar, bien podría perder en 2021 ante otros agentes que sí supieron qué rumbo tomar y qué acciones implementar en sus respectivas entidades federativas.

Niels Rosas Valdez

Escritor, historiador e internacionalista

@NielsRosasV (Twitter)

niels.rosas@gmail.com

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