Historias de la Metrópoli

Una vacuna de esperanza para los abuelitos de El Marqués

Crónica: Alejandro Ruiz/EnLaLupa.com

Fotos: César Gómez Reyna/EnLaLupa.com

El Marqués, Qro., 9 de marzo de 2021.- Eugenia llegó a las 5:00 de la mañana al centro de salud de La Cañada, antes que ella no había nadie, pero poco a poco cientos de adultos mayores fueron haciendo fila sobre la acera. Algunos traían sus bancos, otros incluso camastros plegables. Un par de risas nerviosas llenaban el ambiente. Eugenia, quien a casi un año de iniciar la pandemia por Covid-19 ha salido sólo cinco veces de su casa, se convirtió hoy en la primera persona en ser vacunada en el municipio de El Marqués.

Como parte del Plan Nacional de Vacunación que se implementó a nivel nacional para combatir la epidemia del Covid-19, el pasado 15 de febrero inició la campaña de vacunación a adultos mayores residentes en el estado de Querétaro. Luego de casi un mes se han recorrido los municipios de Amealco de Bonfil, Arroyo Seco, Jalpan de Serra, Pinal de Amoles, Landa de Matamoros y Pedro Escobedo.

Al respecto, la directora regional de la Secretaria de Bienestar en el estado de Querétaro, Ana Luisa Chávez, afirmó que aproximadamente han sido vacunados 20 mil adultos mayores en la entidad, y se espera que después de esta jornada de vacunación en el municipio de El Marqués la cifra pueda rebasar las 30 mil personas.

“Nosotros tenemos una expectativa de atender a 9 mil adultos mayores” enfatiza la funcionara federal “lo que representaría al 70% de esta población en El Marqués. Sin embargo, de acuerdo con las cifras del INEGI se han contabilizado cerca de 12 mil adultos mayores en el municipio, por lo que estamos preparados.”

Para Eugenia esta campaña de vacunación masiva representa “una luz de esperanza”, pues asegura que mientras más personas reciban los anticuerpos para combatir al Covid-19 “vamos a salir adelante más pronto”.

La felicidad de Eugenia

“Claro que estoy contenta”, enfatiza Eugenia mientras espera los 30 minutos después de recibir la vacuna para prevenir que no haya alguna reacción. “Quisiera decirles a todas las personas que tengan confianza, pues esta vacuna viene del esfuerzo de muchos científicos para combatir la pandemia, a quienes les agradezco, pues junto con el personal de salud y las autoridades se han encargado de procurar un bienestar para todas las personas. Pero principalmente le agradezco a Dios”.

Durante esta etapa de la estrategia del Plan Nacional de Vacunación, en el municipio de El Marqués se estará aplicando la vacuna diseñada por Pfizer, y se cuenta con el apoyo de personal de la Secretaría de Defensa Nacional, Protección Civil Municipal y de la Secretaría de Salud estatal.

De acuerdo con la información publicada por la Secretaria de Bienestar, la aplicación de las vacunas en la gran mayoría de las comunidades de El Marqués será del 9 al 11 de marzo. Para recibirla, se pide el registro previo realizado en el portal mivacuna.salud.gob.mx , así como un documento que acredite la identidad y domicilio de la persona a vacunar.

“Hemos esperado tanto. ¿Qué tanto es un poco más?»

Las puertas de entrada a la cancha ubicada en la calle Del Marqués están controladas por funcionarios de la Secretaria de Bienestar. Adentro, un grupo de 100 adultos mayores esperan sentados, separados con la sana distancia, a que lleguen las vacunas.

La larga fila que se ha formado a un costado del centro de salud de la cañada deja entrever rostros alegres y nerviosos. Un par de risas se escapan al aire, mientras el sol va calentando los cuerpos.

“Por favor sepárense metro y medio” dice un vigilante ciudadano del municipio, mientras la gente sentada en los bancos comienza a desesperar.

“Hay que tener paciencia” dice Eulalio Ramírez, de 75 años, quien desde las 7 de la mañana vino a hacer fila para recibir la vacuna. “Yo me enteré por el Facebook” agrega “y pues dije ‘ya nos toca’ ¿verdad?”

Junto a Eulalio esperan Francisca González y Concepción Ferrer, quienes alegres bromean sobre la tardanza de la vacuna.

“Nombre si ya esperamos todo un año encerradas, que tanto es un par de horas. Aquí al menos estamos en el solecito” dice Concepción, quien a sus 60 años parece estar más llena de vida que los inmóviles soldados que, expectantes, vigilan que todo fluya con tranquilidad.

“La verdad es que ha sido un año difícil” replica Francisca, de 70 años “no hemos salido para nada, ni a la iglesia nos dejan entrar. Pero ya se ve una luz al final del túnel, la verdad.”

Para los adultos mayores de La Cañada, la contingencia sanitaria ha representado un cambio en su estilo de vida, pues al ser uno de los lugares de la zona metropolitana que aún preserva sus tradiciones, el no poder transitar las estrechas calles de su comunidad les ha exigido una reinvención de sus costumbres.

Foto: Sergio Esponda

“La verdad es que sí extrañamos la fiesta del gallo” dice Concepción “es algo que le da identidad aquí a La Cañada, pues salíamos y conviviamos entre todos, ahora no se pudo hacer, solo en las casas pusimos las ollas y entre poquitos realizamos la festividad, la verdad sí se extraña el gallo.”

Además de las fiestas del gallo, otras fechas importantes para la comunidad que se vieron afectadas por las medidas de contingencia sanitaria fueron la Fiesta de San Pedro y la de Guadalupe, las cuales no pudieron seguir su curso tradicional debido a la pandemia.

Foto: Sergio Esponda

“Ora sí que es para nuestro bien y el de todos” replica Eulalio mientras estira los pies “no te voy a decir que no tenemos miedo, pues no sabemos cómo va a reaccionar nuestro cuerpo a la vacuna, pero hay que confiar, es mejor estar vacunados.”

Son las nueve de la mañana, y comienza la aplicación de la vacuna, los rostros nerviosos se fusionan con los movimientos precavidos con los que las enfermeras manejan las jeringas, el registro continúa, y poco a poco el grupo de cien personas que estaban dentro de la cancha comienzan a recibir la primer dosis de esperanza.

Para Leticia Pacheco, esta primer dosis representa un primer paso para retomar su vida normal. “Es una protección muy grande estar vacunados” replica la mujer de 72 años, quien acudió junto a su esposo a recibir la vacuna.

“El piquete es lo mínimo”, añade. “Cuando antier le marcaron a mi hija para decirle que ya nos iban a vacunar la verdad es que me sentí muy alegre, y tempranito nos venimos a formar, no importa que estemos esperando, ya nos vacunaron, vamos un paso más allá.”

Un dosis de alivio comienza a sentirse entre los abuelitos de La Cañada, quienes esperan que a finales de año puedan estar de fiesta, como siempre lo han acostumbrado.

“Hay que mantener la esperanza: todo va a mejorar, vas a ver”, interrumpe Concepción, mientras todos soltamos una risa de quienes confiados, esperamos tiempos mejores para todas y todos.

Foto: Sergio Esponda

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