Juan José Arreola - Código Político

Miente, miente que algo queda – Juan José Arreola

Expertos en propaganda coinciden (aunque públicamente no lo acepten), que con el paso del tiempo, mentir de manera reiterada y convincente, hace que la gente comience a creer que lo que se dice puede interpretarse como verdad, aunque no tenga sustento o referente real.

Al mentir sobre la realidad -apunta Freud- se dice la verdad del deseo, de lo que quisiera que fuera real. Resulta, entonces, que al mentir, lo que realmente se dice es la verdad, porque se expresa ese deseo sin que necesariamente coincida con la realidad.

Lo dichos y los hechos

Viene la referencia psicoanalítica anterior (con el riesgo de equivocarme por no ser docto en este ámbito) debido a que existe la percepción en algunas personas, de que el presidente mexicano es adepto a esta práctica.

Un rápido recorrido -de memoria- nos muestra una radiografía preocupante en tal sentido.

Por ejemplo, en abril de 2018, en el estado de Nayarit y siendo candidato presidencial, Andrés Manuel López se comprometió a congelar el precio de la gasolina y en dos años, reducir el de los combustibles, el gas y la energía eléctrica.

Con motivo del desplome mundial de precios de las gasolinas, hace apenas un par de meses, López Obrador aprovechó para presumir que ya se habían bajado los costos de los combustibles, cuando en realidad no era una acción de su gobierno sino consecuencia del fenómeno mundial de saturación de petróleo vendido.

Apenas el 19 de abril pasado, el barril del petróleo mexicano costaba -2.37 dólares.

Hoy ya estamos en pleno “rebote” del precio de las gasolinas. Ha vuelto a subir su valor, lo que nos llevaría a pensar -de acuerdo a los dichos presidenciales- que también fue su gobierno quien ordenó esta alza. Y si no es así, entonces mintió.

También están en la memoria -porque fue un pronunciamiento relativamente reciente- los famosísimos “Municipios de la Esperanza”, esos que junto con el sector salud, nombró el presidente como aquellos en los que comenzaría la transición a la “nueva normalidad”.

Se seleccionaron 324 municipios en los que no había registro de personas infectadas por el Covid-19 para que fueran los primeros en abandonar la Jornada Nacional de Sana Distancia.

Hoy, en junio y menos de un mes después, durante la primera semana de “nueva normalidad” nada sabemos de esas localidades. ¿Regresaron o no?

Todo parece indicar que fue una estrategia fallida y que prefirieron olvidar el asunto. Si no es así, ¿por qué no se ha informado al respecto?

El último ejemplo que cito es el de la famosa austeridad presidencial.

Atrás en los años quedó el uso de un auto austero, un Tsuru blanco (que, por cierto, sustituyó en tres ocasiones por uno similar), símbolo de la austeridad.

En su última gira, iniciada apenas el primer lunes de junio por la península yucateca, una hilera de autos encabezados por la camioneta en la que él viajaba, rompió con el mito. Entre otras, había Chevrolet Tahoe y Toyota Sequioa como parte de la caravana que nada tenía que ver con la austeridad.

López Obrador cambió; dejó de lado el Tsuru y la famosa “austeridad valiente” para montarse en vehículos que son más prácticos para cubrir esos viajes, pero también más ostentosos y que, por supuesto, se anteponen a la austeridad.

¿Qué pasó? ¿Mintió al verse frente a la realidad de necesitar otro tipo de vehículo o de plano renegó de sus votos por la austeridad?

Realidad real

La psicoanalítica Teresa Torres recuerda que Sigmund Freud antepuso la premisa: las palabras no dicen lo que dicen porque el sujeto no dice lo que dice.

Esto es que con palabras públicas, la persona expresa lo que no quiere decir pero lo dice para que la gente crea que su dicho es una realidad.

Afortunadamente para el psicoanálisis, el objetivo no radica en si se dice la verdad o se dice mentira. Importan otras cosas.

En política importa lo que se dice y lo que se hace. Por eso la labor es contrastar los dichos con la realidad.

No hay otra verdad que la realidad y la realidad nos dice que hay mentira.

 

Juan José Arreola

(*) Periodista

Lic. en Periodismo Digital

Twitter: @juanjosearreola

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