Héctor Parra - Análisis y Reflexiones

AMLO pretende decidir quién gana y quién pierde en las elecciones – Héctor Parra Rodríguez

El presidente de la República sigue actuando sin sujetarse a las obligaciones que dimanan de la Constitución y normas secundarias. Cuando el asunto se le sale de las manos –todos-, culpa a cualquiera con tal de no ser acusado de irresponsable por incumplimiento a sus obligaciones. Durante todo su mandado ha generado miles de problemas, pero él no es responsable de nada.

El fin de semana volvió a la cargada, de la nada advierte que se convertirá en “vigilante del próximo proceso electoral”. Para justificar lo injustificable culpa al INE, como productor de fraudes electorales. Mientras expelía sus discursos de mentiras en el fin de semana, parte del territorio nacional se “incendiaba” producto de la imparable violencia ocasionada por la delincuencia, 275 homicidios se acumularon a los miles y miles de su mandato; eso sí, ignora su responsabilidad en materia de seguridad pública y promete que en seis meses las cosas cambiarán, cuando se cumplan los dos años.

Por otro lado, tres mujeres renunciaron a sus cargos por los abusos de López Obrador, a todos ningunea cuando ya no les son útiles, los y las desecha; tilda de incompetentes a los que se van. Amenaza con desaparecer a los organismos autónomos que le estorban, todo por quedarse con los recursos públicos que son destinados a esas instituciones. También hizo un “enroque” que nadie logró entender, simples cambios, uno se fue para el cargo que el otro dejó y así respectivamente; síntoma de sus errores al dar nombramientos. Pero, si somos mal pensados como AMLO, la nueva directora del banco Bienestar, Diana Álvarez, será quien apliqué “discrecionalmente” los miles de millones de pesos en apoyos a necesitados, entiéndase, la plataforma electoral de Andrés Manuel.

Todo un caos bien orquestado desde la Presidencia de la República. Entre más desorden en su gobierno, más abusos comete, no sin antes culpar a terceros de sus probados hartazgos de sus múltiples ineptitudes. Bueno, hasta el despido de un comunicador de una empresa de comunicación, todo por meterse con su esposa y su hijo. El abuso acompañado de la intolerancia.

Los mexicanos se han acostumbrado a vivir bajo un régimen de irresponsabilidades, bueno para nada; incluso el “sabio pueblo” es culpable de algunos de los problemas delincuenciales. López Obrador comentó que si su gobierno les da dinero a los pobres, no tienen porque apoyar a los delincuentes. Así de torpe es su razonamiento. Y, mientras la comisión de los delitos de alto impacto caen como fuerte torrente, AMLO culpa de incapaces a los gobernadores, como sucedió con el gobernador de Guanajuato, por los fuertes disturbios del fin de semana, generados por el cartel del “Marro”; sabe AMLO, pero no quiere entender, que el “huachicol”, causa de muchos de los problemas delincuenciales, es responsabilidad directa de la Federación, la competencia recae en la Federación. La delincuencia organizada, también es responsabilidad del López Obrador. Además de ignorar esos actos, culpa a los gobernadores.

No perdamos de vista que el presidente ha estado en campaña desde su primer día de gobierno, por eso no quiere hacerse responsable legalmente de sus funciones, ejerce el poder fuera de la ley; si ello fuese poco, se toma atribuciones que no son de su resorte legal. Por eso el caos y el desastre del gobierno de la 4T. Para ello, apresurado oculta todos los casos de corrupción que van en la cuenta de su mandato; riquezas mal habidas para él son legítimas. Oculta la basura que no cabe bajo su alfombra. Las distracciones del bufón saltan como en un circo, de sorpresa en sorpresa, esta vez dio a conocer el departamento que habita en Palacio Nacional. ¿Para qué? Solo distracción para los idiotas útiles.

Este fin de semana los muertos se esparcieron desde el norte hasta el sur del territorio nacional: 275 homicidios.

Y, como se le fue de las manos el sistema de salud, prefiere olvidar que llegó a 185 mil, 22 contagiados, más los que hoy se sumaron según informó el incompetente de Hugo López; y 22 mil 584 muertos. Todo un desastre sanitario que no reconoce López Obrador. México es preocupación mundial por el caos en la atención de la pandemia.

Del problemón prefiere no hablar. Seguro mentiría, como lo hizo con “su visita a un hospital sin cubre bocas”, en la impresión fotográfica todos observaban medidas de sanidad, menos el presidente. Una vez descubierta su manipulada mentira, no les quedó más remedio que confesar: se trató de un “ensayo”. ¿Ensayo cuando supuestamente vamos de salida? ¡Para qué el ensayo! López pretendió, una vez más, engañar a los mexicanos haciéndose pasar como el “hombre invencible por el Covid-19”. Le falló la treta, simplemente corrigieron: “fue un ensayo” y el asunto quedó atrás. Así de mentiroso es el primer mandatario.

La economía por los suelos, el PIB cayó 2,2% en el primer trimestre del año y será peor en el segundo trimestre, advierten los especialistas. Pero López se protege con un discurso falaz, esperanzador, sin que haya programas emergentes para salvar a México; además se cuelga del T-MEC, como su salvación, lo que no sucederá por su política depredadora de la economía, huyen las inversiones. Mientras los legisladores federales permanecen literalmente atascados para aprobar varias normas que deberán entrar en vigor el primero de julio, a la par que el tratado trilateral, para que sea aplicable.

Mientras el presidente Andrés Manuel López Obrador, destruye pacientemente al país, sigue firme con sus proyectos que generarán 2 millones de empleos, lo cierto es que México ha perdido más de un millón de empleos formales y durante la cuarentena poco más de 12 millones de empleos suspendidos. Muerte, violencia, enfermedad, pérdida de empleos, sin dinero en los bolsillos de millones de mexicanos. ¡Ah! Pero AMLO insiste en meterse ilegalmente en el proceso electoral, para que no haya fraudes; acción que no es de su competencia.

¿Vigilante del proceso electoral para que no haya fraude? ¡Un desmedido peligro lo anunciado por Andrés Manuel López Obrador! Anticipa sus ilegales actos, no los oculta. Advierte que él validará los resultados electorales. De ninguna manera estará en manos de los votantes, mucho menos el INE. ¡No! Será el presidente el que inconstitucional e ilegalmente decida quién ganó y quién perdió. Pretende ser el fiel de la balanza democrática. El colmo de la esquizofrenia presidencial. Va por la destrucción de la democracia mexicana. Si AMLO dice que hubo fraude, habrá cacería de brujas, advirtió que sería fraude electoral, sin derecho a fianza; si López Obrador dice que no hubo fraude, él validará la legalidad y legitimidad de la elección. Quiere destruir al INE, no logra tener el control, por eso sus amenazas. No quiere perder el abusivo poder que hoy ostenta delincuencialmente. En resumen, todo esto es lo que hasta hoy ha producido el peor gobierno de México, denominado de la 4T, cuyo presidente no se hace responsable de nada. Por cierto, de última hora, en redes sociales se difunde que un pasajero increpó a la esposa del presidente, en su viaje de placer -en avión-, hacia Cancún, por aquello de la desaparición de la Conapred. Lo mismo le sucede a López, cada vez que sale en viaje de campaña política. ¡Ya no los soportan!

Héctor Parra Rodríguez

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