Niels Rosas Valdez - Procesos del Poder

Traición a Hong Kong – Niels Rosas Valdez

En una noticia que cambia un panorama crucial entre el contacto de Occidente y Oriente, ayer Mike Pompeo, secretario de Estado de los Estados Unidos de América (EUA), señaló al congreso estadounidense que ya no tratarían a Hong Kong de la misma manera que antes en relación al comercio y a su calidad de región autónoma de China. Es un hecho muy interesante al que se le puede atribuir varias lecturas. ¿Qué implicaciones tiene este suceso?

A lo largo de la historia, Hong Kong ha sido un espacio de suma importancia para China, tanto en su periodo de dinastías, como en su fundación de estado independiente. Durante la influencia y control británicos, este puerto fue de gran relevancia para la importación de opio y exportación de especias y materia prima para el comercio del Reino Unido (RU). Pero fue hasta 1997 que este territorio fue cedido a China, terminando el periodo imperialista de la isla anglosajona, no obstante, gozaría de un estatus autónomo con respecto al estado chino que, entre otras prerrogativas, le permitía disfrutar de un sistema económico capitalista en comparación con algunas regiones continentales chinas.

El desarrollo de Hong Kong, particularmente en el último par de décadas, ha sido en verdad impresionante. No sólo es una de las capitales tecnológicas del mundo y un ejemplo a seguir en diferentes escenarios, como el de salud, en el que ha sido un referente de cómo afrontar la pandemia de Covid-19. En el rubro económico, de 1997 a 2018 su producto interno bruto creció poco más de 100%, y su paridad de poder adquisitivo supera a países como México, Brasil y la misma China.

Sin embargo, de la misma forma que pasa con Taiwán, aunque este a lo largo de las décadas del siglo pasado, Hong Kong ha recibido coerción y hostigamiento en los últimos años por el régimen chino liderado por Xi Jinping. De esto hay una cantidad considerable de evidencia.

Un ejemplo de lo anterior es la presión de la que ha sido receptora la primera ministra Carrie Lam en relación a la iniciativa de extradición empujada por Xi Jinping. Ésta permite sacar a ciudadanos hongkoneses para ser juzgados en China continental, lo que es un riesgo grave, pues el sistema de leyes chino es hermético y no es tan transparente como el del mundo occidental, incluido ahí Hong Kong. Pero entonces, ¿qué implicaciones tiene el anuncio de Pompeo de ayer?

Como se comentó, Hong Kong goza de autonomía a raíz de las condiciones de la cesión en 1997, pero también por el apoyo del Reino Unido y Estados Unidos en cuestiones políticas y económicas, lo que lo hace menos dependiente de China. No obstante, al dejar de contar con esta asistencia estadounidense, la región administrativa especial tendría menos respaldo, lo que la puede llevar a sucumbir ante las presiones y medidas chinas que, según los reportes, próximamente se materializarán en una serie de nuevas leyes de seguridad que limitarán drásticamente las libertades civiles de las personas.

Esta decisión tomada desde la Casa Blanca puede tener un par de lecturas. La primera es que tal decisión fue ejecutada a causa de las fricciones que han tenido últimamente Estados Unidos y China entre sí, por lo que reducir el comercio estadounidense con Hong Kong obedecería a una especie de venganza. Sin embargo, esto constituiría un yerro en la política exterior, sobre todo considerando que la región autónoma es el último reducto de capitalismo occidental en China. La segunda lectura es su reconocimiento tácito del fracaso de su política exterior para tratar de influir en el cambio del sistema económico y político chino a través del éxito del modelo de Hong Kong, considerando también el amplio grado de injerencia que ha conseguido y recuperado Xi Jinping en la región autónoma.

De igual manera, esta decisión muestra que para el país – todavía – hegemónico del mundo, sus aliados son desechables, y lo hemos visto en al menos tres ocasiones en los últimos meses: con los kurdos en la guerra civil de Siria; con el nulo apoyo hacia sus aliados en Europa ante la pandemia de Covid-19; y ahora con Hong Kong ante la amenaza e injerencia cada vez más profunda de China. Una vez más, Estados Unidos abandona a sus “aliados” en tiempos de gran necesidad y les da una apuñalada por la espalda, otra más en la larga lista que ostenta en la historia de las relaciones internacionales.

Niels Rosas Valdez

Escritor, historiador e internacionalista

@NielsRosasV (Twitter)

[email protected]

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top