Rocío Ruiz - Entre las sábanas

Mi esposa y yo llegamos vírgenes al matrimonio – Rocío Ruiz

Como cada semana, sigo recibiendo tus dudas e inquietudes para apoyarte como psicoterapeuta y sexóloga. Mándame tus preguntas a intza69@yahoo.com

Pregunta:

Hola, Rocío. Vi en el portal de noticias EnLaLupa.com que respondiste una duda respecto al sexo oral y quería saber si me podrías ayudar.

Mi esposa y yo tenemos cinco meses de casados. Llegamos vírgenes al matrimonio, después de un tiempo le pedí que practicáramos sexo oral, pero se negó completamente. Yo se lo hago a ella y le encanta, lo disfruta hasta llegar al orgasmo. Cuando toco el tema para que ella me lo haga a mí se enoja, dice que le da asco, que no le excita y me cambia el tema. Nunca se lo he exigido, ni la he obligado, he tomado todas las recomendaciones de higiene y he comprado condones y lubricantes de sabor, todo para que ella se sienta cómoda pero no lo logro.

Mi duda es: ¿con el tiempo eso puede llegar a cambiar o tendré que aceptar que nunca va a pasar? ¿Qué puedo hacer para convencerla de al menos intentarlo?

Te agradezco toda la ayuda que me puedas brindar.

Respuesta:

Muchas gracias por tu confianza, con gusto espero poder ayudarte.

Primero tienes que preguntarle a tu esposa, con mucho tacto, sin juzgarla, qué es lo que hace que no le atraiga la idea del sexo oral. Ya te dijo que le da asco, profundiza el porqué.

Puede tener muchas razones y es importante ir analizando una por una. Puede ser que piense que el pene tiene mal sabor y por eso le da asco, aun cuando no lo haya probado (por lo que me cuentas, ustedes no han tenido experiencias sexuales anteriormente). Tal vez piense que es una práctica sucia, puede ser que sienta que eso sólo lo hacen las prostitutas. En fin, pueden ser éstas u otras razones y algunas que ni siquiera nos imaginamos.

Si ella te dice que sí quisiera, pero que le da asco u otra razón, tal vez ir a una terapia sexual los ayudaría mucho. Si ella dice que no le gusta y no lo quiere, no insistas.

Comprenderla sin juzgarla será tu papel. La paciencia y el respeto es fundamental, ya que ella va a poder experimentar más juegos eróticos si no se siente presionada.

Es importante que le restes interés a esta práctica sexual por el momento y le des rienda suelta a tu imaginación, experimenta con juguetes eróticos, disfraces, fantasías, pornografía, masajes y cualquier cosa que creas que los puede excitar. Enriquece tu vida sexual con experiencias que ambos disfruten mucho. Pregúntale cuáles son sus fantasías y exprésale cuáles son las tuyas. Dense permiso de experimentarlas y disfrutarlas.

Una idea para ir avanzando sutilmente hacia tu objetivo, es embarrarse ambos todo el cuerpo con miel, mermelada de chabacano o nutella, o lo que ustedes prefieran para agudizar el gusto. Puedes poner algo en tus genitales por si se le antoja de paso. Bésense, pasen la lengua por todo el cuerpo, chúpense como si fueran el más suculento postre, poco a poco ella se irá familiarizando con las sensaciones, olores, sabores y texturas.

Un problema común cuando llegamos vírgenes al matrimonio es no saber si vamos a acoplarnos en nuestros gustos sexuales, apenas ustedes se están conociendo como pareja sexual y las cosas pueden ir cambiando si no se presionan para bien de ambos.

No te puedo asegurar que en algún momento le puede llegar a gustar, pero si comienzas a querer que tu compañera cumpla todas tus expectativas sexuales, sociales, personales o de pareja, eso sí que puede llevar la relación a una ruptura. Ponle atención a las acciones y conductas de las que te enamoraste, siempre van a existir cosas en las que no estemos de acuerdo en la pareja, tal vez ésta sea una de ellas.

Felicidades por su matrimonio y deseo que pronto se sientan muy cómodos el uno con el otro y disfruten su sexualidad al máximo.

Rocío Ruiz

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