María Pérez Rojas - Una Mirada

¿Qué hay detrás de los amuletos y estampitas del presidente? – María Pérez Rojas

La semiología, o también llamada semiótica, es la disciplina que estudia los signos, disciplina que entiende muy bien que nuestra existencia está estructurada por signos, por objetos que constituyen nuestra realidad. Dice Leonardo Boff en su libro “Los sacramentos de la vida”, refiriéndose a la experiencia de saber leer y sentir los mensajes que pueden tener los signos u objetos: “es como un río subterráneo que alimenta las fuentes, y éstas a los ríos de la superficie. No lo vemos, pero es lo más importante, porque humaniza las cosas y humaniza nuestras relaciones con ellas” y que constituyen dimensiones profundas de nuestra realidad.

Es fascinante ver cómo los seres humanos tenemos esa capacidad; esa creatividad de hacer de una cosa u objeto, un símbolo; de darle un sentido en nuestra vida.

Se establece una relación de identidad con algo inmanente, con un algo que representa un gran significado,  que va más allá de lo físico o material del objeto, que evoca o nos transporta a otra realidad.

Esos objetos nos recuerdan, nos develan, generalmente aspectos muy importantes: personas, momentos, hasta nuestra identidad, cultura, creencias, sueños…

Imagino, para un soldado en campo de batalla, lo que “simboliza” una foto de su familia o la bandera mexicana para un patriota.

Al compartirnos sus estampitas, el presidente Andrés Manuel López Obrador nos  dejó ver sus significados: es un hombre religioso y que esos objetos le dan sustancia, a sus acciones y a su proceder.

Fuera de todas las interpretaciones, unas mal intencionadas, porque algunos medios pusieron en su boca palabras que nunca dijo, lo que considero que a muchos les molesta es la “narrativa” que utiliza el presidente en sus ruedas de prensa. Rompe con el paradigma que el presidente de una nación se tiene  que limitar a informar, argumentar y a dar datos.

Para mí, después de conocer esa parte del presidente, confirmo que no sólo es muy humano y auténtico, es humanista.

Siguiendo con el tema de los símbolos, para mí, el olor a puro, inmediatamente me recuerda a mi abuelo materno e inmediatamente me evoca sentir todo lo que lo quería y lo extraño.

En mi cartera traigo algunas estampas y también algunos objetos, como uno que recogí de una mesa de un bautizo, una hoja seca con mi nombre escrito, que señalaba mi lugar, se me hizo muy simbólico y, desde luego, lo traigo en mi cartera, para acordarme de lo valioso que es llamar a las personas por su nombre.

En algún momento estudié teología católica y me sorprendió, se me hizo muy inspirador. Conocer cómo el tema de los signos y símbolos toman una importancia sustancial, tan sólo menciono la hostia, un pedazo de harina,  para nosotros los católicos simboliza el cuerpo de Cristo; para los que queremos creer en eso, imaginen lo que puede significar si se toma desde la fe y el amor que Jesús nos enseñó. Un pedazo de harina todo lo que puede hacer cuando se le da un significado.

Los símbolos son una manera de conocer el interior de las personas y también una manera llegar a nuestro interior que nos lleva a estar frente a lo que verdaderamente es trascendente para cada uno de nosotros.

Confieso que el hecho en sí me agradó. Así que si era Amlover, ahora lo soy por dos. Sin que esto me haga ciega a los desaciertos que ha tenido y que estoy cierta seguirá teniendo, finalmente, es humano.

María Pérez Rojas

 

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top