Niels Rosas Valdez - Procesos del Poder

China y EUA: entregando el liderazgo internacional – Niels Rosas Valdez

En los pasados días recibimos la noticia de que Donald Trump, presidente de los Estados Unidos de América (EUA), anunció que dejaría de fondear a la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuerpo perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Dicha declaración fue emitida bajo la premisa de que tal institución internacional de salud estaba siendo manipulada por China, e incluso ayer se conoció que el mandatario estadounidense mandó una carta dando un ultimátum de que si en 30 días la OMS no hacía reformas específicas para el mejor control de la organización, perdería la recepción de recursos por parte del país de las barras y las estrellas. ¿Qué implicaciones tiene esto para las relaciones internacionales?

La declaración de Trump desde luego que impacta, porque estamos hablando de un cuerpo de la ONU, el órgano para la gobernanza global creado por Occidente al final de la Segunda Guerra Mundial, pero a pesar de ello, no sorprende su decisión. La administración del mandatario ha sido mucho muy turbulenta; ha creado mucha polémica y ha destrozado programas domésticos y acuerdos internacionales. Apenas en los primeros momentos de su presidencia mostró qué política internacional iba a adoptar: evitar (casi a toda costa) la cooperación internacional.

¿Cómo lo hizo? Primero al salirse del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, del que nuestro país forma parte, por cierto. Éste era un magnífico tratado para acercar la integración económica de países cercanos a China, geográficamente hablando. Lo anterior, viéndolo desde la parte individual, permitía avanzar en los intereses estadounidenses de quitarle influencia china a la región del Pacífico; y viéndolo desde la parte del bien común, permitía generar interacción, entendimiento y un bienestar colectivo entre los países, lo que habría fomentado una mayor interdependencia y, por lo tanto, un grado mayor de seguridad en sus relaciones, fortaleciendo la paz entre tales naciones. En cambio, lo que logró Trump fue entregarle en bandeja de plata a China esta región, que está a dos pasos de su puerta.

En un segundo escenario, también en las primeras semanas de 2017, Trump decidió abandonar el Acuerdo de París, un tratado evolucionado del Protocolo de Kyoto, que falló en entregar resultados concretos debido a su incapacidad vinculante. Aquí EUA dejó la batuta de la guía y orden en las relaciones internacionales, en donde lideraba la causa del combate hacia el cambio climático, una norma ampliamente desarrollada y abrazada por muchas de las sociedades alrededor del globo. Pero lo que ha hecho, o dejado de hacer EUA en los meses recientes, nos pone de nuevo a pensar si estamos presenciando el declive del país de las barras y las estrellas como el líder internacional.

EUA es una potencia hegemónica, no hay duda de ello, pero su falta de protagonismo positivo en el escenario global ha mermado de manera crítica su posición como líder y guía de los asuntos internacionales. Primero su falta de asistencia ante la crisis sanitaria derivada por la pandemia de Covid-19 hacia sus propios aliados (Reino Unido, Francia, México, etc.) – aún cuando no había presencia de contagios en el país – es un claro ejemplo de esto. En segundo lugar tenemos justamente la acusación hacia la OMS de que está siendo manipulada por China. Es una declaración muy severa que, pensando en la forma de ser y la narrativa del mandatario estadounidense, quizá se podría pensar que no tendría implicaciones graves, pero sí las tiene, pues merma de nuevo la confianza, credibilidad y respeto que la comunidad internacional, misma que ha ayudado a la OMS más en estos momentos, tiene sobre EUA.

Lo que ha demostrado la administración de Trump es una política exterior reacia y extrema que no va con los ideales internacionales de cooperación que se habían creado con mucho esfuerzo en las pasadas décadas. En cambio, lo que ha logrado es que China se fortalezca no sólo por las acciones erradas de EUA, sino por los aciertos que ha tenido el país asiático en el marco de la asistencia y cooperación internacional en esta pandemia. No cabe duda que cuando termine todo este caos, China y EUA no serán los mismos ni serán vistos igual que antes, sobre todo porque ésta ha anunciado que de lograr desarrollar una vacuna para la Covid-19, la podrá a disposición de la comunidad internacional como un bien común, reforzando su posición como líder en este nuevo escenario que viene.

Niels Rosas Valdez

Escritor, historiador e internacionalista

@NielsRosasV (Twitter)

[email protected]

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