Dante - Los Cantos de Virgilio

Los conflictos avanzan ante la nula respuesta del gobierno de AMLO – Dante

“…y los que en ti moran al presente no saben vivir sin guerra, destrozándose

entre sí aquellos a quien abriga una misma muralla y un mismo foso…”

Dante Alighieri

 

Espero y deseo equivocarme; pero los acontecimientos que se están suscitando en diversas partes del país son inquietantes. Las alertas amarillas están encendidas y, en algunas partes, como es el caso del estado de Chihuahua hablamos de focos rojos ya.

El conflicto que se vive en estos momentos es muy grave. La fractura del estado con el gobierno federal está dada. Y no es por la salida del gobierno estatal de la Conago. Es la ruptura de su gobierno y los ciudadanos chihuahuenses con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador por los hechos violentos ocurridos esta semana en aquel estado.

Desde luego que el problema no es nuevo y un poco de contexto de la nota escrita por Ariadna García en enero del 2018, ayuda a ubicar su origen y proceso. Sin embargo las cosas se han desencadenado de manera estrepitosa. Para quienes no estén enterados expongo de manera somera lo sucedido:

Hace menos de un mes, una multitud de campesinos provenientes de diversos municipios del estado (Delicias, Camargo, Meoqui, Jiménez y Aldama…) arribó a la capital chihuahuense para demandar al gobierno un alto a la extracción de agua que realiza Conagua de las presas.

Lo que sucedió esta semana en Chihuahua rebasó el problema. El miércoles la protesta subió de tono. Agricultores armados con objetos rudimentarios (tubos, machetes, palos) tomaron el mando de la presa La Boquilla, considerada una reserva de agua estratégica y que está resguardada por algunos elementos de la Guardia Nacional. Se habla de alrededor de 3 mil, o hasta más, manifestantes entre mujeres, ancianos, niños de diversos municipios que se congregaron e hicieron frente común a la Guardia, logrando su objetivo de correrlos y cerrar las compuertas de la presa, debido a que el gobierno federal extrae el agua “para cumplir con el Tratado Internacional de Aguas, firmado en 1944”.

Por la noche dos de las personas que participaron en la protesta, un hombre y una mujer, de regreso a sus casas fueron atacados por elementos de la Guardia Nacional. Ambos eran matrimonio y padres de tres hijos. La mujer de nombre Jessica Silva Zamarripa perdió la vida en el lugar; su esposo, Jaime Torres fue llevado en estado grave al hospital, en donde hasta hoy permanece. Según testimonios, la agresión vino directamente de los elementos de la Guardia quienes dispararon a la parte trasera de la camioneta en la que viajaba la pareja. La versión de los elementos del gobierno federal fue que actuaron en medio de un enfrentamiento con los manifestantes porque estos intentaban liberar a unos detenidos. Testigos de los hechos desmienten tal explicación.

Al respecto, el jueves, el presidente Andrés Manuel López Obrador trató el asunto en su mañanera dando una versión de los hechos que fue desmentida por el gobernador de Chihuahua, Javier Corral: “ La información que ha dado el presidente de la República esta mañana, por lo menos está sesgada. Y tiene muchos datos que son, hasta ahora, insostenibles…”. El gobernador sostuvo que de tiempo atrás ha venido solicitando un acercamiento con el actual presidente de la República para entablar un diálogo y dar solución al problema.

¿A qué se refería Javier Corral Jurado? En días pasados se había establecido un acuerdo con la Conagua para que esta cesara la extracción del líquido, puesto que ello afecta a los habitantes de diversos municipios. Aparentemente el acuerdo no fue respetado por la Conagua quien desde el pasado domingo aumentó la cantidad de extracción que -señalan- tiene como fin derivarla a receptores estadounidenses. De allí la protesta de los campesinos que hoy cobra dos vidas y enrarece más el panorama de por sí delicado y aumenta el enojo de los habitantes de aquel estado.

Enmedio de todo este escenario, la mañana del jueves arribaron al estado de Chihuahua alrededor de 30 camiones de la Guardia Nacional. Según documentan medios diversos, la movilización y presencia de alrededor de cerca de 2 mil elementos a la zona, es motivo de desasosiego de los pobladores. Y con razón.

Este jueves, alrededor de las 2 de la tarde, la LXVI Legislatura del Estado durante la Reunión Por el Agua de Chihuahua, donde estuvieron algunos agricultores, fijaron postura al respecto y acusaron al gobierno federal de ser los causantes de este problema. Manifestaron su inquietud sobre la presencia de los elementos de la Guardia Nacional en el Estado. Los agricultores hicieron llamados para estar alerta, puesto que temían ser sorprendidos por algún ataque de la Guardia hacia la población.

Por la noche, en un video subido a su cuenta de Twiiter, el gobernador de Chihuahua hizo un llamado a López Obrador para llegar a un acuerdo con los productores de aquel estado. En una clara alusión a la negativa que ha tenido el presidente del país para un diálogo directo, Javier Corral dijo: “Ya que no tenemos manera de comunicarnos por teléfono ni por señas de humo, le hago una petición a través de este espacio al presidente López Obrador. No hay necesidad de que tenga a la Guardia Nacional en las Presas de Chihuahua, particularmente en La Boquilla. No hay necesidad. Está corriendo el agua de Las Vírgenes hacia El Granero. Y el Granero tiene la capacidad para terminar de pagar la cuota del tratado. Esa presencia es la que ha sido muy tensionante desde que hubo allí una ocupación militar. Y luego de la Guardia Nacional se empezaron a conflictuar las cosas y aumentó la tensión. Le hago una propuesta al presidente López Obrador: vamos a llegar a un acuerdo con los productores de Chihuahua para que ellos cumplan la parte que nos toca en el modelo que hemos propuesto y toda esa Guardia Nacional préstenosla para enfrentar la delincuencia en Ciudad Juárez. La he estado pidiendo desde hace varios meses, he estado pidiendo al Gabinete de Seguridad desde hace más de un año incrementar el Estado de Fuerza en Ciudad Juárez. Ya que están aquí un número considerable de elementos de la Guardia Nacional, reubiquémoslos a su verdadera e importante función. Préstenos a la GN para combatir al crimen organizado en Ciudad Juárez y tener mejores resultados de manera conjunta. Lo demás los propios chihuahuenses lo vamos a cuidar, porque si alguien quiere cuidar el agua somos nosotros, bajo el esquema que les hemos propuesto”, concluyó.

La respuesta

En la mañanera de este viernes 11, el presidente López Obrador sostuvo sus acusaciones contra “agricultores poderosos” y políticos de estar detrás de las protestas en la presa La Boquilla. “Se sienten dueños del agua… la presa es una instalación federal y la toma de ella tuvo que ver con un movimiento político y con un acarreo”, dijo en clara alusión al PRI y PAN, a quienes señala de estar detrás de todo esto.  Agregó: “Hay 17 ex funcionarios, ex gobernadores, diputados y alcaldes, en su mayoría del Partido Acción Nacional (PAN), relacionados con las protestas en las presas de Chihuahua, que tienen fines políticos, electorales y económicos” .

Por su parte, versiones de los mismos agricultores sostienen que todo esto obedece a acuerdos electoreros que tienen los actuales mandatarios de Estados Unidos y México. Otras opiniones aluden a exigencias del gobierno de Donald Trump a López Obrador para que se comprometa a suministrar en el periodo de tres meses al país del norte una cantidad de agua que sobrepasa a la que normalmente se suministra en un año. Y otras apreciaciones hablan de que el envío de la Guardia Nacional a aquella región lleva la intención de enfrentar a los agricultores contra elementos Federales. “Pueblo contra pueblo”, señalan.

Hasta este viernes, esto sucedía en Chihuahua. Lo que sea que haya detrás no veo posibilidades de una solución por la vía pacífica, porque cualquier intento de diálogo con el gobierno federal ha quedado cancelada por las respuestas que el presidente del país ha dado a los graves hechos que están ocurriendo.

Chiapas… también

Espero equivocarme. Pero diversos conflictos y manifestaciones en otras partes del país, hablan del peligro de un estallido armado. En Chiapas, la población desmiente las declaraciones del gobierno y acusa de falta de voluntad en la solución de los problemas que tienen con los desplazamientos, ataques de grupos paramilitares en regiones como Aldama y Chenalhó. La gravedad del conflicto fue tal, que el mismo subsecretario de Derechos Humanos y Población de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, viajó a Tuxtla Gutiérrez a intentar apaciguar las cosas, mediante un pacto que garantizara la reconciliación al conflicto. El acuerdo duró apenas 24 horas.

La nota de este viernes Andrea Vega, en Animal Político, documenta “Los problemas de tierras entre ambas zonas vienen desde la década de los 70 cuando se hizo la Reforma Agraria en el país. Los pobladores de Aldama y organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) y el Centro de Derechos Humanos Ku’untik acusan que la violencia se agravó cuando la expresidenta municipal de Chenalhó, Rosa Pérez, reactivó, en 2015, a los grupos paramilitares, herederos de aquellos que perpetraron la masacre de Acteal en 1998”. Añaden también que hasta hoy las gestiones del Estado para tratar de solucionar este conflicto no han sido efectivas porque no son integrales. “Se sientan con los presidentes municipales de los dos municipios, pero no con los representantes de las comunidades y firman acuerdos de paz que no se cumplen, al otro día ya están los grupos de Chenalhó atacando a Aldama, parece que en lugar de traer la calma, activan los ataques”, dice Azalia Hernández, vocera del Frayba.

Otras versiones no oficiales sostienen que en estos conflictos está la mano del Cartel Jalisco Nueva Generación apoyando a guerrilleros y zapatistas.

Apenas ilustro la gravedad de los que está ocurriendo con ejemplos de dos estados. Sin olvidar lo que sucede en Sonora, también. Lo cierto es que también en otras regiones, como Guerrero, Morelos y en la misma Ciudad de México se están concatenando hechos que no auguran un escenario estable. Por lo contrario, las cosas están subiendo de tono. El descontento social aumenta.

No quiero pecar de catastrofista, pero lo que está sucediendo es para estar atentos en el proceso de conflictos que van en avanzada, ante una respuesta del gobierno de López Obrador que insiste en no reconocer sus fallas y pretender que todo es producto de complot hacia su gobierno.

Dante

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top