María Pérez Rojas - Una Mirada

¿El colapso del capitalismo? – María Pérez Rojas

Estados Unidos deja de ser la primera potencia mundial.

¿Es el colapso del capitalismo?

¿Adiós a las ideologías?

Los grandes nos mantendrán en la incertidumbre de lo que está por venir.

El Banco Mundial, el FMI, la CEPAL, la OCDE y otras instituciones divulgaron un informe con información al cierre de 2017 en el que queda claro que China es ya la primera potencia económica del planeta.

Hace más 40 años, el 90% de chinos vivía con menos de dos dólares al día. China sacó de la pobreza a 13,86 millones de personas en las zonas rurales en 2018, para 2019 la pirámide de la pobreza extrema se invirtió en China; hoy hay menos del 1% de chinos en pobreza extrema.

China se abrió al mercado, liberó la propiedad privada, se convirtió en la fábrica del mundo e implementó programas sociales en zonas rurales que lograron sacar de la pobreza a millones de chinos. Es decir, dejó de facto de ser comunista e implementó el modelo económico introducido por Deng, basado en una economía de mercado, se bautizó oficialmente “Socialismo con características chinas”, dicho de otro modo, se abrió al “capitalismo chino”; sin embargo, sigue siendo una política centralizada, unitaria.

Lo interesante es que ahora la primera potencia mundial es China y es de izquierda. Se dicen comunistas, socialistas y hoy es la nación más rica del mundo y el principal comerciante del mundo.

Mientras tanto, el capitalismo imperialista cayó. ¿Con qué características a diferencia de China? Con libertades humanas , con división de poderes, con instituciones autónomas, demócratas, con libre mercado, pero lo que identifico como el factor a analizar, es que sin una política o un gobierno que regulara al libre mercado y tuviera como objetivo el bienestar de toda la población.

Esto pasa en un contexto de una crisis económica que afecta a casi todo el mundo. Estados Unidos atraviesa una crisis a niveles mayores que la Gran Depresión. El banco de Inglaterra prevé la peor crisis económica en 300 años.

Todo esto en medio de una pandemia donde quedó evidenciado que ni las mayores potencias mundiales estaban preparados para enfrentar un virus de la naturaleza del Covid-19.

Se vienen cambios vertiginosamente y a toda velocidad. Ya sin nombrar ideología o forma de gobierno, puesto que ya caducaron. Por ello se tienen que crear nuevos modelos económicos, políticos y sociales.

Todo lo anterior me hace reflexionar en varios conceptos y su materialización:

  • Libertades humanas.
  • Libre mercado.
  • Intervención del Estado en la economía.

Las ideologías ya no son recetas. El comunismo cayó; el capitalismo está cayendo. La desigualdad es la prueba. Ni el capitalismo ni el comunismo lograron terminar con las hambrunas y erradicar las causas de la delincuencia. En mi opinion, una mezcla entre estas ideologías sería el socialismo democrático, o social democracia.

Y con esto confirmo mi convicción del modelo económico de la 4T.

¿Por qué?

  • Las libertades humanas quedan a salvo.
  • Es una democracia social.

El Estado interviene para controlar al capitalismo rapaz. El ejemplo más reciente: el “freno”a las empresas generadoras de energías limpias. El presidente Andrés Manuel López Obrador comentó: “Los empresarios están en todo su derecho de acudir a los tribunales, como también nosotros, en el marco de la legalidad vigente y en defensa de los intereses de los mexicanos. Pero la verdad –dijo- es para que ofrecieran disculpas, no para que demanden.

Es ahí donde lamentablemente se va a perjudicar a empresarios que ya invirtieron, pero bajo un contrato leonino y además no han cumplido. Se afecta la confianza y se genera incertidumbre en los inversionistas, este es uno de los costos que tiene la intervención del Estado en el libre mercado y en la libre competencia para salvaguardar el bienestar común y priorizar la seguridad de la población a la “inversión privada rapaz, leonine” únicamente con fines de lucro. Esto es algo que ya tiene que cambiar.

Su nueva política económica contempla estos puntos:

Democracia, justicia, honestidad, austeridad y bienestar.

El que hace la diferencia es el punto del Bienestar, porque se prioriza a las personas, no al capital.

Su modelo no es comunista ni socialista, ni capitalista es un modelo que encuadra en el modelo de la social democracia. Me es insigne el trabajo y los logros que se están teniendo. Sin embargo esto puede quedar en letra muerta, porque el presidente no puede cambiarnos el chip a todos los mexicanos que sólo queremos hacer negocios, lucrar sin pensar en el bienestar social, sin pagar impuestos. El presidente no puede vigilar ni convencer a todos los servidores públicos que sean honestos en su actuar.

El presidente no tiene en sus manos el poder de detener, de un momento a otro, la impunidad, cuando el Poder Judicial ha dejado mucho qué decir. No puede obligarnos a denunciar la corrupción que vemos y dejamos pasar.

Así que todos tenemos un grande y complejo reto si queremos un México próspero.

Sobre todo los que le apuestan y trabajan para que fracase este gobierno difundiendo ya hasta por whatsapp un sinnúmero de mensajes que desinforman y buscan generar más confusión y caos, en un contexto mundial mucho más caótico y de una incertidumbre permanente.

María Pérez Rojas

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