Juan José Arreola - Código Político

¡No entendemos carajo! – Juan José Arreola

Mientras que los infantes en Madrid vivían apenas el cuarto día en el que tenían permiso para salir una hora al día a pasear, andar en bicicleta o en la patineta, después de haber pasado 42 días en encierro, en Querétaro vivíamos otra realidad.

Acá, el viernes primero de mayo, la semana pasada, decenas y quizá cientos o miles de adultos a los que les valió un soberano cacahuate el llamado a quedarse en casa, salieron a hacer compras.

La plaza que más fama tomó ese día fue Patio (antes Sendero), atiborrada de compradores que, sin precaución alguna, iban y venían como si más importante que la vida fuera celebrar una fecha festiva o aprovechar un día de asueto.

Patética también vimos la larguísima fila de personas a las puertas de los establecimientos de Little Caesars. Tan sólo en su sucursal de Boulevard de la Nación, el pasado viernes, unas 150 personas formadas para comprar la tan deseada pizza.

Movilidad vergonzante

En el condominio en el que vivo, gracias a la posición de mi casa puedo observar desde el balcón a la mayoría de los vecinos. En el área común, niños jugado; en aquella casa, “armando la carnita asada”, mientras que en esta otra, con visitas, chelas y pomo.

¿No hay comprensión de lo que puede pasar o nos vale?

No sólo es mi apreciación. Las estadísticas las mostró, la semana pasada, el secretario de Movilidad del Municipio de Querétaro.

Saúl Obregón dejó en claro que en la capital de estado -¡oh paradoja!- en la medida en que aumentan los casos de personas infectadas por el Covid-19, en esa medida aumenta la circulación de vehículos por las calles.

La cuarta semana de febrero, en comparación con la tercera del mismo mes, bajó 4.2 por ciento el tránsito de vehículos en la ciudad, coincidente con los días en que se confirmaba en el país (28 de febrero) el primer caso de infección por coronavirus.

Durante marzo (mes en que se confirmó el primer caso en Querétaro) y hasta la segunda semana de abril -siempre en comparación con la tercera de febrero- la reducción llegó a 42.3 por ciento la movilidad de automotores; es decir que de cada 100 vehículos a motor que diariamente circulan en la ciudad, lo hicieron 58.

Fue el mejor nivel que hayamos tenido, pues la siguiente semana, la tercera de abril, la circulación aumentó reportándose sólo 39.7 por ciento de vehículos no movilizados, mientras que en la cuarta semana también de abril, circuló casi 80 por ciento de los vehículos que normalmente lo hacen.

Bueno, hasta una supuesta manifestación fue realizada también el viernes primero de mayo por comerciantes ambulantes, sin medir las consecuencias.

Por eso pienso que en el combate a la propalación del coronavirus y en la lucha por proteger nuestra salud, estamos más cerca de Nicaragua que de Islandia o Alemania.

El gobierno del país centroamericano, encabezado por Daniel Ortega, ha ignorado las recomendaciones y advertencias de la Organización Mundial de la Salud, a tal grado que hasta la liga de futbol profesional sigue, al igual que la de béisbol semiprofesional.

En Alemania, el gobierno que preside Ángela Merker, entendió -desde febrero- que la clave para controlar la pandemia estaba en la prevención, por lo que apostó por la aplicación masiva de pruebas, así que tan sólo la semana pasada aplicaron 4.5 millones de pruebas.

Al detectarse una persona infectada, se rastrea a todas aquellas con las que tuvo contacto en las dos últimas semanas para ser aisladas obligatoriamente.

El resto de la ciudadanía, con todas las precauciones requeridas, sigue su vida normal.

Islandia es, sin embargo, el país en el que más pruebas se practican: 134.9 por cada mil habitantes, cifra que contrasta con la de México. aquí se hacen 0.4 pruebas por cada mil.

Ni uno ni otro

El gobierno federal mexicano ha menospreciado la aplicación masiva de pruebas; la ciudadanía, por su parte, menosprecia mantenerse en casa. El augurio no está en el ámbito de lo mejor para el país.

Las naciones europeas ya están regresando a la “normalidad”. México, ¿para cuándo?

 Juan José Arreola

Lic. en  Periodismo Digital

Twitter: @juanjosearreola

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