Arturo Maximiliano - Caleidoscopio

Cine mexicano en riesgo de sobrevivencia – Arturo Maximiliano

Frontal y además necesaria reacción del gremio cinematográfico, principalmente productores, directores, y actores, ante lo que parecía la inminente desaparición del Fidecine, el fideicomiso para fondear la producción, postproducción, distribución y exhibición de largometrajes mediante la inversión de capital de riesgo o la prestación de créditos.

Incluso los magníficos “Tres Amigos”, Gullermo Del Toro, Alejandro González Iñarritú y Alfonso Cuarón, todos ganadores del premio Oscar, no olvidaron sus orígenes y fuente de financiamiento de sus primeras películas, saliendo a la defensa de la conservación de estos apoyos para el cine mexicano. El Fidecine ha sido cuestionado por la forma como se ejerce y la falta de transparencia, sin embargo, sin estos recursos, aunados a los incentivos fiscales como EFICINE 189 antes 226, el nuevo cine mexicano y lo que le siguió difícilmente existiría.

Se ha dicho en repetidas ocasiones que los mexicanos, que hoy son grandes referentes mundiales como productores, directores y fotógrafos de cine, no deben sus recientes logros al cine nacional como tal, quizá sin todo el esquema de apoyos gubernamentales para hacer cine en México, no hubieran podido dar el salto a Estados Unidos donde hoy brillan y son un gran orgullo para los mexicanos. No puedo imaginar la realización de películas como Sólo con tu Pareja, Cronos o Amores Perros, sin alguna especie de respaldo económico gubernamental para su realización.

¿Por qué se ha cuestionado al Fidecine? Por la falta de transparencia una vez asignados los recursos, los altos sueldos auto otorgados, amiguismo a cuenta de dinero público y otros costos inflados de servicios. Así también, hubo quienes criticaron la calidad de las películas financiadas con estos recursos, así como su desempeño en taquilla, a pesar de contar con cuota de pantalla y garantía de audiencia conforme a la Ley Federal de Cinematografía. Sin embargo muy buenas producciones han sido posibles por el apoyo de programas como Fidecine o estímulos como el Eficine, este último que permite a ciertas empresas apoyar al cine en lugar de pagar un porcentaje de sus impuestos.

A esta amenaza de desaparecer el Fidecine, junto con otros fideicomisos, se suma la de borrar también otro apoyo económico, el Foprocine, destinado principalmente a operas primas, con una valoración más artística que comercial. Hace apenas un par de meses se decidió fusionarlo con Fidecine, por lo que al estar en riesgo este último se entendería la desaparición de ambos en este mismo año 2020.

Extinguir estos apoyos perjudicaría a la industria cinematográfica en general, aunque los sectores de distribución y exhibición tendrían siempre alternativas, mexicanas o no, para sus pantallas. Aunque un 9.2% de los ingresos por venta de boletos, vinieron de películas mexicanas, de bajar la producción por falta de apoyos como el Fidecine, simplemente se sustituirían estas con más copias de otras películas extranjeras. Son los grandes blockbusters estadounidenses, normalmente cargados de efectos especiales o animación, los que saturan las taquillas, siendo del gusto del público, que no necesariamente acude a las salas a ver arte o cine nacional, sino que la audiencia paga por entretenerse, en salas de cine, por cierto de calidad mundial como las que ofrecen las dos grandes exhibidoras mexicanas Cinemex y Cinépolis, esta última que ha logrado incluso ser una de las líderes mundiales con presencia en al menos 18 países.

Así, al no haber apoyo de fondeo público se afectaría directamente al sector producción en México, así como a directores, guionistas, actores, renta de equipo para filmaciones, negocios de catering y muchos otros. No hay en México inversión privada a capital de riesgo para películas nacionales, haciendo imposible pensar en el financiamiento de particulares para filmar por ejemplo las 106 películas mexicanas exhibidas en 2019. Así entonces, repensar la desaparición del Fidecine ha sido una decisión atinada de Mario Delgado y sus compañeros diputados en la Comisión de Cultura y un tema para el análisis con la propia Secretaría de Cultura, cuya gestión también se evaluará en buena medida por el desempeño del cine nacional.

Arturo Maximiliano

Notario y Maestro en Políticas Públicas

@AMaximilianoGP

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