Desde la UNAM

Ergonomía laboral: ¿Se puede estar cómodo en el trabajo? – Dr. Jesús Manuel Dorador González

Desde la antigüedad se ha considerado al trabajo como una actividad pesada, dura, cansada, extenuante. La Biblia dice que, como castigo, se “deberá ganar el pan con el sudor de la frente”, pero ¿realmente el trabajo debe ser así?

Hace más de cien años, Frederick Wilson Taylor y los esposos Frank y Lilian Gilbreth realizaron estudios científicos sobre los tiempos y movimientos necesarios para realizar diversas actividades. Estos estudios sentaron las bases para mejorar las condiciones en las que se realizan las actividades industriales.

El lograr condiciones de trabajo adecuadas es un asunto multifactorial, es decir, no depende sólo de una cosa, sino que es un conjunto de condiciones que hay que estudiar y mejorar.

La ergonomía laboral estudia las capacidades y habilidades de los seres humanos en referencia a los procesos de producción, se encarga del diseño de estaciones de trabajo, herramientas y tareas de forma que sean compatibles con las características fisiológicas, psicológicas y capacidades de los trabajadores.

La antropometría estudia las dimensiones humanas y, para obtenerlas, se utilizan diversos instrumentos y tecnologías, que pueden ser mediciones directas utilizando antropómetros y goniómetros, o bien por técnicas de fotogrametría o escaneo tridimensional.

Las capacidades se pueden conocer por medio de equipos de medición que permiten obtener la fuerza que puede ejercer una persona con los brazos o las piernas en diversos ángulos, los ángulos de visión y los alcances que se pueden lograr. Esta información permite diseñar palancas, pedales y tableros que permitan al operario una mayor facilidad, eficiencia, eficacia y confort en su operación cotidiana.

Los factores externos también son fundamentales para la realización de cualquier actividad. Por ejemplo, resulta difícil o cansado leer con una iluminación de baja intensidad, pero si la iluminación es excesiva, deslumbra y también hace difícil la lectura.

Estos factores están normados en México por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, quien emitió una serie de normas oficiales mexicanas referentes a estos factores externos, entre otras, a los niveles de ruido, presión ambiental, condiciones térmicas, vibraciones e iluminación.

Por ejemplo, en la NOM-025-STPS-2008 se establece que los niveles de iluminación en los centros de trabajo deben tener, cuando menos, 20 luxes para actividades que se realizan al exterior, 100 luxes para áreas de circulación frecuente, 300 luxes para talleres, 500 para actividades de precisión, 1000 para ensamble e inspección de piezas complejas y 2000 para ejecución de tareas de bajo contraste, exactas y muy especiales.

Los factores externos físicos son relativamente fáciles de medir, controlar y hasta corregirlos; sin embargo, existen los factores de riesgo psicosocial, para lo cual se emitió la norma NOM-035-STPS-2018 “Factores de riesgo psicosocial en el trabajo – Identificación, análisis y prevención”, que menciona que la identificación y análisis de los factores de riesgo psicosocial deberá contemplar las condiciones del ambiente de trabajo, las cargas de trabajo, la falta de control sobre el trabajo, las jornadas de trabajo, la interferencia en la relación trabajo-familia, el liderazgo negativo y las relaciones negativas en el trabajo.

Las condiciones del ambiente de trabajo se refieren a condiciones peligrosas e inseguras o deficientes e insalubres; es decir, a las condiciones del lugar de trabajo, que bajo ciertas circunstancias exigen del trabajador un esfuerzo adicional de adaptación.

Las cargas de trabajo se refieren a las exigencias que el trabajo impone al trabajador y exceden su capacidad y pueden ser cuantitativas, cognitivas, emocionales, de responsabilidad, así como cargas contradictorias o inconsistentes. La falta de control sobre el trabajo se refiere a la posibilidad que tiene el trabajador para influir y tomar decisiones en la realización de sus actividades.

Las jornadas de trabajo están establecidas en la Ley Federal del Trabajo, y buscan evitar que se conviertan en un factor de riesgo psicosocial debido a largas jornadas, turnos nocturnos y falta de descansos periódicos claramente establecidos.

La interferencia en la relación trabajo-familia surge cuando de manera consistente se tienen que atender responsabilidades laborales durante el tiempo dedicado a la vida familiar y personal.

El liderazgo negativo hace referencia al tipo de relación entre el patrón y los trabajadores, cuando ésta es agresiva y/o impositiva o hay falta de claridad en las funciones en las actividades o no se da reconocimiento al desempeño.

El conocimiento de la ergonomía laboral es fundamental para la aplicación de las normas oficiales mexicanas, tanto las referentes a factores físicos como psicosociales, la aplicación de la NOM-035 es obligatoria a partir de octubre de 2019.

En la UNAM, la Escuela Nacional de Estudios Superiores Juriquilla, junto con la Facultad de Ingeniería, la FES Aragón y el Posgrado en Diseño Industrial participa en un proyecto del Programa de Apoyo a Proyectos para la Innovación y Mejoramiento de la Enseñanza, enfocado en la Ergonomía Aplicada, en el cual se impartirá un Diplomado en Ergonomía. (enesjuriquilla.unam.mx).

Dr. Jesús Manuel Dorador González

Secretario General de la Escuela Nacional de Estudios Superiores,
Unidad Juriquilla, UNAM

 

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