Historias de la Metrópoli

Ante el riesgo de quiebra, Pan Que Ayuda lanza un SOS a la sociedad

Reportaje: Patricia López Núñez/EnLaLupa.com

Fotos: César Gómez Reyna

Sin ventas desde hace 3 meses y sin apoyo empresarial ni gubernamental, Pan Que Ayuda enfrenta el riesgo de cierre después de que durante más de una década generó autoempleos para cientos de personas con discapacidad. La contingencia por el Covid-19 mutiló a la cooperativa: hoy sólo 3 colaboradores, de los 20 que eran en marzo, tratan de mantener vivo el proyecto para que sus compañeros puedan regresar.

Ana Yolanda López, fundadora de Pan que Ayuda, reconoció que les ganan el cansancio y el sueño. Desde abril no reciben sueldos y ya no tienen efectivo para enfrentar los gastos. Lo más sencillo sería renunciar al proyecto, pero se esfuerzan porque sobreviva ya que genera empleos para las personas con discapacidad y les devuelve el respeto, la independencia y la dignidad.

“Estamos cansadísimos, estamos haciendo el trabajo de 20, nos gana el sueño, nos gana el cansancio, pero tenemos que aguantar. Le he dedicado más de 10 años de mi vida a este proyecto, a generar trabajo para cientos de personas con discapacidad que han pasado por Pan Que Ayuda, no es fácil aceptar que no se puede y que tengamos que cerrar, estamos trabajando lo más que podemos para lograr pasar estos meses y aguantar”, expresó.

Pan Que Ayuda inició como proyecto en 2008, en 2012 se convirtió en una sociedad cooperativa con el sueño de darle empleo a las personas con discapacidad y desde hace 5 años ocupa una nave industrial de 200 metros que se convirtió en su hogar.

Antes de la pandemia contaba con 20 colaboradores, ahora sólo quedan 3 que se esfuerzan por rescatar el proyecto para reincorporar a los que tuvieron que retirarse, porque “no los pudimos mantener, los tuvimos que mandar a sus casas con todo el dolor de nuestro corazón y todos los días hablan por teléfono para saber si ya pueden regresar a trabajar y la realidad es que llevamos 3 meses sin vender nada”.

A finales de abril, Pan Que Ayuda se dio cuenta de que no iba a vender a las empresas como hacía antes, así que decidió hacer un trueque y cambiar sus productos a cambio de alimentos que pudieran donarse a las fondas que ofrecían comida gratis a las personas que se quedaron sin empleo en diferentes puntos de la ciudad. Aunque resistieron este tiempo gracias a que les cobraban sólo una parte de la renta, no lograron vender y mucho del producto se echó a perder.

“Esto nos agarró con el almacén lleno, con materia prima hasta el tope, nosotros fabricábamos lo de todo el mes, así que nos agarraron con todo el producto proyectado para vender, todo nuestro flujo de efectivo se quedó ahí, los gastos fijos de agua, luz y gas se tuvieron que pagar, nos quedamos sin dinero en el banco, sin flujo de efectivo y las personas tuvieron que descansar”, narró Yolanda.

Durante abril, mayo y junio les permitieron pagar el 50% de la renta de 20 mil pesos de la nave industrial que ocupa la cooperativa, pero este mes se debe pagar completa y no tienen dinero, “no podemos decirle que nos dé todo el año a mitad de precio, también eso tiene un límite, ahora nuestra preocupación es cómo hacer, porque si nos echaran de la nave donde estamos tendríamos que deshacernos de todo nuestro medio de trabajo, eso sería fatal”.

La cooperativa tenía alrededor de 300 mil pesos de inversión en la materia prima que ya no sirve, paga 5 mil 300 pesos de luz, 2 mil pesos de agua y mil 800 pesos de impuestos, “que no nos perdonan, aunque no vendamos”, pero ya no hay forma de cubrir los gastos porque muchas de las 40 empresas que les compraban siguen con el trabajo a distancia y las que regresaron, evitan las concentraciones de personas para reducir los riesgos de contagio.

“Nuestro cliente principal eran las empresas, íbamos a los Coffee Break con las galletas, a los festejos con los pasteles, cierran las empresas y se cae la venta, el 12 de marzo ya nos habían cancelado todos los pedidos, nos quedamos sin saber qué hacer y el producto echándose a perder. Abren las empresas, pero siguen sin hacer Coffee Break adentro, siguen sin comprar”, lamentó.

Ahora Pan Que Ayuda le apuesta a la sociedad civil, en un intento por sobrevivir. Se sostienen con el trabajo del maestro pastelero que es ciego, el responsable de marketing, que tiene parálisis cerebral y Ana Yolanda, que se mueve en sillas de ruedas.

Su trabajo en este momento es como voluntarios, porque desde marzo no reciben salario para tratar de mantener vivo el proyecto y “estamos cansadísimos, estamos haciendo el trabajo de 20, nos gana el sueño, nos gana el cansancio, pero tenemos que aguantar”.

Lo único que los puede salvar es la venta de los pasteles y las galletas. Un pastel puede costar desde 300 hasta 600 pesos, con productos de la mejor calidad y las galletas tienen un costo de 150 pesos por una caja surtida con 750 gramos, que contiene unas 70 piezas.

Ante los retos que enfrentan en este momento se alientan con la independencia que les genera el proyecto. “Le he dedicado más de 10 años de mi vida a este proyecto, a generar trabajo para cientos de personas con discapacidad que han pasado por Pan Que Ayuda, no es fácil aceptar que no se puede y que tengamos que cerrar, estamos trabajando lo más que podemos para lograr pasar estos meses y aguantar para que nuestros clientes nos vuelvan a pedir”, insistió.

Se calcula que cada año hay unas 2 mil personas que tienen contacto con Pan Que Ayuda a través del voluntariado escolar, corporativo o de la sociedad civil y eso les acerca a valores como el respeto, la solidaridad, el trabajo en equipo y la dignificación de las personas con discapacidad.

En abril, Ana Yolanda y sus compañeros confiaban en que superarían esta etapa, incluso cuando decidieron ayudar a otros, porque “si nosotros la estamos pasando mal, otros están peor”, pero hoy apelan a esa misma solidaridad de los queretanos, “un cumpleaños, una comida, que lo celebren con nuestros productos que son de la mejor calidad y mantienen vivo el proyecto”.

Los interesados en comprar pasteles pueden marcar al teléfono celular 4422812159 vía WhatsApp o llamada directa.

Pan Q Ayuda también recibe donativos a la CUENTA BBVA 1171833723 Y LA CLABE INTERBANCARIA 012680011718337239, AL IGUAL QUE EN EL CORREO ELECTRÓNICO ANAYOLANDA@PANQUEAYUDA.COM.MX.

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