Jorge Luis Montes - Psique Parlamentaria

Derechos – Jorge Luis Montes

En democracia cada una de las opiniones es tan válida que todos quienes formamos parte de ella, debemos velar por la libre expresión de las ideas, el derecho a disentir así como la garantía a expresar sus diferencias es uno de los ingredientes inherentes al ser humano.

Frente a sendos derechos está la obligación del Estado de garantizar su pleno ejercicio, puesto que la libertad de expresión y la libertad de protesta son elementos inalienables e indisolubles también de la democracia, la triada que sustenta a una sociedad democrática.

En una democracia, las instituciones se construyen mediante un diálogo entre gobierno y sociedad, máxime en los tiempos modernos; contrario a la democracia representativa, en la que los ciudadanos elegían a sus gobernantes y ellos decidían las políticas públicas de manera unilateral, son formas que han pasado a la historia para dar paso a la democracia participativa en la que los ciudadanos intervienen en las decisiones de sus gobiernos.

La actuación del gobernante hoy día está bajo el escrutinio minucioso del gobernado, lo que requiere consolidar, aún más, la libertad de expresión y de protestas, para evitar cualquier intento de represión.

México viene saliendo de una tradición represora, los sucesos en Estados Unidos nos recuerdan un pasado reciente de nuestro país en el que las protestas eran sofocadas, cuando menos, a fuerza de toletazos y con pólvora, cuando la “necedad” de los protestantes la exigía. Atenco y Nochixtlán nos recuerdan el método de diálogo de los gobiernos anteriores.

Tan sólo unas semanas después de lo ocurrido en Estados Unidos, por el caso de la muerte de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis, la represión en Jalisco nos ha vuelto a la realidad de un México en el que el fantasma del uso de la fuerza para evitar la protesta social no está del todo sepultado. La tentación del gobernante por acallar las críticas violentamente sigue latente. En Querétaro, por ejemplo, ese aguijón sigue al acecho. La llamada “Ley Garrote” aprobada por el congreso local, aguarda en los cajones de Palacio de Gobierno, para ser publicada por el Gobierno del Estado, una reforma con miras a amordazar los movimientos sociales.

Las muertes de personas como George Floyd y Giovanni López a manos de policías, imponen la necesidad a los gobiernos del mundo de fortalecer la instrucción en las policías en materia de protección de los derechos humanos. Ambos hechos permiten visibilizar la brutalidad policial que, por desgracia, llega a costar vidas humanas. Realmente es peligroso para la población contar con policías violentas e insensibles, y vaya que lo digo por experiencia, la barbarie no debe tener cabida en las instituciones del Estado.

Jorge Luis Montes Nieves

Twitter: @jorgeluismn

FB: @JorgeLuisMontesN

 

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