Héctor Parra - Análisis y Reflexiones

AMLO carece de cultura de la legalidad – Héctor Parra Rodríguez 

Cero y van tres parientes de Andrés Manuel López Obrador imbuidos en actos de corrupción, en tanto que el mismo presidente de la República, ilegalmente mete manos para exculparlos y eximirlos de responsabilidad. El gusto de López es acusar desde la tribuna presidencial a sus enemigos políticos, los insulta y calumnia simplemente porque los considera sus contrincantes; mas no soporta que, con pruebas, acusen a sus parientes o a él mismo, de ser corruptos, monta en cólera y utiliza el aparato del Estado para fustigar a quien se atreve a incriminarlos de corruptos. Incluso censura las libertades de imprenta y de expresión, libertades que dice respetar, contrariando sus dichos con sus mismas palabras. La ira, la cólera no le permite discernir adecuadamente.

En poco tiempo, después de auto calificarse de no ser como los de antes, de no ser igual de corrupto a los del pasado, resulta que su parentela navega en un mar de suciedad, según pruebas que han desvelado autoridades y medios de comunicación. Nadie las ha inventado. Aun con “las manos en la masa”, niega los hechos. Fustiga a cualquier medio de comunicación que difunda información de actos de corrupción de su parentela. Concatenando los actos de corrupción de sus familiares, se puede llegar a la conclusión de la existencia de muchos otros que podrían salir a la luz pública y permanecen bajo las sombras. Así se puede entender de dónde obtuvo el ahora presidente de la República, tanto dinero para su interminable campaña por toda la República Mexicana, según su propio dicho, la recorrió en tres ocasiones ¿De dónde el dinero para sufragar los gastos que implicaron cientos de millones de pesos? Las pruebas son contundentes: López Obrador, obtuvo dinero sucio que él califica de “aportaciones”.

No parece coincidencia que la familia del ahora presidente de la República viva del erario público, el tráfico de influencias resulta evidente. En ejercicio de los cargos públicos, resulta evidente que acceden al dinero del erario y lo desvían para la causa de Andrés Manuel López Obrador, de paso para vivir cómodamente. No se puede explicar cómo un hombre con sólo 200 pesos en la cartera pueda tener tantos lujos; ahí está el ejemplo de sus propios hijos. Uno de ellos confesó, apenas hace algunos meses, no saber a qué se dedicaría; hoy, ese hijo del presidente resultó ser un exitoso empresario, multimillonario en poco tiempo ¿De dónde tanto dinero con tan poco esfuerzo? Lo mismo que sucedió con los hijos de Martha Sahagún, de pronto, muy pronto resultaron millonarios exitosos en cualquier negocio que emprendían; lo que no pudieron hacer en toda su vida, en el ejercicio del poder presidencial se transforman en prominentes empresarios ¡Pero no son iguales, asegura Manuel López!

La renuncia masiva de autoridades del ayuntamiento del municipio de Macuspana, Tabasco, trajo al descubierto el tercer caso de corrupción de algún pariente de Andrés Manuel López Obrador. La segunda cuñada implicada en asuntos de desvío de recursos públicos. La primera cuñada fue implicada en el desvío de 80 millones de pesos, en el estado de Veracruz. Ahora bien, dada la renuncia masiva de regidores y presidente municipal del Ayuntamiento de Macuspana, la legislatura del Estado, aplicó el artículo 115 constitucional y nombrar un Concejo, para que se haga cargo de las funciones de gobierno del municipio, declarando la desaparición del ayuntamiento. Las cuentas públicas no le salen a la cuñada de López Obrador, síndico municipal que renunció al cargo; también lo hizo el presidente municipal Roberto Villalpando Arias, abandonó el cargo. Todos se fueron tras la misteriosa desaparición de 223 millones de pesos. Una vez desvelado el desfalco, los medios de comunicación se dieron a la tarea de informar el hecho, lo que no le gustó al presidente de la República, resaltando la participación de la cuñada, quien furibundo desde la tribuna acusó sólo a uno de los medios a pesar de que fue noticia nacional difundida por todos los medios.

El asunto de la corrupción de la cuñada de Macuspana fue tema de la conferencia mañanera del viernes pasado. Así se expresó quien dice respetar el derecho a la información y libertad de expresión: «Ah, porque el Reforma es el boletín del conservadurismo y del salinismo como política, y no tienen escrúpulos. Es un pasquín inmundo, sin ética, sin profesionalismo, imagínense si no hay mala fe dedicar a ocho columnas a algo que no está demostrado”. El presidente siguió con su golpeteo político al afirmar: “Porque son muy buenos para manipular, no vayan a decir mañana que estoy defendiendo a mi cuñada (¿No?), que salí a defender a mi cuñada y que agredí al Reforma y agredo la libertad de expresión, no». ¿No lo hace? Es evidente que el presidente utiliza el poder presidencial para defender a su familia de los evidentes actos de corrupción en que han incurrido, según autoridades.

Tan evidente la ilegal intromisión de López Obrador que en la conferencia dejó constancia de ello. Dio la orden a Jesús Ramírez, su Jefe de Prensa, para que preguntara al gobernador sobre el asunto. ¿Por qué tiene que inmiscuirse la presidencia de la República, en un asunto municipal? ¿Dónde queda la libertad que resguarda el artículo 115 de la Constitución a los municipios? Legal y oficialmente el gobernador no puede informar nada al presidente de la República, sobre el asunto del gobierno municipal de Macuspana, no tiene atribuciones, mucho menos por tratarse de la cuñada de López. Habría que echar la imaginación a volar el cómo y el por qué sobre las interrogantes (extraoficiales) que haría Ramírez al gobernador de Tabasco. ¡Por indicaciones del presidente, sírvase informar la situación legal que guarda la cuñada de López Obrador, en el desvío de recursos en el municipio de Macuspana! ¿Qué? Terrible la intromisión del presidente de la República, en asuntos de corrupción de su familia.

La primera cuñada implicada fue por el desvío de 80 millones de pesos por medio de la oficialía mayor en el gobierno del estado de Veracruz, siendo gobernador Javier Duarte, oficial mayor la pariente del presidente. Las cuentas públicas indicaron que la cuñada de López desvió recursos económicos por medio de empresas fantasmas y expedición de facturas falsas, entre otros. El contralor del Estado presentó la denuncia en contra de la parienta del presidente de la República. Como trascendió poco el asunto, el gobierno morenista “pronto echó tierra” al acto de corrupción y el presidente guardó silencio. Pero luego vendría el mismo hermano de Andrés Manuel recibiendo cantidades millonarias en sobres cerrados para destinarlos a Morena, según confesó el mismo presidente de la República. El dinero recibido por el hermano, hace suponer era sustraído de las arcas del gobierno de Chiapas, aunque López aseguró que “eran aportaciones del pueblo”. Bajo la lerda lógica del presidente, habría que suponer fue dinero producto de los impuestos de los chiapanecos, por eso asegura que era “dinero del pueblo”. Presidente tramposo y quejumbroso.

Conclusión de las evidencias. El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, tiene una familia de corruptos, a los que dice y presume combatir. Dice el dicho: “Hágase la voluntad de Dios, en los bueyes de mi compadre”. Lo cual significa que combate la corrupción en contra de sus enemigos, mientras que aquella corrupción que lo beneficia es solapada y protegida por el mismo presidente, quien por supuesto falta a la cultura de la legalidad. El presidente López requiere urgentemente un curso intensivo sobre la cultura de la legalidad.

Héctor Parra Rodríguez

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