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Conoce a los 6 talentosos jóvenes que desarrollaron el árbol solar que se «plantará» en Querétaro

Historia y fotos: Santos Mendieta/EnLaLupa.com

El grupo nació de manera espontánea y hoy son promotores de energías responsables y una forma sustentable de hacer ciudad. Nativa es un colectivo de estudiantes de la Universidad Autónoma de Querétaro, alumnos de las facultades de Ingeniería e Informática, cuyo proyecto de árbol solar resultó ganador en la convocatoria para el Diseño de Árbol Solar que impulsó el Municipio de Querétaro, y en la que participaron 37 equipos de 11 universidades,

En entrevista para EnLaLupa.com, Fernando Delgado Cruz, representante de Nativa, habló sobre los detalles de la creación de este dispositivo funcional, los retos a los que se enfrentaron durante el proceso y los proyectos a futuro que tienen ahora que el prototipo ya se encuentra en proceso de pruebas.

Nativa está integrado por seis universitarios, cinco de Diseño Industrial y uno más de Informática, todos ellos estudiantes del octavo semestre de su carrera universitaria. El grupo está asesorado por dos profesores de la carrera de Diseño Industrial, Froylán Correa Martínez y Andrés Carvajal Raya, ambos egresados de la maestría en Diseño e Innovación que imparte la máxima casa de estudios de Querétaro.

¿Cómo surgió Nativa?

Fernando Delgado explica que Ámbar Sanabria, una de las integrantes del grupo, fue quien se percató de la convocatoria emitida por el Municipio de Querétaro, la cual salió a finales de 2019. Fue ella quien compartió la convocatoria a sus amigos, quienes compartieron el interés en concursar y se decidieron a integrar los documentos para registrar el proyecto.

Era finales del año 2019. La pandemia por Covid-19 apenas comenzaba a realizar estragos en China cuando construyeron el documento para registrar su proyecto de árbol solar que tendría como objetivo el generar energía eléctrica a través de la captación de radiación solar, por medio de paneles fotovoltaicos.

La forma física sería la de un árbol con un tronco estructural como soporte y ramas sobre las cuales paneles solares simulan sus hojas captando la energía solar.

Una vez aceptados –recuerda Fernando Delgado– todavía tuvieron oportunidad de reunirse de manera presencial con el Arq. Horacio Nieto, encargado de dar el seguimiento del concurso, y a partir de entonces comenzaron trabajar en la construcción del concepto del árbol solar.

El proyecto

“Más allá de la generación de energía, lo que nosotros buscamos es acercar a las personas al consumo de energías más responsables”, define Fernando Delgado, quien recuerda que durante su proceso de formación profesional han revisado diversas metodologías en el ámbito del Diseño Industrial, muchas de ellas se enfocan en el usuario, ya que son las personas las que interactúan con lo que se diseña.

Con base en esto, Nativa trabajó en la metodología IDEO, la cual tiene tres pilares fundamentales: Inspiración, Ideación y la Implementación. Conforme fueron avanzando en el proyecto, todos los integrantes realizaron tareas de investigación de productos análogos, definieron espacios donde se iban a integrar estos elementos, tomaron en cuenta a los usuarios, así como las percepciones que podrían tener respecto a esta clase de dispositivos.

Al realizar el proceso de observación, el equipo Nativa realizó exploraciones dentro de espacios públicos. Sin embargo, se enfrentaron a la dificultad de que la pandemia y el confinamiento ya había alcanzado a Querétaro.

“Fue algo complicado. Tuvimos que hacer búsquedas a través de webcams públicas para revisar la interacción de las personas. Lo que hicimos fue observar y recopilar información. Fue recordar cómo era la vida antes”.

La conceptualización y el diseño

Después de la etapa de investigación y exploración, los integrantes de Nativa se enfocaron en construir el cartel y memoria descriptiva de cómo sería el proyecto. Este documento incluiría diagramas técnicos, bocetaje, justificación y recopilación de toda la información previamente obtenida.

El diseño, por otra parte, se trató de investigar la identidad de Querétaro, por ello se contemplaron colores, materiales que fueran agradables para el usuario y que fueran acordes a la estética de la ciudad.

“Dentro de la propuesta de materiales se consideró una base de concreto, cuya parte superior se integró una pequeña jardinera, cantera y madera para transmitir la sensación de calidez hacia el usuario”.

Asimismo, las raíces, como soporte del elemento, no sólo tenían que darle el sustento para mantenerse en pie, sino garantizar uno de los retos del proyecto: hacer un dispositivo que se pudiera transportar, así como armar y desarmar en sitio.

Los troncos se dispusieron de tal manera que no fueran invasivos a la vista. Para esto se diseñó en tres secciones de tal manera que el usuario pudiera ver de lado a lado del árbol.

 

Sobre el follaje, el diseño buscó colocar los paneles con la orientación requerida, pero también integrar un factor importante que es proveer sombra a los usuarios, así como lograr que sea un elemento estético.

“Encontramos a un artista americano cuyo nombre es Alexander Calder, el cual generaba piezas móviles y muy orgánicas que buscamos integrar dentro de la estructura y darle una ligereza a través de la integración de velaria, lo cual permite el paso de la luz del sol y a la vez mantener fresco el entorno sin opacar totalmente el espacio”.

Asimismo, para garantizar el suministro de energía eléctrica requerido, Nativa utilizó seis paneles fotovoltaicos policristalinos, decisión que se tomó en conjunto con la empresa Solución e Ingenio, la cual fungió como integrador para poder hacer realidad el prototipo.

Un trabajo multidisciplinario

Además de la dificultad por tener un compromiso extra a las clases y el hecho de tener que trabajar de manera virtual, se sumó un reto adicional: el lograr integrar el trabajo multidisciplinario para cumplir los objetivos planteados.

“Se tuvo hacer una completa gestión tanto de los conocimientos propios, de los expertos, proveedores, asesores externos y consultores. Hubo que hacer un esfuerzo adicional por tratar de que los conceptos ingenieriles se bajaran a conceptos generales y, a su vez, poder pasarlos a algunos proveedores. De igual forma, conceptos de diseño que no están relacionados con conceptos ingenieriles fue complicado expresar que no sólo es para que se vea bonito”.

El veredicto

Luego de hacer la entrega de toda la memoria descriptiva, esperaron dos semanas en lo que el Comité Evaluador, integrado por el Municipio de Querétaro, CENAM y Clúster Energético, realizaron la evaluación de los proyectos.

El día del anuncio se convocó a una sesión virtual vía Zoom en la que estuvieron los equipos finalistas, uno del Tecnológico de Monterrey y uno más de la Universidad Anáhuac.

“Fue un poco dramático. Dieron las razones del por qué se había seleccionado este proyecto y por qué era el más viable en esto momento. Luego hicieron mención de que el árbol solar propuesto por Nativa de la Universidad Autónoma de Querétaro era el que se iba a fabricar”.

Tras el veredicto fue felicidad en el grupo. Si embargo, una vez conociendo el fallo continuó el trabajo con el integrador para, a contra reloj, realizar la manufactura del prototipo, proceso en el cual se arreglaron detalles ,se verificaron que las uniones de las piezas estuvieran bien, entre otros puntos.

Finalmente, el prototipo fue presentado al presidente municipal de Querétaro, Luis Nava, quien reconoció al equipo Nativa y platicó sobre el proyecto y el proceso de desarrollo para este prototipo que será “plantado” en plazas públicas, jardines e instituciones de la capital.

“Un trampolín para hacer cosas útiles para la ciudad”

Tras este logro en su novel carrera como Diseñadores Industriales, el equipo de Nativa compartió su orgullo de que su árbol solar resultó ganador en este concurso y que, además, su proyecto llegó a Beijing, China, a través de Querétaro Creativo.

“Me siento muy contento. En su momento no me la creía. Me siento alegre de que juntos llegamos tan lejos. Hubo mucho trabajo por detrás que me hace decir: ‘valió la pena’. Ver el prototipo hecho, comunicar y decir que somos ganadores a nuestras familias, en lo particular a mí me gusta bastante. Ver el alcance y el potencial del proyecto me hace sentir que fue una decisión inteligente haber dedicado tiempo a este trabajo”, apunta Fernando Delgado, quien asegura que este proyecto de árbol solar es un parteaguas para ver a qué sector orientar su trabajo, seguir ayudando y aportando a la ciudad haciendo cosas útiles.

“Este proyecto puede ser un trampolín grande para seguir haciéndolo”, define el universitario.

Ámbar Sanabria dijo sentir felicidad y orgullo de poder disfrutar este logro con su equipo y sus seres queridos.

“La oportunidad de realizar una intervención urbana de esta naturaleza me hace sentir muy feliz porque puedo contribuir a la comunidad queretana”, dijo la universitaria quien desde que inició sus estudios tuvo la ilusión de participar en algún concurso, ya que considera que son oportunidades que permiten ampliar los conocimientos.

Por su parte, Ana García dice sentirse asombrada, ya que –afirma–  el trabajo fue muy duro para considerar todos los aspectos posibles para llegar al mejor diseño posible.

“Sigo un poco impactada, pero muy feliz de lo que logramos”, señala Ana García, quien considera esta victoria como “sólo el primer escalón tanto de mi carrera profesional como de la de todo mi equipo. Fue una muestra de nuestro potencial y un atisbo de los proyectos que podremos desarrollar en un futuro”.

A su vez, Michelle Ulloa destacó el arduo trabajo en equipo y la oportunidad de ver materializado la implementación de un proyecto.

“Es gratificante la experiencia obtenida donde logramos empaparnos de un proceso completamente real y nuevo”, apuntó Michelle Ulloa.

De igual forma, Paulina Pájaro dijo que, aún cuando se decidió entrar al concurso de manera casi precipitada, es muy satisfactorio que el esfuerzo realizado diera resultado.

Por su parte, Noé Dorado comparte que es “una sensación de satisfacción increíble” el haber sido ganadores de este concurso.

“Siempre es beneficioso contar con un antecedente positivo y esto nos demuestra que siempre es posible embarcarse en proyectos diversos de los cuales se pueden obtener buenos dividendos”.

Finalmente, el equipo de Nativa compartió que su objetivo es ofrecer accesibilidad, identidad, confianza, nuevas experiencias a nuestros usuarios; mejorar los espacios públicos, ofrecer movilidad hacia otros lugares; así como acercar y promover las energías responsables para la comunidad de Querétaro.

El prototipo actual del árbol solar será sometido a un proceso de prueba donde se evaluará su funcionamiento, cómo lo acepta la comunidad, hacer ajustes y garantizar la seguridad de los usuarios.

Video del proyecto NATIVA en la página “Querétaro se diseña”

https://fb.watch/3uCRKjFrgb/

Instagram del proyecto NATIVA

@nativa_solar_20

Facebook NATIVA

https://www.facebook.com/Nativa-solar-101683601959402

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