Rocío Benítez - Zona de la Visión Perpetua

García Lorca: líder de la poesía secreta – Rocío Benítez

En Facebook vi una foto que tiene como protagonistas a Pablo Neruda (1904-1973) y Federico García Lorca (1898-1936). Dicha imagen cuenta una curiosa historia, que bien se podría tomar a modo de meme. Resulta que los poetas fueron invitados a presentarse a un pueblo pero nadie fue a recogerlos a la estación del tren. Cuando llegaron al lugar donde sería su evento, los organizadores dijeron que sí habían ido a buscarlos, pero que no los reconocieron, pues esperaban que fueran vestidos como poetas. Entonces Lorca contestó: es que somos de la poesía secreta.

Tal historia es real y se cuenta en el libro “Neruda. El príncipe de los poetas”. Estando en España, Pablo vivió con Federico varias anécdotas, una de ellas es esa, en la que se asumen como miembros de la poesía secreta. Los poetas fueron invitados a dar una conferencia en un pueblo español, en donde al parecer tenían bien identificados a los poetas por su peculiar forma de vestir o quizá porque en esa época y espacio los escritores de poesía tenían un traje especial que los identificaba de cualquier ciudadano, como el uniforme de policía, bombero, o la bata blanquecina de un médico.

Ayer se celebró el aniversario del poeta Lorca. Nació un 5 de junio de 1898.  Y además de poemas también escribió teatro. ¿Quién no recuerda haber leído en la secundaria o preparatoria La casa de Bernarda Alba? Incluso algunos fuimos retados por la maestra de la clase de educación artística para realizar el montaje. Los profesionales de teatro siguen llevando a escena las obras del escritor español. Un año atrás, Cómicos de la Legua de la UAQ presentaron el musical de La casa de Bernarda Alba, creación de Alexandro Celia, que se presentó por primera vez en Querétaro en el año 1996, con un gran éxito y expectativa, pues el montaje en su versión original y reciente, convocó a actores hombres para encarnar esta historia de mujeres.

La trama de esta obra de teatro es la siguiente: Bernarda ha impuesto luto y encierro obligatorio a sus hijas, a la muerte de su segundo marido. Pero un hombre ha llegado a romper ese encierro, y como marca la costumbre, es la hija mayor la que se casará primero. Angustias, hija del primer matrimonio de Bernarda, tiene una considerable herencia, buena dote para Pepe “El Romano,” pero Adela, la hermana menor, también está enamorada de él y  ellas dos, no son las únicas víctimas del encanto de aquel hombre. Amor, deseo, envidia, tristeza, soledad, son los sentimientos que envuelven el pensamiento y el cuerpo de estas mujeres.

La casa de Bernarda Alba y Bodas de sangre, son dos de las obras de teatro de García Lorca más reconocidas y llevabas a escena. Y de su obra poética, el libro Poeta en Nueva York, es un imperdible.

Aquí unos versos y al final el link que los llevará al poemario.

 Asesinato

Dos voces de madrugada en Riverside Drive

 ¿Cómo fue?

-Una grieta en la mejilla.

¡Eso es todo!

Una uña que aprieta el tallo.

Un alfiler que bucea

hasta encontrar las raicillas del grito.

Y el mar deja de moverse.

-¿Cómo, cómo fue?

-Así.

-¡Déjame! ¿De esa manera?

-Sí.

El corazón salió solo.

-¡Ay, ay de mí!

 

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/poeta-en-nueva-york-785140/html/a17d2a80-fa3c-40bd-b333-4d82ae223500_2.html

 

Y para finalizar, en esta semana también fue aniversario de Max Rojas (1940 -2015), en la página de Facebook que lleva el nombre de este poeta mexicano, podrán encontrar una serie de videos, en donde escritores y demás amigos del mundo literario, comparten lecturas de la obra del autor de Ser en la sombra. Y como recomendación lean El turno del aullante. Aquí unos versos.

 

El turno del aullante

(Fragmento No. X)

 

Caidal mi pinche extrañación vino de golpe

a balbucir sepa qué tantas pendejadas;

venía dizque a escmbrar lo que el almaje mehoradaba

y a tientas tentoneó para encontrarse

un agujero tal de tal tamaño que en su adentro

mi agujereaje y yo no dábamos no pie

sino siquiera mentábamos finar

de donde a rastras pudiera retacharse nuestroaullido

Eso es lo que me queda -dije- de tanta extrañación

como hetenido; un hueco nada más, y ya me crujo

del tanto temblequear de que ese hueco

del mucho adolorar se me deshueque

y ya ni hueco en que caer tengamos

ni mi agujero ni mi yo

tan deshuecado invertebral volvido

que ni a madrazos mi almaraje quiera

ponerse a recoger su trocerío.

 

Rocío Benítez

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