Niels Rosas Valdez - Procesos del Poder

Regreso de Cienfuegos: ¿limpieza u otro Lozoya? – Niels Rosas Valdez

Ayer la Fiscalía General de Estados Unidos de América (EU) y la Fiscalía General de México anunciaron un comunicado en conjunto acerca del caso Salvador Cienfuegos. En éste se declara la solicitud del Departamento de Justicia para que los cargos que se le imputan al exsecretario de Defensa de Enrique Peña Nieto sean retirados y pueda ser trasladado a nuestro país para ser juzgado por la ley mexicana. ¿Qué análisis se le puede dar a este evento? ¿Qué inconsistencias se pueden mencionar?

Cienfuegos fue detenido el 15 de octubre en el aeropuerto de Los Ángeles por los cargos de narcotráfico y lavado de dinero, situación que causó enorme revuelo en México y gran enfado en su gobierno, que evidenciaba su inconformidad al haber desconocido el operativo y sus intenciones. En este contexto, a pesar de la convicción con la que operaron las autoridades estadounidenses, el general retirado se declaró inocente. Ayer, a poco más de un mes de los hechos citados, el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, anunció que Cienfuegos sería trasladado a nuestro país, vitoreando la negociación y la relación diplomática que hubo entre ambos gobiernos norteamericanos para tal efecto.

Uno de los argumentos de Ebrard para el regreso de Cienfuegos a México fue que, si los hechos por los que se le imputan al exmilitar se cometieron en nuestro país, ¿por qué tendría que ser juzgado en otra nación? Por una parte, tiene sentido esta declaración del canciller, aunque el mismo argumento ciertamente puede ser utilizado por EU. Pero a pesar de ello, este hecho despierta inconsistencias y genera más dudas que respuestas, es decir, si el argumento del titular de Relaciones Exteriores es el que debe usarse, ¿por qué no ha sucedido lo mismo con Genaro García Luna, o bien, con Joaquín Guzmán Loera, o, en su defecto, con un sinfín de narcotraficantes que han sido imputados y procesados en suelo estadounidense?

Otras dudas que surgen en este panorama son: ¿por qué él de manera exclusiva?, es decir, ¿por qué fue él el elegido y no, por ejemplo, los anteriormente mencionados?, y, ¿por qué el gobierno mexicano actuó de manera tan veloz para regresarlo al país? Son preguntas intrigantes, no cabe duda, pero más interesantes lo serán sus respuestas. Una de las razones por las que se realiza este acuerdo entre EU y México es que el imputado sea juzgado bajo las leyes mexicanas, pero esto es simbólico, es decir, hay una clara intención por parte de la actual administración para que Cienfuegos retorne, de otra manera Ebrard no habría gestionado la negociación. Y, ¿cuál es este interés?

Nuevamente nos encontramos con un pez gordo, presuntamente corrupto, del anterior periodo presidencial. Justo como ha sucedido con el caso de Emilio Lozoya, el regreso del general abona a la narrativa del combate a la corrupción que enfatiza buscar Andrés Manuel López Obrador. De esta manera resulta muy probable que Cienfuegos se convierta en un testigo protegido, quien posiblemente comience a “hablar” y brindar información valiosa a la actual administración acerca de los actos de corrupción del gobierno priísta de Peña Nieto (y quizá hasta del de Felipe Calderón), y con ello poner de nuevo en jaque a la oposición política del país. Esperemos que, si esto ocurriera, no se vuelva a violar el debido proceso.

Sin embargo, aquí hay dos apuntes por mencionar. El primero es que López Obrador se ha apoyado mucho en el Ejército en lo que va de su administración, por lo que aminorar las responsabilidades de los actos de Cienfuegos quizá sea un mal necesario para limpiar el nombre de las Fuerzas Armadas y mantener su legitimidad en las responsabilidades que les ha entregado innecesariamente. Ya veremos cómo evoluciona el panorama. Y lo segundo es que lo anterior descrito también podría suceder si el regresado fuese García Luna, entonces, ¿por qué no hacerlo? Quizá la respuesta es porque no se cuenta con el poder político para efectuar esa negociación. En política no hay coincidencias, pero sí varias conjeturas. ¿Habrá sido el regreso de Cienfuegos la moneda de pago de Donald Trump a López Obrador por no haber felicitado a Joe Biden por su triunfo en las elecciones presidenciales?

Niels Rosas Valdez

Escritor, historiador e internacionalista

@NielsRosasV (Twitter)

[email protected]

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