Luis Octavio Vado - Paradojas

Habilidades de cuarentena – Luis Octavio Vado Grajales

Estos días complejos que vivimos nos han obligado a desarrollar algunas habilidades, necesarias lo mismo para sobrellevar el aislamiento que para trabajar en la nueva modalidad desde casa, o casi siempre, desde casa.

Dejar de salir es imposible para algunas personas. Para otros nos es posible en buena medida, pero no del todo. Y tal vez no queda sino aprender a vivir con el bicho alrededor nuestro.

No puedo negar que el saber de casos ya cercanos, por personas que han tenido parientes con Covid-19, se convierte en una preocupación. Una especie de intranquilidad diaria.

Me precio de hacer bien el mandado, de saber dónde están los productos que voy a comprar y hacerlo con rapidez. Pero ahora he tenido que aprender a lavar y desinfectar todo, a realizar una limpieza a conciencia de todo lo que entra a mi casa, antes de guardarlo en la alacena o el refrigerador.

No tengo carro, y cuando tengo que moverme intento hacerlo caminando para comprar cerca de mi casa. Pero en ocasiones debo tomar el autobús, un taxi o un Uber; tratando de ver sin preocuparme el estado del vehículo, no en cuanto a su condición mecánica sino respecto de su limpieza aparente.

Un taxista de la Ciudad de México me dijo: “mire, desinfectar el carro sale muy caro, así que en el Sitio lo hacemos cada quince días. Pero un doctor me enseñó a hacer un desinfectante con vinagre y cloro, es con lo que limpio mi carro todos los días”, mientras me enseñaba una botella con aspersor con un líquido de color indefinible.

Espero que el médico y el taxista sepan lo que hacen. Pero tal vez nadie lo sabemos del todo.

El encierro va en contra de nuestra naturaleza humana, y más siendo de esta tierra en que la vida y la muerte se celebran o se sufren en compañía. No es propio de nuestro carácter nacional el encerrarnos a piedra y lodo.

Y sin embargo, ahí vamos. Hemos aprendido a saludar sin el abrazo, a besar al aire, a chocar codos o puños. A leer las sonrisas a través del cubrebocas, a hacer fiestas por Zoom y tomar cafés virtuales.

Ahí vamos, esperando y viviendo.

Luis Octavio Vado Grajales

¿Quieres dejar algún comentario?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top